Veracruz, Ver.- El vocero de la diócesis de Veracruz, Víctor Díaz Mendoza, aseguró que los sacerdotes continuarán predicando el evangelio con la misma intensidad pese al secuestro y la tortura de que fue víctima el párroco de Catemaco, José Luis Sánchez Ruiz.

El presbítero dijo que no hay recomendaciones de los obispos o de la Conferencia del Episcopado Mexicano o del Nuncio Apostólico para que los ministros veracruzanos cambien sus predicaciones.

“Nada de eso, nosotros estamos de la misma manera, no hay ninguna preocupación ni nada por el estilo, confiamos en el amor y la misericordia de dios que esto tiene que cambiar, hay que pensar de una manera positiva; que prediquemos el evangelio, no hay más”, subrayó.

Incluso, descartó que los sacerdotes pretendan reforzar su seguridad personal por lo ocurrido al párroco de Catemaco.

Reconoció que la predicación del evangelio lleva sus riesgos pero aclaró que eso no detendrá a la Iglesia Católica a denunciar el pecado social.

Díaz Mendoza dijo que la inseguridad que perciben los veracruzanos también la perciben los ministros de la Iglesia Católica.

“Nosotros seguimos predicando el evangelio y como tú sientes inseguridad así nosotros, estamos en el mundo, estamos en la sociedad”, añadió.

Por otra parte,  reconoció que una parroquia de la ciudad y otra de Boca del Río fueron visitadas por los amantes de lo ajeno hace dos meses pero sin que se registraran mayores consecuencias.

“Sí, ya hubo dos, hace dos meses, la Divina Providencia y Boca del Río, pero hasta ahí, no hay nada grave; nosotros caminamos sin ningún temor”, agregó.

En cuanto al secuestro del sacerdote de Catemaco, el entrevistado dijo que lo ocurrido resulta preocupante lo mismo que los miles de casos que han ocurrido en familias veracruzanas.

Finalmente, Víctor Díaz Mendoza aclaró que carece más información del sacerdote José Luis Sánchez Ruiz, ya que pertenece a la diócesis de San Andrés Tuxtla.

 

 

 

 

 

 

 

 

José Juan García