Por Rafael Pérez Cárdenas 

 

Tras quince años de evaluaciones, los estudiantes mexicanos siguen obteniendo los mismos resultados en ciencias, matemáticas y comprensión de lectura. Así, menos de 1 % de los jóvenes de 15 años logran buenos resultados en estas materias según el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA por sus siglas en inglés), lo que confirma el fracaso de la reforma educativa.

El programa tiene por objeto evaluar hasta qué punto los alumnos cercanos al final de la educación obligatoria han adquirido algunos de los conocimientos y habilidades necesarios para la participación plena en la sociedad del saber.

“PISA saca a relucir aquellos países que han alcanzado un buen rendimiento y, al mismo tiempo, un reparto equitativo de oportunidades de aprendizaje, ayudando así a establecer metas ambiciosas para otros países” se señala en su portal www.oecd.org/pisa/pisaenespaol.htm

PISA saca a relucir aquellos países que han alcanzado un buen rendimiento.

Las pruebas de PISA son aplicadas cada tres años. Examinan el rendimiento de alumnos de 15 años en áreas temáticas clave y estudian igualmente una gama amplia de resultados educativos, entre los que se encuentran: la motivación de los alumnos por aprender, la concepción que éstos tienen sobre sí mismos y sus estrategias de aprendizaje.

Cada una de las tres evaluaciones pasadas de PISA se centró en un área temática concreta: la lectura (en 2009), las matemáticas (en 2012) y las ciencias (en 2015), siendo la resolución de problemas un área temática especial en PISA.

La educación mexicana se mantiene, como desde hace 15 años, a la cola de los miembros de la OCDE. Sobre una escala en la que la media es de 500 puntos, los alumnos mexicanos no han aprobado un solo examen: ni ciencias, lectura o matemáticas. De acuerdo con la prueba, el desempeño de México se encuentra al final de los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en ciencias (416 puntos), lectura (423 puntos) y matemáticas (408 puntos).

Pese a las malas calificaciones en ciencia, llama la atención un dato: los adolescentes mexicanos quieren ser científicos cuando sean mayores. Al menos un 41 % de los consultados, esto es, la mayor proporción de estudiantes que tiene dicha expectativa entre los países de la OCDE. Teniendo en cuenta que sólo un 1 % de ellos logra un rendimiento en ciencias aceptable y un 36 % ni siquiera obtiene un nivel mínimo, se trata de una respuesta que sorprende al propio informe.

Alcanza México mismos resultados que hace 15 años

México se quedó estancado en los resultados del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA), de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). A 15 años de la primera aplicación de esta prueba, la cual mide el desempeño de los alumnos de educación básica, el país no registra avances.

“No es ni con mucho lo que los estudiantes de México merecen”, expresó Gabriela Ramos, directora de gabinete de la OCDE, al presentar, desde París, PISA 2015, acompañada por el embajador mexicano ante la OCDE, Dionisio Pérez Jácome.

Este martes se presentó el Informe del PISA. Por nivel de desempeño, el 52 por ciento de los estudiantes mexicanos logran los aprendizajes suficientes en ciencias, sin embargo, la tendencia de los resultados no son estadísticamente significativos, lo que confirma que no hubo cambios reales de 2006 a 2015. Los demás 71 países sí mostraron cambios significativos.

Sin embargo, México se encuentra por arriba del promedio en aprendizaje de ciencias entre los países latinoamericanos con 416 puntos, así como Brasil, Perú y República Dominicana; a la par de Costa Rica y Colombia, y muy por debajo de los primeros lugares que son Singapur (556), Japón (538) y Estonia (534).

Desde 2006, los resultados y conocimientos en ciencias de los alumnos mexicanos no han cambiado significativamente.

De acuerdo a lo expuesto por el doctor Eduardo Backhoff, miembro de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), México es el segundo país de Latinoamérica con la menor brecha en el aprendizaje de esta materia.

Desde 2006, los resultados y conocimientos en ciencias de los alumnos mexicanos no han cambiado significativamente. En lectura, el desempeño se mantuvo estable desde el 2009 y el rendimiento en matemáticas mejoró en 5 puntos por cada tres años entre el 2003 y el 2015.

Los jóvenes mexicanos de 15 años tienen una diferencia de más de 70 puntos por debajo de los estudiantes en Portugal y España, y una diferencia entre 20 y 60 puntos por debajo de los estudiantes de Chile y Uruguay, aunque se sitúan por encima de los estudiantes de Brasil, la República Dominicana y Perú.

La prueba revela que, a pesar de los bajos resultados en ciencias, los estudiantes en México declaran altos niveles de interés en esa rama comparados con sus pares en otros países de la OCDE. Alrededor del 45 % de los hombres y el 36 % de las mujeres tienen la expectativa de estar trabajando en una ocupación relacionada con las ciencias cuando cumplan 30 años. Pero los resultados no ayudan a lograrlo.

De acuerdo con PISA, México invierte 27 mil 848 dólares en educar a cada estudiante entre las edades de 6 a15 años. Este nivel de gasto es 31 % del promedio de la OCDE, mientras que el PIB per cápita de México es 44 % del promedio de la OCDE. Cerca de 540 mil estudiantes completaron la evaluación en el 2015, representando a alrededor de 29 millones de jóvenes de 15 años en las escuelas de los 72 países y economías participantes.

