El pasado viernes muy tempranito, el consejero nacional del PRI, Armando Barajas Ruíz, dijo que la aspirante a la presidencia nacional de ese partido, Lorena Piñón Rivera “estaría a un paso” de la expulsión por no presentarse ante la Comisión Nacional de Justicia Partidaria para defenderse de las acusaciones que le hizo el propio consejero. 

Y para que no quedara duda de que la consigna era bajarla de la contienda a como diera lugar, Barajas advirtió que en caso de que se hicieran patos en la CNJP, llevaría el caso al Tribunal Electoral Federal.

¿De qué se acusaba a Lorena? De haber competido por el PAN en una elección anterior.

Pero más tardó Barajas en amenazar, que el PRI en anunciar que Lorena perdía su candidatura y de paso estaba expulsada del partido. 

“La Comisión Nacional de Justicia Partidaria resolvió, en la sesión llevada a cabo el jueves 27 de junio, instruir a la Comisión Nacional de Procesos Internos la cancelación de la candidatura de Lorena Piñón Rivera a la dirigencia nacional del PRI, en virtud de haber aceptado ser postulada como candidata del Partido Acción Nacional en el proceso electoral 2015-2016 para la elección del Congreso de Veracruz”, dice el primer párrafo de un comunicado dado a conocer el mismo viernes que agrega: 

“…En ese sentido, cabe enfatizar que nuestros Estatutos establecen la pérdida de la militancia por la simple aceptación de la postulación, dijo la CNJP, la cual desahogó este proceso con total apego a derecho, correspondiendo a las instancias partidistas acatar su instrucción”.

Y la echaron. 

Como era de esperarse Lorena apeló y este sábado presentó ante la Comisión Nacional de Justicia Partidaria un recurso para proteger sus derechos políticos-electorales, con objeto de impugnar la resolución contenida en el expediente PS-MIC-051/19 publicado el viernes. 

En este enjuague hay cosas muy raras. La primera es la celeridad con la que Barajas Ruiz promovió y obtuvo una expulsión cuando con Javier Duarte se tardó meses y meses en lograr su propósito. 

También sorprende la velocidad, premura, apresuramiento y urgencia, con que la Comisión de Justicia Partidaria instruyó a la de Procesos Internos a que chispara a Lorena, cuando es de todos sabido que ambas comisiones se caracterizan por su tortuguismo a la hora de expulsar a un militante. Y más en estos tiempos de militancia tan raquítica. 

Como aspirantes al CEN del PRI, Lorena y su compañero de fórmula Daniel Santos Flores, eran el toque de juventud que necesita con tanta urgencia el partido, y no representaban ningún peligro para el candidato que la cúpula del tricolor ya decidió que va a ganar.  

¿Era necesaria tanta sevicia cuando todo se hubiera podido arreglar dialogando? 

Lorena argumenta que es una injusticia lo que le hicieron, que nunca fue candidata del PAN y que llevará el caso al Tribunal Electoral Federal, y lo va a hacer. En un video donde sale con Daniel Santos promete: “Nos vemos el 11 de agosto en las boletas”. 

¿Lo logrará? La lucha la va a hacer y tiene un punto a su favor: si no era conocida por la totalidad de los priistas, gracias a la publicidad que le está haciendo el propio PRI, ahora la conocen a nivel nacional incluso los militantes de otros partidos. 

Pero insisto lector, hay algo muy raro turbio y sucio en todo esto. ¿Qué callos pisaría Lorena Piñón para que la expulsaran con tanta urgencia? 

Jueces más capaces 

El presidente del Tribunal Superior de Justicia, Edel Álvarez Peña, sostuvo que la capacitación de los jueces familiares es garantía para una mejor impartición de justicia.

Lo anterior lo declaró tras la ponencia “Tópicos relevantes del derecho familiar”, impartida este fin de semana por el Magistrado José Manuel de Alba, integrante del Segundo Tribunal Colegiado en materia civil de Xalapa; evento organizado por el Consejo de la Judicatura y la Escuela Judicial.

“Lo que nos corresponde a nosotros en el Consejo de la Judicatura es brindar los instrumentos y herramientas necesarias y aprovechar la experiencia y preparación de personas como el Magistrado de Alba, para que podamos intercambiar puntos de vista con jueces y magistrados, con la finalidad de coadyuvar con la responsabilidad que tenemos con el justiciable”, indicó Álvarez Peña.

El Magistrado Presidente agregó: “El derecho evoluciona todos los días, la sociedad también y por esa gran responsabilidad que llevamos, tenemos que prepararnos constantemente por lo que este tipo de cursos van a seguir”. 

Enhorabuena por la impartición de justicia en Veracruz. 

bernardogup@nullhotmail.com