Por su potencial de aplicación médica en enfermedades neurodegenerativas, el modelo teórico de “pinzas de luz” diseñado por Joaquín Alberto Ascencio Rodríguez, egresado de la Facultad de Física de la Universidad Veracruzana (UV), ganó el primer lugar en el Cuarto Encuentro de Jóvenes Veracruzanos para el Fomento de las Vocaciones Científicas y Tecnológicas.

Su propuesta se enmarca en la investigación que realiza un equipo de académicos en el Laboratorio de Óptica de la UV, donde hacen estudios teóricos y de experimentación de sistemas que permiten manipular objetos a escalas micro por medio de un láser infrarrojo altamente focalizado, a ese sistema se le conoce como “pinzas ópticas”.

“Cuando tú observas por un microscopio no puedes interactuar con tu muestra, estas pinzas permiten hacerlo: mover micropartículas, células, virus ADN, de manera no invasiva y con mucha precisión”, explicó el egresado, quien superó en su categoría a más de 50 participantes de todo el estado.

El proyecto denominado “Guiado óptico de proyecciones celulares”, lo realizó en colaboración con los investigadores Remi Ávila, del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); Lisa Tamares, del Instituto de Ciencias de la Salud, y Héctor Cerecedo, de la Facultad de Física de la UV.

En él se enfocó a experimentar las pinzas con un tipo de células que por su forma son similares a una neurona: su objetivo es desarrollar un tipo de método que artificialmente pueda inducir el crecimiento de neuronas en una dirección específica.

Éste podría ser aplicado en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson, donde este proceso está afectado. La investigación además representa un nuevo avance en la comprensión de las conexiones entre neuronas ante la presencia de un agente externo como es el láser infrarrojo.

El concurso fue realizado el 26 y 27 de noviembre en San Andrés Tuxtla, Veracruz, organizado por el Consejo Veracruzano de Investigación en Ciencia y Desarrollo Tecnológico (Coveicydet), con la participación de más de 200 proyectos en dos modalidades, prototipo tecnológico y modelo teórico. Alberto Ascencio ganó el primer lugar en la última.

“La investigación en ciencia básica generalmente no es reconocida, se piensa que sólo es útil en la academia donde se acumula en estantes o escritorios, pero cuando se ven claramente sus aplicaciones y potencial resulta más valorada”, comentó el estudiante, quien agradeció a Norma Bagatella Flores, directora de la Facultad de Física, su motivación para participar en el concurso.