MÉRIDA, YUCATÁN.- La milpa tradicional, además de ser una proveedora de alimentos y de salud, debe concebirse como una escuela para la transmisión de conocimientos de padres a hijos sobre la tierra y la interpretación de la naturaleza, señaló el investigador Santiago Domínguez Aké.

Al presentar su libro “La milpa tradicional y el uso del traspatio: Fuente de vida y salud”, el investigador y escritor bilingüe añadió que para los pobres dicho agrosistema es parte de su patrimonio cultural y una academia “donde se enseña a revalorar lo mío y a respetar lo ajeno”.

Tras varios años de investigación, el también especialista en el rescate de la comida tradicional maya, destacó que por su naturaleza la milpa tradicional maya es un proveedor natural de alimentos, pero también de productos necesarios para recobrar la salud.

“No sólo hablamos de alimentos vegetales, sino también de origen animal como la tuza, la cual tiene un uso medicinal, pues cuando un niño ha perdido el apetito por el sarampión o la tosferina, se le da de comer este animal y de inmediato recobra las ganas de comer”, mencionó.

Maíz, macal, ibes, x´pelón y calabaza son parte de los alimentos que se pueden obtener de la milpa, aunque “encontramos una amplia variedad que se cosecha durante todo el año y proveen de frutos secos o frescos”.

Es la misma milpa la que habrá de dotar de alimentos a los animales de traspatio, que ante alguna necesidad pueden ser comidos o vendidos para obtener recursos extra.

Domínguez Aké resaltó que la milpa tradicional es también una escuela para transmitir conocimientos sobre el suelo, sobre la interpretación de la naturaleza como por ejemplo cuando las hormigas mueven sus crías significa que va a llover.

El libro editado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), también contiene una propuesta sobre las diferentes formas de preparar los productos obtenidos en la milpa.

Recordó que producto de esta investigación, la cual inició con el fin de elaborar un folleto para hablar de la cocina tradicional maya, ha derivado en un programa piloto de enseñanza para estudiantes de primarias y secundarias sobre la milpa, el traspatio, los alimentos y su preparación.

Al comentar el texto, el coordinador de la carrera de Historia de la Facultad Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), Manuel Martín Castillo, dijo que una milpa bien hecha, también es sinónimo de un campesino seguro y con alta autoestima.

Con información de El Informador