En Veracruz no solo la pobreza va en aumento, sino también el hambre, pues en 2015, la entidad ocupó el segundo lugar en cuanto a los estados con peor situación alimentaria a nivel nacional.

Al respecto,  precisa que la severa crisis económica en el estado obligó a que el año pasado 433 mil 480 hogares pasaron hambre por no tener recursos para comprar comida.

Comparativamente, en Veracruz el doble de hogares pasan hambre, con respecto a entidades como Baja California, en donde 28 mil 623 hogares padecen esta situación, o Colima, en donde 38 mil 842 hogares enfrentaron esta condición.       

Según los datos del Observatorio, a esto se suma que la falta de variedad de alimentos a la que tuvieron acceso los veracruzanos es grave, ya que en 663 mil 829 hogares, algún adulto o menor tuvo o tuvieron poca variedad en sus alimentos.

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También en 2015, en 433 mil 480 hogares algún adulto o menor comió menos de lo que debería comer y en 225 mil 192 hogares algún adulto o menor sintió hambre pero no comió.

“El estado se enfrenta a una situación preocupante ya que en todos los casos se ubica en el segundo lugar. De esta manera por lo que se refiere a los hogares que tuvieron poca variedad en sus alimentos, el estado se encuentra por encima de entidades como Baja California Sur donde 39 mil 105 hogares se enfrentaron a esta carencia”.

En el artículo, precisa que en cuanto a pasar hambre, Veracruz registra valores por encima de Baja California Sur y Colima, en donde 15 mil 772 hogares y 22 mil 028 hogares respectivamente, padecieron esta situación.

“Resulta preocupante ya que el hecho de que las personas no tengan una alimentación adecuada o por lo menos básica, limita severamente el desarrollo de las mismas en las actividades que desarrollan del diario”.

Explica que en el caso de los menores estudian no pueden tener un adecuado rendimiento debido a que la falta de alimentos les impide tener la concentración y las fuerzas necesarias, tanto de manera física como mental para realizar las actividades.

“Si los miembros de los hogares trabajan, dicha actividad no se puede realizar de manera óptima ya que no se cuentan con las energías suficientes para realizar el trabajo”.

Por ello, precisó que se requiere focalizar las políticas públicas para crear fuentes de ingreso necesarias para tener una mejor calidad de vida.

“Los veracruzanos pasan hambre porque no tienen medios para generar riqueza y los programas de combate a la pobreza no son suficientes para detener el deterioro en los rendimientos escolares de los niños y jóvenes y en la productividad de los trabajadores”.

 

Itzel Osiris Lira Morado/OFP