En el PRI están entrampados. Con tal de cubrir la cuota de equidad de género, están improvisando para postular a mujeres que no tienen arraigo y que no han trabajado la plaza. Estas féminas no tienen mala imagen, pero lamentablemente nadie las conoce. Un caso paradigmático es Poza Rica, en donde a alguien se le ocurrió que Érika Ayala Ríos puede ser la abanderada para la presidencia municipal. La senadora suplente nació en Coatzacoalcos, creció en Poza Rica y desde hace 18 años vive en Xalapa. O sea, nada que ver. Algunos personajes de la clase política de ese municipio del norte de la entidad veracruzana conocen a Érika porque fue dirigente estatal del PRI y además es lideresa del SUIT-COBAEV. Pero si le preguntan a un habitante de alguna colonia de Poza Rica si la conocen, seguramente pondrá cara de “what”. Y en esta misma situación está Minatitlán, Ixhuatlán del Sureste, Zaragoza, Pajapan, Mecayapan, Saltabarranca, Tlacojalpan, Zongolica, Tlaquilpan, Texhuacan, Mariano Escobedo, Ixhuatlancillo, Aquila, Ixtaczoquitlán, Atzacan, Tenampa, Chocamán, Calcahualco, Paso del Macho, Jamapa, Rafael Lucio, Coatepec, Colipa, Tlapacoyan, Texcatepec, Castillo de Teayo y Chalma. No sea que sólo por cubrir la cuota de equidad de género, el PRI tenga severas derrotas. Y de lo que se trata es de ganar. O al menos que en algunos casos, traten de lanzar a algunas priistas sin paracaídas.  Todo puede suceder.