Narcomenudeo y acoso escolar son las amenazas a las que están expuestos los estudiantes de primaria y secundaria de la congregación de El Tronconal, perteneciente a Xalapa, en donde maestros y padres de familia han tenido que intervenir ante la omisión de las autoridades.

En este lugar hay tres escuelas, el kínder, la primaria y telesecundaria, y en las dos últimas los maestros han reportado la presencia de personas extrañas a la hora de la salida y de las que según se sabe se dedican a vender droga entre estudiantes; además, las peleas entre los estudiantes son cada vez más y existe un marcado acoso escolar entre los jóvenes que ha derivado incluso en el suicidio de por lo menos una niña de 11 años de edad en lo que va de 2015, ocurrido en la congregación vecina de El Castillo.

La agente municipal de El Tronconal, Edna María Hernández Martínez, con temor acepta que «la tienen difícil» las autoridades ejidales porque no saben a quién recurrir para tratar estos temas. Reconoció su preocupación porque narcomenudistas acechen a los estudiantes afuera de las escuelas y ni padres de familia ni maestros sepan cómo actuar.

«Se ha pedido el apoyo de Seguridad Pública con rondines porque no sólo se da esa situación sino que ocurre mucha inseguridad a nivel de robos a casa-habitación, desmantelamiento de viviendas. Al ser zonas rurales no hay buena vigilancia, de aquí a que uno hable y te enlacen para hacer una llamada para reportar algo es complicado y no se resuelve».

Señaló que a raíz de la presencia de gente sospechosa que pudiera estar vendiendo droga a menores de edad, se ha incrementado la vigilancia de la zona escolar, principalmente en los horarios de entrara y salida de los estudiantes, además de recorridos permanentes en las noches y en las madrugadas

En cuanto al acoso escolar, lamentó que los maestros reportan que se está saliendo de control el problema del bullying, pues tampoco saben cómo manejarlo de manera interna con los menores y ha llegado a saberse entre padres de familia que confrontan directamente a los agresores, lo que genera aún más violencia.

«Los padres desconocen cómo se debe tratar y muchas veces van en contra de las instituciones por desconocer que se debe tratar desde el interior de las escuelas, piensan que atacamos a sus hijos o hijas».

El mayor problema se enfrenta en la telesecundaria de El Castillo, en donde estudian jóvenes no sólo de esta congregación sino de Chiltoyac, Higueras y El Plan, por lo que se crean grupos según su lugar de residencia y sirva como motivo de confrontaciones y agresiones entre ellos.

Edna María Hernández aseguró que debido a estos problemas que enfrenta la comunidad, actualmente se hacen reuniones de manera permanente con policía estatal, psicólogos e incluso médicos para abordar y prevenir sucesos como los ocurridos en esta zona.

 

 

 

 

Avc