El diputado local Jorge Vera Hernández, del distrito IV de Álamo-Temapache, anunció que en unos días presentará ante el Pleno de la Legislatura del Estado una iniciativa de Ley de Sanidad Vegetal e Inocuidad Alimentaria.

De acuerdo con la declaración del diputado, que consignan los medios estatales, esa nueva legislación, en caso de aprobarse, representará un parteaguas para el campo veracruzano, que se ubicará a la vanguardia del país, al crear el Consejo Estatal de Sanidad y “regular los productos agrícolas que no están certificados y que representan una amenaza”.

El ex alcalde de Álamo señaló que su propuesta planteará una mayor coordinación entre los tres niveles de gobierno, para efectos de garantizar la inocuidad de los alimentos que se producen en la entidad; de igual forma, habla de una mayor vinculación entre las instancias estatales, las asociaciones y agrupaciones agrícolas, los centros de investigación y las comisiones legislativas del Congreso que tienen que ver con el desarrollo agropecuario.

El tema no es nuevo; de hecho, es parte de la agenda internacional desde hace cuatro o cinco décadas.

Cualquier exportador de productos agrícolas o cárnicos sabe que no cumplir con las exigencias y las normas internacionales en la materia representaría el cierre de mercados; es decir, barreras para la comercialización, como las que enfrenta la naranja veracruzana debido a la alta prevalencia de la mosca de la fruta.

Las medidas de inocuidad son, para todos los países importadores, la garantía de que los alimentos que se consumen no representen la posibilidad de contaminación y enfermedades para su población.

La Organización Mundial de la Salud establece que los alimentos deben estar libres de agentes contaminantes vivos, como virus o parásitos riesgosos para la salud, de sustancias químicas tóxicas u orgánicas extrañas o componentes naturales tóxicos. De hecho, desde 1963 fue creada por la OMS y por la FAO la Comisión de Codes Alimentarius, para desarrollar normas en esa materia, que estableció la implementación de un Sistema de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control para garantizar la inocuidad de los alimentos.

En nuestro país existen dos agencias que se encargan del tema: la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios, Cofepris, que depende de la Secretaría de Salud; y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, Senasica, que depende de Sagarpa; esta última, a través de la Dirección General de Inocuidad Agroalimentaria, Acuícola y Pesquera, promueve la certificación de los sistemas de reducción de riesgo de contaminación de los alimentos.

Sin embargo, todas las medidas instrumentadas en el tema de inocuidad son de carácter voluntario; es decir, no existe un marco legal y normativo, ni en el país ni en el estado, que obligue a garantizar la inocuidad de los alimentos.

Por otro lado, a pesar de que el cumplimiento de las normas aumenta las posibilidades de encontrar mercados para los productos agrícolas, muchos productores optan por no buscar las certificaciones, por desconocimiento, ignorancia o desidia.

En ese sentido, la propuesta del diputado Jorge Vera busca que Veracruz camine hacia el cumplimiento de las normas en materia de inocuidad, no sólo para que los productos que se cultivan en la entidad cumplan con los requisitos establecidos para la comercialización en el ámbito internacional, sino para garantizar que éstos no representen un riesgo para los consumidores.

Héctor Yunes, por la de dos

A unas semanas, días del destape del candidato del Partido Revolucionario Institucional al gobierno del estado, todo parece indicar que el senador Héctor Yunes Landa buscará convertirse en el sucesor de Javier Duarte de Ochoa.

De acuerdo con las versiones que circulan en los corrillos políticos, durante la segunda semana de este mes, entre los días 13 y 16 de enero, Yunes Landa solicitará licencia a su actual cargo, a fin de estar en condiciones de contender por la gubernatura, para el periodo de 2016 a 2018.

La suplente, Erika Ayala Ríos, sería llamada para ocupar la curul en la cámara alta, misma que no podrá quedar acéfala, en virtud de que el PRI requiere de los votos de todos sus senadores, 52, que sumados a los del Verde y Nueva Alianza apenas dan 62 de los 128 del total (Acción Nacional cuenta con 38, en tanto que el PRD tiene 22).

En cuanto a Héctor Yunes, de ser postulado candidato de la alianza PRI-Verde-Panal-Ave, enfrentará un proceso electoral tan complicado, que el riesgo de una derrota aumenta cada vez más.

Enfrente estará, en su segunda candidatura al cargo, el diputado Miguel Ángel Yunes Linares, quien en la elección de 2010 superó el millón 270 mil votos, para arañar el 41 por ciento de los sufragios totales en esa ocasión.

Recordamos que en el pasado proceso electoral, Yunes Linares ganó en 16 de los 30 distritos veracruzanos; y aunque ello no fue suficiente, estuvo muy cerca de propinarle al PRI su primera derrota estatal. Hoy va por la revancha.

Por su parte, Yunes Landa contará con el apoyo de todos los grupos internos de su partido, incluyendo, por supuesto, al que actualmente se encuentra en el gobierno estatal; de tal manera que el PRI, de postularle como candidato, enfrentará la sucesión en inmejorables condiciones de unidad. Veremos si eso le será suficiente al senador. @luisromero85