En los últimos cuatro años, 15 sacerdotes han sido asesinados mientras que entre 2014 y 2016 se registraron 520 extorsiones a curas, con lo que México se coloca por octavo año consecutivo como el país latinoamericano más peligroso para ejercer el ministerio sacerdotal, advirtió el Informe 2016 elaborado por el Centro Católico Multimedial.

El documento titulado “Tragedia y Crisol del Sacerdocio en México” señala que en los cuatro años del sexenio del presidente Enrique Peña Nieto se han registrado un total de 25 atentados contra miembros de la Iglesia Católica, de los cuales 15 corresponden a asesinatos de sacerdotes, un seminarista y 5 laicos en este periodo, mientras que 2 presbíteros continúan desaparecidos y se registraron 2 secuestros frustrados.

Guerrero, la Ciudad de México, Veracruz y Michoacán son consideradas como las entidades más peligrosas para ejercer el ministerio sacerdotal.

El estudio advierte que de continuar con esta tendencia en los atentados, este sexenio podría terminar con un alza del 100% respecto al sexenio de Felipe Calderón que terminó su mandato con 25 sacerdotes asesinados.

“Por lo tanto, los crímenes de odio se han incrementado alarmantemente en el presente gobierno. El análisis indica que se registra un aumento de un 80%, al cierre de 2016, comparado contra el cuarto año del ex-presidente Lic. Calderón Hinojosa”, indica.

El Centro Católico Multimedial refiere que los últimos 12 meses han sido “los más trágicos” de los últimos 26 años, dado que tres sacerdotes fueron “violentamente despojados de su vida”; además de que se registraron dos secuestros frustrados a los sacerdotes, Luis Antonio Salazar de la Torre, del municipio Guadalupe y Calvo en Chihuahua y José Luis Sánchez de la ciudad de Catemaco, municipio de San Andrés Tuxtla Veracruz; así como el asesinato de cuatro catequistas de la Ruana, municipio de Tomatlán Michoacán, han dejado al descubierto la incompetencia de las autoridades para brindar seguridad.

El documento advierte el incremento de extorsiones y amenazas de muerte, en los últimos dos años se contabilizaron 520 extorsiones a sacerdotes; mientras que entre fines de 2015 y del 2016 las extorsiones y amenazas se han elevado en casi un 70% principalmente en los estados de Veracruz y Michoacán. “Esta actividad delictiva de no atenderse de manera inmediata, puede dar origen a más eventos mortales de sacerdotes y religiosos”, destaca.

“Uno de los principales focos de estas extorsiones, son las que tienen que ver con la venta de “seguridad”, por parte de organismos del crimen organizado y en algunos casos por elementos que pertenecen o pertenecieron a las fuerzas armadas de país”, explica.

Los registros de amenazas de muerte contra sacerdotes mexicanos, en el último lustro, se incrementó un 113%; además de que la tendencia de atentados en la modalidad de secuestro y tortura contra sacerdotes sigue al alza: se registra un aumento de un 100 %, al cierre de 2016, comparado contra el tercer año de gestión de la anterior administración.

 

Con información de El Universal