Con más de 30 años de trayectoria, Bernardo García Díaz, miembro del Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales (IIH-S) de la Universidad Veracruzana (UV), fue galardonado con el Premio al Decano 2016 en ceremonia realizada el lunes 16 de mayo para celebrar el Día del Maestro.

A nombre de los galardonados, el catedrático hizo una defensa de la educación superior pública y enfatizó que el futuro de la entidad veracruzana, al igual que su pasado, están ligados a la máxima casa de estudios.

Posterior al evento, el académico refirió sus impresiones respecto al otorgamiento de la distinción; expresó sentirse “muy emocionado y satisfecho, llegó y ahí estamos dándole”.

Recordó la primera ocasión en que se plantó frente a un grupo en un salón de clases fue en 1977, al inicio de una trayectoria como docente e investigador en la UV que en agosto próximo cumplirá 39 años.

Durante un tiempo, García Díaz impartió clases en la Escuela para Estudiantes Extranjeros (EEE), en Sociología del Sistema de Enseñanza Abierta (SEA), dictó cursos en la Facultad de Historia y actualmente da cátedra en los posgrados del IIH-S.

“Lo que investigamos es la historia regional de Veracruz y en los últimos años hemos incursionado en trabajos de historia comparativa del Caribe; hemos hecho trabajos sobre Cuba y actualmente hacemos historia comparativa de la clase obrera minera del desierto de Atacama en Chile, con los trabajadores de la zona bananera y con los obreros textiles del valle de Orizaba”, detalló.

García Díaz retomó la importancia de defender a la UV en dos frentes: uno hacia el exterior, hacia la opinión pública, “para que nos acompañe, para que se sume porque no es un problema solamente de la Universidad, es un problema del futuro del estado de Veracruz porque al ser la máxima casa de estudios es donde se hace investigación, se hace reflexión sobre el presente; entonces, es una lástima que no esté funcionando bien. Hay que dar una batalla fuerte con la opinión pública para que se vuelva un problema público y no sólo de la institución sino un problema de toda la sociedad, lo que hace falta es “hacernos más evidentes sobre la importancia y la pertinencia de defender a la Universidad”.

Por otro lado, el segundo frente implica tener participación de la comunidad universitaria, “hay que trabajar más agresiva e incisivamente dentro de la institución para que nuestro trabajo tenga mayor peso dentro de la sociedad, debemos involucrarnos más con la sociedad y con el presente veracruzano”, observó.

Al ser reconocido como un decano de la institución, se le preguntó si podría compartir algún consejo a los docentes que apenas comienzan en esta labor.

“Simplemente hay que concentrarse en el trabajo, vivirlo con pasión, más que como una carrera, porque actualmente hay ciertos estímulos que considero perversos para hacer puntos y hacer un poco más de dinero, pero eso a veces lleva a hacer un trabajo que no es tan perdurable, tan profundo y tan serio.”

Su recomendación fue en otro sentido: “Más que hacer carrera, yo recomiendo que se volvieran adictos a su trabajo. Pienso que es muy bueno recibir el Premio al Decano, pero con o sin el premio, es importante vivir enteramente a lo que uno se dedica. Lo que digo es que se metan en serio a la historia, a leer, a visitar archivos, a buscar el roce con maestros de los que se pueda aprender”.

En suma, expresó que su consejo a los jóvenes docentes era “que vivan esto como una vocación, creo que finalmente eso es lo que vale la pena, independientemente que reciban un premio o no”.

David Sandoval Rodríguez/Prensa UV