Los músculos del rostro humano tienen una capacidad increíble de acomodarse de cierta forma que otros individuos puedan identificar emociones como la felicidad. De hecho, la cara se puede amoldar 16.684 formas distintas según cálculos computaciones. Sin embargo, no todas estas combinaciones sirven para transmitir emociones, y mucho menos en culturas totalmente distintas.

Este fue el tema de una investigación hecha por científicos de la Ohio State University. El documento, publicado en la revista IEEE Transactions on Affective Computing plantea las diferencias culturales en el mundo que hay a la hora de transmitir emociones con las expresiones faciales. Más allá de eso, trataron de descubrir cuántas se entendían de una forma universal.

Para ello tomaron 821 palabras en inglés que describían emociones y buscaron respectivas imágenes de personas en internet. Después de eso, buscaron traductores profesionales que llevaran esas palabras al español, mandarín, farsi y ruso. Repitieron el proceso de buscar imágenes hasta tener la misma cantidad por palabra y por idioma.

Las imágenes fueron descargadas de motores de búsqueda de América, Europa, Asia y Australia y obtuvieron 7,2 millones de muestras. No se incluyó a África debido a los pocos resultados que mostró el buscador. Con esto, esperaban encontrar cientos de expresiones que fueran comunes a todas la culturas.

Coincidiendo en varias culturas

No obstante, no fue así. Los científicos hallaron que solo 35 expresiones coincidieron como la descripción de una misma emoción en todo el mundo. Sin duda, una cifra muy por debajo de lo esperado.

Por otro lado, se descubrió que las expresiones relacionadas a la felicidad fueron las más comunes de ese grupo. En total fueron unos 17 gestos comunes que en varias culturas se definieron como felicidad. Para los investigadores este resultado no es coincidencial, tal y como lo expresó uno de los autores Aleix Martinez:

Fue un placer descubrirlo porque esto habla de la compleja naturaleza de la felicidad “.

Para ponerlo en comparación, solo un gesto coincidió como descripción de “disgusto”. Mientras tanto, fueron tres los de “miedo”, cuatro los de “sopresa” y cinco los de “ira”.

Por último, solo ocho de las expresiones estuvieron limitadas a unas pocas culturas. Estas se relacionaron con cierto nivel de afecto por el prójimo (positivo o negativo) pero no con emociones como las que acabamos de mencionar.

Con información de FayerWayer