CIUDAD DE MÉXICO.-En blanco y negro: Se miran calles de asfalto con grandes autos clásicos de la década de los 70; niños jugando en banquetas mientras hombres de edad visten de saco y sombrero, y mujeres vestidos largos y medias. A color: las mismas avenidas lucen desgastadas y a veces con basura; los coches más compactos igual que la torre de departamentos.

Son dos miradas sobre una misma ciudad: Valparaíso, Chile. La primera registrada en instantáneas en blanco y negro en la década de los 70 donde iniciaba un proceso de apertura al capitalismo; la segunda es un vistazo en color de una urbe contemporánea que padece la encrucijada entre la tradición y la modernidad.

Ambos registros fotográficos integran el libro 2 tiempos (LOM y RM) con las imágenes de Pablo Ortiz Monasterio y Carlos Rivera Segovia, quienes conjugan su trabajo documental para dar cuenta del desarrollo de una ciudad, de conflictos sociales, de la cotidianidad de sus habitantes.

El proyecto, que integra 40 fotografías, hace una suerte de homenaje al libro Valparaíso del fotógrafo chileno Sergio Larraín quien registrara por primera vez de manera formal el puerto principal de Chile. Si bien sus imágenes refieren a la vida cotidiana, éstas son una poética visual por sus encuadres, manejo de la luz e historias congeladas.

El libro de Larraín sirvió como eje de análisis en un taller sobre fotolibros realizado en el Festival Internacional de Fotografía Valparaíso 2013, en el que coincidieron Ortiz Monasterio y Rivera Segovia quienes entonces planearon la publicación con su propio material.

“En el taller nos pasamos días enteros, en la antigua cárcel del puerto, analizando y discutiendo libros fotográficos con la intención de desentrañar qué cualidades poseen algunos que los convierte en clásicos. Valparaíso, el mítico libro de Sergio Larraín, con fotografías de los años 50 y 60, realizado en Francia en 1991, fue un referente constante.

“Contagiados por el entusiasmo colectivo, decidimos formar un pequeño y efímero colectivo para desarrollar un libro a partir de las fotografías tomadas por ambos en el emblemático puerto chileno”, señala Ortiz Monasterio sobre la publicación con texto a cargo del escritor Marcelo Mellado Suazo sobre la evolución de la ciudad.

El trabajo en blanco y negro es parte de una obra que Rivera Segovia comenzó a desarrollar en los años 70, y confronta la mirada espontánea a color que Ortiz Monasterio produjo durante dos viajes recientes a la ciudad.

Si bien en el diseño del libro hay una separación entre ambos registros, ninguna fotografía tiene autoría para generar una lectura continua sobre el puerto; una especie de cronología visual de sus calles, de la gente, de escenas habituales, de su pobreza, de su sobrepoblación, de su comercio. Construyen, pues, un retrato de Valparaíso.

“Sus calles residuales, de capas sedimentarias, producidas o provocadas por las evacuaciones múltiples, nos proveen de esa multiplicidad de imágenes con las que hemos armado una trama narrativa insoluble”, describe Marcelo Mellado en el ensayo que sirve de guía para asimilar las fotografías que reúne 2 tiempos.

Tanto imágenes como la narrativa de Mellado permiten vislumbrar a Valparaíso como una ciudad que sin desprenderse de su pasado, de sus tradiciones, entró en un desarrollo cosmopolita: 
“Valpo está saturado de imágenes, más aún, parece ser sólo una imagen posible de algo que podría tener que ver con la nostalgia. Quizás imágenes de una precariedad sobrevaluada o la persistencia de rostros que irremediablemente pasaron del blanco y negro al color”, concluye el 
escritor.

 

Sonia Ávila/ Excelsior