Pese a que los denominados ‘huracanes espaciales’ son incapaces de llegar hasta la atmósfera terrestre, pueden suponer una amenaza crucial para la vida humana.

Una investigación del Centro para la Investigación Espacial y Atmosférica de Estados Unidos, liderada por Katariina Nykyri relató cómo las fluctuaciones del viento solar causan modificaciones en los ‘huracanes espaciales’, formados por un fenómeno denominado inestabilidad de Kelvin-Helmholtz (KH) y que provocan un cerco sobre la Tierra.

A pesar de que permanecen a más de 500 mil kilómetros de la superficie de la Tierra, «las ondas KH pueden producir fluctuaciones de ultrafecuencia en las líneas del campo magnético terrestre e interactuar con las partículas del cinturón de radiación», indicó Katariina Nykyri.

Esa interacción que puede afectar a infraestructuras fundamentales para la humanidad, como los satélites de comunicaciones y las misiones espaciales.

Nykyri detalló que «el peligro está» en que esos ‘huracanes especiales’ son una de las principales formas en que el viento solar transporta energía, masa e impulso hacia la magnetosfera, con lo cual «afectan a la rapidez con que crecen las ondas KH y su tamaño».

Con información de MVS Noticias