“Hay tristeza y dolor por la corrupción y cinismo de unos cuantos” Ricardo Ahued Bardauil

Creemos que los electores veracruzanos no somos tan ingenuos para sufragar el primero de julio, en la elección para gobernador, a favor de quien no nos conviene; ya sea que represente un riesgo por su falta de experiencia y nos condene al rezago, a más violencia y a la miseria, o por quien representa los intereses de su papá que ya sabemos cómo se las gasta en eso de ejercer el poder.

Por eso serán tan importantes las campañas que se avecinan.

El próximo 29 de abril está marcado como el inicio de la jornada definitiva que marcará el futuro de Veracruz. Tres candidatos se estarán midiendo en la arena electoral y una señora, July Sheridan, del partido Nueva Alianza, registrada ante el OPLE como candidata, irá a restarle votos a Morena en el sur del estado, donde ni la conocen, aunque así vendió la idea y se la compraron los desesperados panistas en el poder.

Aquí lo que cuenta para nosotros es que en  el plazo comprendido del 29 de abril al 27 de junio, los veracruzanos que van a votar tengan la oportunidad de conocer a los candidatos, los analicen, se den cuenta quién es quién y, posteriormente, por el bienestar de esta tierra, por un futuro inmediato distinto para todos e inmejorable para las generaciones que vienen detrás, den su voto al más preparado, al más honesto, al mejor relacionado con el gobierno federal, al más experimentado, al que más tiempo lleva trabajando por los veracruzanos, al único que se ha preparado para ser gobernador, al que sí tiene proyectos viables para transformar la triste realidad de los paisanos.

Tenemos entendido que el candidato “Por un Veracruz Mejor”, de los partidos PRI-PVEM, José Yunes Zorrilla, intensificará sus actividades a lo largo y ancho del territorio veracruzano, ofreciendo propuestas y explicando qué es lo que se propone hacer y cómo lo hará. Su línea de conducta la conocemos, alejado del estridentismo, de las descalificaciones, sin engancharse en las agresiones de los adversarios, haciendo de la política una herramienta de cambio al servicio de la ciudadanía. Ya veremos en los debates que organizará el OPLE cómo se desenvuelve, demostrando que es el mejor.

Por el lado del candidato de Morena, el ingeniero Cuitláhuac García Jiménez, lo que podemos esperar en su campaña es la repetición del discurso de Andrés Manuel López Obrador, de combate a la corrupción, sin decir cómo o a través de una ocurrencia; de bajarse los salarios para aparentar honestidad; de combatir los elevados índices delictivos, también sin proponer un proyecto con credibilidad, factible, y no más.

El candidato de la alianza o frente PAN-PRD-MC, Miguel Ángel Yunes Márquez, es quien más difícil la tiene pues ya carga una pesada loza de ineficiencia que generó el llamado “gobierno del cambio”, que solo empeoró nuestra situación en todos los sentidos: violencia, desempleo, miseria, corrupción, uso excesivo y abusivo del poder, intolerancia. Ni modo que diga que va a cambiar todo lo malo que hay en el gobierno, ni que ofrezca continuar por este camino. El joven Yunes Márquez no nos puede sorprender con nada, su promesa de convertir a Veracruz en un Boca del Río grandote, da risa.

Ya veremos a mitad de las campañas cómo se mueven las preferencias electorales en las encuestas serias, en las que manden a levantar los institutos políticos interesados en la elección, en las que no trascienden porque son muy distintas en resultados que las que mandan a publicar como instrumento de manipulación electoral…

Una leyenda urbana, Meade 

Y, bueno, a nivel federal, en lo que se refiere a la elección presidencial, ayer el candidato José Antonio Meade Kuribreña dijo con toda claridad que a pesar de lo que dicen las encuestas, “es una leyenda urbana que la elección ya esté definida”, pues “las elecciones se ganan en las campañas” y éstas “aún no inician”. José Antonio Meade, candidato del PRI a la Presidencia de la República, añadió: “Se dice que este arroz ya se coció. Ya vimos las encuestas. No hay nada qué hacer”, dijo en tono irónico.

“Bueno –ironizó-  todavía no soy candidato. Soy candidato en ciernes. Ya le pedí al INE que me registre como candidato y espero que me obsequie esa posibilidad antes del 30 de marzo. Eso quiere decir que todavía no empieza la elección, que todavía no empiezan las campañas y las elecciones se ganan en campaña”.

Lo anterior fue durante una comida realizada el jueves 22 con representantes empresariales, diplomáticos y académicos convocados por el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi). Meade recordó tres hechos que, dijo, le dan “razones para el optimismo”: los candidatos que punteaban en las elecciones de 2000, 2006 y 2012 –incluso con mayores márgenes que ahora respecto al segundo lugar– al final perdieron.

“Eso quiere decir que todavía no empieza la campaña y que, por lo tanto, la elección aún no está definida y que lo que estamos viendo ahora es top of mind del conocimiento” que la población tiene de los candidatos. También calificó de “absurdo” el periodo de intercampañas y se quejó de que sus contrincantes, Andrés Manuel López Obrador, de Morena, y Ricardo Anaya, de la coalición “Por México al frente”, hayan aprovechado el periodo de precampañas para promoverse.

