Llegó esta semana con la consigna de desenmarañar el berenjenal en que se convirtió el PRI veracruzano a partir de la digna renuncia de Felipe Amadeo Flores Espinosa como Presidente del Comité Directivo Estatal.

Trae facultades y poder, y viene con todo el apoyo del dirigente nacional priista, Enrique Ochoa Reza (y sobre todo con el del presidente Enrique peña Nieto, de la que es amiga personal).

Lorena Martínez Rodríguez es en Veracruz una interrogante, pero tiene una larga carrera política, siempre dentro del PRI, que ha desarrollado en Aguascalientes, pero con intervenciones importantes en el Altiplano.

Como política y funcionaria, es una mujer de mano firme, inteligente, preparada, avezada. Sabe de política en lo práctico y en lo teórico. Vamos: no será una perita en dulce para quienes crean que pueden intervenir en sus decisiones o inducirle voluntades.

Hagamos un repaso por su trayectoria, para que tengan una idea los priistas jarochos de con quién van a tratar.

Por su lugar de nacimiento, Lorena Rodríguez es tabasqueña, pero de Tabasco, Zacatecas, un pueblo de unos 20 mil habitantes asentado en el cañón de Juchipila, que para diferenciarse de los tropicales se hacen llamar tabasquenses.

A fin de medir la calidad de su crisol, hay que ver que ahí nacieron otros personajes ilustres como don Miguel Caldera, un mestizo que pacificó el norte chichimeca con sus buenos tratos al principio de la Colonia, y también fue su paisano el escritor Mauricio Magdaleno, guionista de los clásicos del cine nacional que dirigió el Indio Fernández y fotografió Gabriel Figueroa. Hay que mencionar asimismo a María Murillo, una destacada maestra liberal que murió a manos de los cristeros, mártir de sus convicciones.

Como muchas familias de la región, la de Lorena emigró hacia Aguascalientes en busca de mejores condiciones de vida y educación, y ahí ella hizo la licenciatura en Derecho en la Universidad Autónoma estatal. Culminó los estudios de la maestría en Ciencias Políticas en la UNAM, pero no ha encontrado el tiempo en su apretada agenda de trabajo para presentar el examen profesional (lástima, no es de las personas que se manda a hacer tareas y tesis para conseguir un título).

En la administración pública, singularmente empezó su carrera en 1987 como Jefa del Departamento de Recepción y Quejas de la Procuraduría Federal del Consumidor y al año siguiente ya era delegada estatal (y digo lo de “singularmente” porque en 2014 fue nombrada Procuradora a nivel nacional).

En Aguascalientes y con su gran amigo Otto Granados Roldán como Gobernador (1992-1998), participó activamente en el comité estatal del PRI y fue nombrada en 1986 Directora General del Instituto Aguascalentense del Deporte y Delegada de la Comisión Nacional del Deporte.

Bueno, en el PRI de Aguascalientes ha sido todo: dirigente de las mujeres del sector popular, coordinadora del Movimiento Territorial, consejera política estatal, consejera política nacional, secretaria general, presidenta estatal.

En el PRI nacional ha ocupado carteras y posiciones en muchas oportunidades,

Desde su partido, ha sido dos veces diputada federal y fue Presidenta Municipal de Aguascalientes de 2010 a 2013.

Participó como candidata a la gubernatura en la elección del año pasado y dio una férrea pelea contra el candidato panista Martín Orozco, que recogió las animadversiones nacionales contra el PRI y ganó con un estrecho margen.

Tal vez sea un poco exagerado decir que es una persona férrea, pero sí manifiesta un carácter decidido y una fuerte personalidad, atributos muy convenientes para el papel que debe jugar en estos tiempos cruciales para el priismo veracruzano.

Vista la hoja de servicios de la licenciada Lorena Martínez y la calidad de su persona, puede esperarse que logre poner en orden los intereses desbocados de los grupos y grupúsculos que se quieren adueñar del partido y del proceso municipal en puerta.

Con ella no van a poder.

sglevet@nullgmail.com

Twitter: @sglevet

Facebook.com/sglevet

www.journalveracruz.com