La Iglesia católica orará este 10 de mayo por todas las madres para que encuentren consuelo en sus penas, por aquellas que sufren la violencia económica, sicológica, social e inseguridad, además, de lanzar un llamado a la sociedad y gobierno para que se “solidaricen” con quienes han perdido a un hijo, esposo o hermano y junto puedan aportar datos para su pronta ubicación.

Monseñor Eduardo Patiño Leal, tras oficiar la homilía dominical en la Catedral de Córdoba, informó que la Iglesia católica mantendrá su postura sobre el matrimonio, aun cuando se han anunciado los primeros enlaces por lo civil a realizarse en Córdoba, pues para el catolicismo, el matrimonio seguirá siendo entre hombre y mujer, del resto de los acuerdos civiles entre personas del mismo sexo, se mantendrá el respeto.

De igual forma, se pronunció porque en Veracruz se legisle sobre la Ley por la Vida, entendiéndose que no sólo se trata de proteger al ser humano desde el momento de su concepción y hasta la muerte natural, sino también se trabaje con las instituciones del estado para garantizar una vida digna para los niños, niñas, mujeres y en sí, todo el abanico de existencia del ser humano, dejando las tres excepciones contempladas en el Código Penal actual.

“Nosotros respetamos todas las maneras de pensar, sin embargo, para la iglesia católica siempre y lo ha refrendado no sólo a lo largo de muchos siglos sino que recientemente el Papa Francisco en su carta sobre la alegría del amor, vuelve a insistir que el matrimonio es de un hombre y una mujer, y cualquier otro tipo de uniones, igualitarias o como se le puedan llamar de convivencia, no se le puede ni siquiera equiparar ni de lejos con lo que es el matrimonio de Dios,  el proyecto, un hombre y una mujer”, enfatizó.

Expuso que la Iglesia ofrece antes que nada a quienes tienen una tendencia diferente, “escucharlas”  y también recibirlas así como no discriminarlas, en ese sentido rechazan todo tipo de homofobia, pero la familia como la concibe Dios y la humanidad desde hace años es hombre y mujer.

El obispo refrendó el respeto y admiración por las madres que salen adelante con sus hijos, muchas veces sin la ayuda del hombre, dijo felicitarlas porque es con quien el ser humano se siente más amado, desde que está en su vientre, “es un regalo compartir la misericordia, ternura de Dios de una manera tan cercana a un hijo o hija”.

Patiño Leal, agregó que de igual forma orarán por las mamás que fueron llamadas a la presencia del Señor, para que gocen de misericordia y de esa ternura infinita.

Avc