Los crímenes contra obispos en distintos puntos del país son resultado de la descomposición social que prevalece en el país y no por odio religioso, aseveró el representante de la provincia eclesiástica de México ante la CEM, Adolfo Castaño Fonseca.
Entrevistado tras participar en la jornada de trabajo «Desigualdad y trabajo en México», organizada por el Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (Indosoc) señaló que el homicidio de alrededor de 19 obispos, es un fenómeno muy lamentable.
«Son fenómenos desigualdad, corrupción impunidad que expresan una realidad lamentable del ser humano», afirmó.
Admitió que al interior del Episcopado Mexicano están preocupados por los recientes hechos que involucran a obispos asesinados pero también por la sociedad en general.
«No solo nos preocupa la situación de los sacerdotes sino la violencia generalizada en todo el país», aseveró.
El sacerdote consideró que se vive una pérdida de valores fundamentales de una sociedad que está en decadencia y que ha perdido el respeto a la vida derivado de la desigualdad y pobreza que se vive en el país.
Con información de Noticias MVS