Tras la ejecución de tres elementos de la Fiscalía de Secuestro y Delitos de Alto Impacto (FISDAI) de Puebla, la noche del jueves y madrugada de este viernes, se registró un intenso operativo en el que participaron 150 elementos de la Gendarmería Nacional, Policía Federal, Policía Estatal y Ministerial, donde se dijo hay más de 50 personas detenidas, entre “chupaductos” y policías municipales de Atzitzintla, Puebla.

El despliegue operativo se dio en la llamada zona del Triángulo Rojo entre los límites de Puebla y Veracruz, por lo que se implementó el mismo en Palmar de Bravo, La Encrucijada y Atzitzintla.

Este operativo se dio, horas después de que los agentes de la FISDAI fueron levantados en Atzitzintla y encontrados muertos en la batea de la patrulla marca Dodge RAM de color rojo abandonada en el municipio de Maltrata, Veracruz.

Se dijo que los ejecutores viajaban en una camioneta tipo Van con placas de Puebla y logos del DIF estatal.

Extraoficialmente se dio a conocer que los ladrones de combustible fueron los responsables del triple homicidio, por lo que, en respuesta, los agentes estatales de investigación y la Policía Estatal se movilizaron a Palmar de Bravo, el principal municipio donde operan los chupaductos.

Los uniformados arribaron hasta la comunidad de La Encrucijada y detuvieron entre 30 a 40 personas y aseguraron varios vehículos eran utilizados para el robo y transporte de combustible robado.
Después, se trasladaron a otras regiones como Palmar de Bravo e hicieron lo mismo; siguieron hasta Atzitzintla y detuvieron a los policías municipales.

Reportes policiales refieren que la movilización y presencia policiaca se mantiene en la zona del Triángulo Rojo, con el fin de hacer una limpieza de chupaductos.

Con información de Versiones