La organización Human Rights Watch (HRW) dio a conocer este jueves un informe que revela que las fuerzas armadas de Estados Unidos toman represalias contra miles de militares que, tras denunciar abusos sexuales, fueron expulsados con la excusa de que sufrían trastornos mentales.

Estos supuestos trastornos mentales impiden a los individuos expulsados de las Fuerzas Armadas adquirir trabajos o beneficios sociales, y además les estigmatizan y les pueden abocar al suicidio, la mendicidad o el encarcelamiento, aseguró en un comunicado esta organización no gubernamental.

«Las víctimas de violación sexual en el ámbito militar básicamente quedan marcadas de por vida», afirmó Sara Darehshori, asesora lega de HRW.

«No solo han perdido su carrera militar, sino que además han quedado marcadas por una condición que podría impedir que obtengan un empleo o que reciban atención de salud», añadió.

Al ser calificados en documentos oficiales como personas con trastornos de personalidad o con comportamiento violento, esos militares son expulsados del sistema de salud reservado para los veteranos de guerra.

Desde la llegada de Barack Obama a la presidencia en 2009, el Pentágono ha promovido iniciativas y ha establecido nuevas normas para evitar que el miedo a las represalias disuada a las víctimas de abusos sexuales en las fuerzas armadas a denunciar.

Según HRW, el problema es que no se ha hecho lo suficiente para revertir el daño sufrido por otras víctimas en el pasado.

El informe, de 124 páginas, fue elaborado por Human Rights Watch en colaboración con Protect Our Defenders, organización destinada a luchar contra los abusos sexuales dentro de las Fuerzas Armadas.

Las organizaciones realizaron la investigación durante 28 meses, entrevistaron en persona y por teléfono a 270 individuos, y examinaron varios documentos de agencias gubernamentales.

Con información de EFE.