Cuando Sergio Hernández, coordinador de la bancada panista en el Congreso de Veracruz, acordó con su líder partidista, José de Jesús Mancha Alarcón, la exclusión de los diputados locales Enrique Cambranis y Nora Jessica Lagunes, nunca imaginó que el escenario sería sumamente complicado, al grado de que rápidamente surgieron voces en contra de esa medida.

El intento de expulsión de Cambranis y Lagunes no fue más que un berrinche de quienes se encuentran al frente de un grupo disminuido al interior del PAN.

Los legisladores a quienes la dupla Mancha-Hernández intentó echar del partido tienen suficientes apoyos dentro del partido, así como argumentos legales, para impedir la expulsión.

En el PAN, todo se reduce a la pugna interna entre los grupos de Mancha Alarcón y Joaquín Rosendo Guzmán Avilés. El tribunal falló contra del actual dirigente y con ello cerró la puerta a la reelección, fortaleciendo al grupo del cacique panista de Tantoyuca, quien era apoyado por Cambranis Torres.

Previo a ello, Cambranis y Lagunes votaron en contra de la línea marcada por su partido en el caso de la desaparición de poderes en el municipio de Mixtla de Altamirano, lo que sirvió a su coordinador como pretexto para notificar al Congreso la salida de dos de sus diputados.

Hasta ahí, digamos que todo está conforme a la ley, dado que el coordinador de la bancada tiene esas facultades.

El problema llegó cuando desde la dirigencia que ya no debería ocupar Pepe Mancha se intentó cambiar las comisiones, entre ellas la de orden, a efecto de facilitar la expulsión de Cambranis y Lagunes del partido.

La convocatoria, sin embargo, fue abortada y la reunión programada originalmente para el domingo no se verificó. Entretanto, cada vez surgieron más voces que acusaron a Mancha de un intento por manipular la estructura del partido, a efecto de proceder contra quienes considera sus adversarios, a pesar de que con la mencionada medida violaría los estatutos.

Hay que recordar que todo lo que se haga en los estados en contra de los derechos partidarios de los militantes tiene que ser aprobado por la instancia nacional, que evidentemente ni siquiera estaba enterada del frustrado intento por expulsar a dos diputados locales veracruzanos, uno de los cuales, con el antecedente de haber sido legislador federal y dirigente estatal. Por si fuera poco, Cambranis es uno de los tres panistas veracruzanos en el Consejo Nacional del partido.

Al final, a Pepe Mancha y Sergio Hernández no les quedó más que recular en su intento de expulsar a quienes figuran como impulsores de la candidatura de Guzmán Avilés a la dirigencia estatal.

Al interior del partido trascendió que no sólo Julen Rementería, senador veracruzano, sino también el ex gobernador Miguel Ángel Yunes desaprobaron la expulsión.

Ello habría orillado a Mancha a declarar que no hay solicitud para expulsar del partido a Cambranis y a Jessica Lagunes; lo que sí hay, al parecer, es un manejo patrimonialista de la bancada blanquiazul, dado que al expulsar a dos de sus integrantes, Sergio Hernández ni siquiera se molestó en consultar la medida con otros legisladores, como Omar Miranda.

Cuestión de personalidad, formación y tamaño: mientras Cambranis convoca a la unidad interna, Sergio Hernández insiste en hacer todo lo que esté a su alcance para fracturar a su partido. ¿Habrá calculado el daño que le hace al panismo veracruzano?.

Sergio Hernández probablemente calcula que si el intento de Pepe Mancha por mantenerse en la dirigencia estatal no fructifica, sus horas como coordinador de la bancada estarían contadas y su proyecto por brincar a otro cargo en 2021 terminaría en automático, de ahí su virulencia contra Cambranis.

En política, hay actores que en vez de sumar, restan; y en lugar de multiplicar, dividen; este es un [email protected]