Cuando Miguel Ángel Yunes Linares, gobernador constitucional, salió al balcón de Palacio de Gobierno, un “¡Si se pudo¡”, retumbó en la Plaza Lerdo.

Poco menos de un minuto salió al balcón central, donde alzó ambas manos con la V de la victoria, ungido ya como el primer gobernador de coalición PAN-PRD en la historia de Veracruz.

Un micrófono estaba preparado ahí, pero preguntó a los miles de militantes y curiosos: “¿Quieren que baje?, ahí voy…”.

Más de once minutos tardó en llegar desde el ahí hasta el templete en medio de la Plaza Lerdo. Todos querían saludarlo, decenas de folders le hacían llegar a su paso.

“¡Yunes¡ ¡ Yunes¡”: gritaban los asistentes al primer mitin del gobernador constitucional.

Al llegar al templete, habló sobre su toma de protesta en el Congreso Local, y confesó: “Les quiero decir que fue una ceremonia impresionante, pero yo necesitaba esto, necesitaba estar con ustedes, verlos a la cara, verlos a los ojos”.

En su mensaje al pueblo aseguró que no será un gobernador frívolo, será cercano y atento a las necesidades, por lo que prometió que en dos años Veracruz será otro.

Yunes Linares volvió a tomar protesta de Ley ante el pueblo y señaló  que durante años investigó y documentó el problema de corrupción de Veracruz: “Hoy entregué a los veracruzanos bienes por 1 mil 250 millones de pesos que recuperé, lo hice a base de puro corazón, de fuerza y a base de producto de gallina”.

El mandatario prometió justicia, así como recuperar lo que se robaron: “Los vamos a meter a la cárcel ese es mi compromiso”.

Un gobierno cercano, transparente, eficiente, comprometido a servir, que vea por lo que más requiere, que no se alíe con delincuentes, que transparente el dinero de la cuentas,  un gobierno que de ejemplo de uso racional de recursos, reitero en sus promesas:  “ No verán nunca un gobernador frívolo, que tire el dinero, verán un gobernador comprometido, a un gobernador austero, un gobernador honesto”.

Invitó a todos a entrar a Palacio de gobierno y a todos a disfrutar de la victoria. Poco más de 15 minutos duró su discurso. Y ahí se sincero con el pueblo “ Se los digo en serio, desde lo más profundo de mi corazón, este era un sueño, tengo 63 años, voy a cumplir 64 años, y estoy regular todavía”, bromeó .

Y sentenció “ Yo no voy a huir cuando termine el gobierno, yo me voy a quedar aquí con ustedes a seguir conviviendo con los veracruzanos, ustedes son los dueños de esta victoria, les quiero pedir que lo disfruten tanto como yo, y recordar que ustedes tienen el derecho de exigirme”.

“Hoy tienen un gobernador del pueblo, estoy a sus órdenes”, cerró con el aplauso y las matracas.

Un largo día quedaba para el recién gobernador, prometió tomarse fotos, escuchar y atender a todos “ Ahí estaré hasta que  la ultima persona pase a darme la mano”.

 

 

 

 

 

 

 

 

Flavia Morales