 

Un tercio, en secundaria, apenas saben sumar y leer

Gabriela Ramos explicó que los estudiantes mexicanos que concluyen la secundaria tienen un rezago en habilidades matemáticas de casi 3 años, comparado con el promedio de los 34 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En el caso de Ciencia y Lectura, el desfase es de dos años.

Dicha evaluación, que se aplica cada tres años a una muestra de alumnos que concluyeron la educación básica, mide el desempeño de los estudiantes en dichas materias. Según los resultados, México obtuvo 416 puntos en Ciencias, 423 en Lectura y 408 en Matemáticas, cuando el promedio de la OCDE es de 493 puntos en las dos primeras asignaturas y 490 para la última.

Del millón 741 mil 285 estudiantes de 15 años que existen en México, 576 mil 17 registraron un bajo rendimiento en las materias de ciencias, lectura y matemáticas, muy por debajo del promedio de los países de la OCDE, de acuerdo con los resultados de la prueba Pisa 2015.

Esto significa que en ciencias nuestros alumnos son incapaces de usar conocimientos básicos de esta materia, interpretar datos e identificar las preguntas que emergen de un simple experimento. En lectura no tienen capacidad de localizar información en textos que no les son familiares, ya sea en forma o en contenido, no comprenden lo que leen, no evalúan críticamente los textos ni construyen  hipótesis acerca de ellos.

En matemáticas, los estudiantes apenas pueden realizar operaciones simples.

Y en matemáticas apenas pueden realizar operaciones simples y son incapaces de comparar la distancia total entre dos rutas alternativas o convertir precios a una moneda.

En ciencias, el desempeño de México se encuentra por debajo del promedio de la OCDE, que fue de 493 puntos, ya que alcanzó 416 unidades, 140 menos que Singapur, país que encabezó la lista con los mejores resultados de sus estudiantes al obtener 556 puntos. Asimismo, está 70 puntos por debajo de los estudiantes de Portugal y de España, y entre 20 y 60 unidades menos que Chile y Uruguay.

En México, 42 por ciento de los estudiantes de 15 años (731 mil 339) se encuentran por debajo del nivel 2 en lectura, lo que es significativamente mayor que el porcentaje de Chile, similar a los porcentajes de Colombia, Costa Rica y Uruguay y menor que la proporción en Brasil y Perú.

Sólo 0.3 por ciento de los jóvenes (5 mil 223) alcanzaron en esta área un nivel de excelencia, ubicándose por debajo de los porcentajes de Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica y Uruguay. En este sentido, nuestro país se ubica a 112 puntos del primer lugar en lectura, que es de nuevo Singapur, cuyos estudiantes obtuvieron en promedio 535 puntos, contra 423 de los mexicanos.

En tanto, en matemáticas el 57 por ciento (992 mil) no alcanzó el Nivel 2, lo que ubicó al país debajo de Chile y Uruguay y por encima de Brasil, Colombia, República Dominicana y Perú. En esta asignatura Singapur se encuentra también a la cabeza con 564 puntos, seguido por China, con 542; Japón, 532; Estonia, 520, y Finlandia con 511 puntos. Nuestro país obtuvo 408 unidades.

 

Misma historia, mismo discurso de la SEP

En febrero pasado, la OCDE presentó un informe que alertaba sobre los resultados de estudiantes mexicanos de bajo rendimiento, las razones por las que se quedan atrás y cómo ayudarles a tener éxito. Entonces, como ayer martes, el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, dijo que esta evaluación confirmaba la necesidad de la reforma educativa.

El secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño.

“El panorama que se presenta es de toda América Latina, incluido México, que como región sigue dejando mucho que desear en la calidad educativa”, explicó entonces. El país, dijo, presenta los mejores resultados (en AL), “pero eso no quiere decir que estemos bien; me parece que este informe, confirma la necesidad de esta reforma, que tardará en dar resultados como cualquier reforma educativa. Es un proceso de largo plazo”.

Este martes, Nuño Mayer dijo lo mismo. Luego de que se revelara un bajo rendimiento en las materia de ciencias, lectura y matemáticas, señaló que en los último años no se han visto avances significativos para transformar la educación en el país por lo que insistió en aplicar la reforma a largo plazo y actuar con una agenda de políticas públicas para mejorar los índices educativos.

Según datos publicados ayer por el diario El País, México invierte 27 mil 848 dólares en educar a cada estudiante de seis a 15 años. Este nivel de gasto representa el 31 % de la media de la OCDE. El PIB per cápita de México es de 17 mil 315 dólares (datos de 2014), el 44% de la media del organismo.

El informe de PISA señala que lo que México gasta en educación en relación con el PIB del país es más bajo que en muchos otros países de América Latina, como Costa Rica, Brasil, Chile, Colombia, República Dominicana y Perú. Pero más alto que Uruguay.

El país destina el 5.2 % del PIB al sistema de educación pública, según un estudio de la OCDE de 2015 que recoge datos de 2012. Es de los países que más dedican a esa partida de todos los que conforman el organismo, por delante de Alemania y España, y muy similar al de Francia. Pero el 80 % se emplea en pagar las nóminas de los maestros.

Pese a ello, los resultados no estresan a los jóvenes mexicanos. El informe de PISA revela también que México es el país con mayor número de estudiantes que aseguran ser felices en la escuela, con alrededor de 90 por ciento, cuando el promedio entre los países miembros de la OCDE es de 80 por ciento.