Durante ese periodo, “lo único que la Constitución preveía era que los partidos saliéramos a promover valores democráticos. Andrés Manuel interpreta la promoción de valores democráticos como promoción de su persona y se avienta 3.7 millones de spots. De a 3 mil pesos por spots, son 10 mil 500 millones de pesos que ha invertido en su persona. Ricardo (Anaya), viendo lo que hacía Andrés Manuel, hizo lo mismo. Y como resultado de eso tenía para el 14 de diciembre 1.4 millones de spots; es decir, unos 4 mil 500 millones de pesos invertidos en su persona”.

“En cambio yo y el PRI no teníamos nada. Nunca habíamos salido con un spot. El primero que hicimos fue deseando Feliz Navidad Juana (Cuevas, su esposa) y yo”.

Comentó que el pasado 14 de diciembre, cuando arrancaron las precampañas, era consciente del “nivel de conocimiento” que la población tenía sobre López Obrador, quien participaba por tercera ocasión en una contienda presidencial. Pero se dijo “convencido de que nada peor podía pasarle al México que yo quiero para mis hijos que gane Andrés Manuel. Me parece que cada una de sus propuestas tienen el potencial de ser enormemente destructivas”.

Mareados por la fama

Perder la dimensión de la realidad es uno de los peores y más frecuentes errores en los que incurren particularmente los políticos. Como si el poder fuera su droga, se pierden en su vicio. En la actualidad estamos viendo cómo los actores de la escena política se trenzan en dimes y diretes, destacando que los reaccionarios, los de la izquierda opositora que comienzan a ser gobierno, ya se sienten gobernantes y también, empiezan a marearse. Esto se ilustra con las declaraciones que reparte el dirigente estatal de Morena, Manuel Huerta Ladrón por cierto, de apellido, quien desde su oficina ubicada en la mesa de un café, hace gala de su fama y se lanza a descalificar todo lo que no sea de su incumbencia. Mareado por los vientos a favor, enfiló sus baterías contra su homólogo del PRI, Américo Zúñiga Martínez quien no tardando le respondió con inteligencia y contundencia. Algo habrá de aprender el “gordo Manuel”, como es conocido el líder morenista, porque eso de andar repartiendo madrazos sin ton ni son, se revierte y doble, como se lo demostró su contraparte priista.

Nuestro calvario

En su comunicado dominical, que siempre cuenta con un alto contenido social, el arzobispado de Xalapa dice que “la pasión de Jesús encuentra ecos en la actualidad, en la vida y en las situaciones que estamos viviendo cotidianamente. La lectura de la Pasión de Jesús describe situaciones terribles a las que se sometió nuestro señor Jesucristo para salvarnos. Con razón la Sagrada Escritura dice “se hizo semejante a nosotros en todo, menos en el pecado” (Heb 4, 15).

“Mientras escuchamos la narración van apareciendo diferentes acontecimientos que retratan también la vida diaria. Así, por ejemplo, se nos narra la condena de un hombre justo, aparece el tema de la traición, la envidia, la ambición del dinero, las promesas incumplidas, la fragilidad de las relaciones humanas, la experiencia de la soledad y el abandono de los amigos, la falta de perseverancia en la bondad, el falso testimonio contra un inocente, el desprecio de la vida humana, la negación de la bondad, la confusión del mal por el bien, el acomodo en la administración de la justicia, el escarnio y la burla, el abuso de poder, el sufrimiento humano, entre otras cosas. Todo ello es expresión del pecado, cuando se adueña del corazón de las personas.

“Son muchas las personas que hoy también viven en carne propia la tragedia del calvario y sufren los excesos de la maldad humana que no conoce límite.

“Mientras tratan de llevar con serenidad su vida diaria, las sombras de la maldad los acechan. Al meditar los momentos de la pasión de Jesús llegarán naturalmente a nuestra memoria muchas historias tristes de personas amenazadas, desaparecidas, extorsionadas o secuestradas que sufren el flagelo de la violencia y que viven en situaciones de riesgo permanentemente. En ese sentido, la lectura de la Pasión de Jesús es como un retrato del sufrimiento continuo de muchas familias, nadie se escapa.

“Todos deseamos superar los momentos de oscuridad que ha traído el pecado y que ha dejado luto, dolor, preocupación y sufrimiento en las familias. Que la meditación de la pasión de Jesús nos mueva a la conversión para disfrutar de la vida nueva que nos ha traído Jesús con su resurrección”.

Reflexión

Dos muy malas noticias para el góber: La primera que lo debe traer medio molesto es que el presidente Peña no viene y, en consecuencia, no podrá capitalizar la obra federal de la ampliación del puerto de Veracruz a favor de la causa de su familia; la otra, la da Brozo en su noticiero digital: Durante el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares, el secuestro se ha disparado en un ¡Quinientos por ciento! Sí, como comenta Víctor Trujillo, todo por andar haciéndose el chistoso retando a López Obrador a un debate, en vez de ponerse a gobernar. Parece que luego de este comentario, Trujillo se fue a promover un amparo. Escríbanos a mrossete@nullyahoo.com.mx formatosiete@nullgmail.com www.formato7.com/columnistas