Bajo la dirección del joven maestro de origen uruguayo Diego Naser, la Orquesta Filarmónica de Boca del Río cierra este viernes 11 de diciembre su ciclo de conciertos correspondientes a la Segunda Temporada 2015.

El programa que se anuncia contiene la “Obertura Festiva” de Dmitri Shostakovich; los valses “Emperador” y “El Danubio azul” de Johann Strauss hijo y el vals “Sobre las olas” del mexicano Juventino Rosas. Complementan el listado creativo la “Marcha eslava”, vals del ballet “La Bella Durmiente”, Polonesa de la ópera “Eugenio Onegin” y la suite del ballet “El Cascanueces”. El horario de inicio se anuncia, como es costumbre, a las 20 horas con charla previa de apreciación a las 7 de la noche, en el Teatro “Fernando Gutiérrez Barrios”.

Es menester mencionar que la totalidad de la programación durante el presente año se efectuó sin cambios de última hora o modificaciones con respecto a lo anunciado inicialmente, lo cual es indicativo de la firmeza en su adecuada planeación.

El programa con que concluye su serie de actividades la Orquesta Filarmónica de Boca del Río consta de obras breves y atractivas, desde la Obertura de Shostakovich hasta la suite de la música de ballet con que concluirá el concierto, además del atractivo que representa la anunciada serie de valses.

El vals, con toda la popularidad que le es propia y que le mereció las atenciones de grandes compositores, tuvo un origen ingrato por ser descendiente de una antigua danza campesina austriaca conocida como “laendler”. Para colmo, esa desconfianza se incrementó entre la nobleza europea hacia inicios del siglo XIX al convertirse en la primera danza en que las parejas bailaban abrazados. Todo lo anterior le convirtió en una forma inaceptable para los estratos sociales “respetables” y le ganó el repudio casi generalizado. Pero con el paso del tiempo, el vals fue aceptado en las altas esferas sociales de Europa y se convirtió en la danza representativa de un “glamour” aristocrático que llegó a su fin con la Primera Guerra Mundial.

El compositor a quien se identifica inevitablemente con el vals es Johann Strauss, hijo (1825-1899), quien inicialmente se integró a la orquesta de su padre, aunque más adelante fundaría la propia para competir durante algún tiempo con la de su progenitor. Strauss compuso cerca de 200 valses, además de mazurkas, galops, marchas y polkas. Muchos de sus valses aún son muy populares, infaltables en los conciertos navideños, las denominadas “Galas vienesas”, en festejos matrimoniales y presentación de quinceañeras.

En el mismo contexto, la suite del ballet “El Cascanueces” de Tchaikovsky es música escrita para la historia de dos niños alemanes que, en su casa y después de la cena de Nochebuena, observan cómo sus regalos de navidad cobran vida, los ratones invaden la casa y persiguen a un cascanueces con forma de soldado que, después de batallar con los roedores, se convierte en un elegante caballero que conduce a los pequeños hacia el palacio del Hada del Terrón de Azúcar. Allí son atendidos espléndidamente y observan un ballet de ensueño, con una serie de danzas folklóricas que culmina con el “Vals de las Flores”, uno de los fragmentos más célebres en el listado del autor.

El maestro invitado, Diego Naser, es violinista y director cuya carrera se ha desarrollado casi totalmente en Europa, donde ha actuado al frente de importantes orquestas. Para más informes en torno de esta actividad cultural, sugerimos llamar al teléfono (228) 956 7250.