La actividad agrícola en el estado es amenazada por el fracking, la extracción de minerales, el crecimiento de las áreas urbanas, el cambio de uso de suelo, advirtió el coordinador universitario para la Sustentabilidad de la Universidad Veracruzana (UV), Miguel Ángel Escalona Aguilar.

Señaló que las áreas establecidas para el fracking o fractura hidráulica y la extracción de materiales se ubican en zonas indígenas, en donde está el patrimonio biocultural de Veracruz.

“El fracking está violentando y en el sur toda la cuestión de la industria energética está violentando y en el centro las presas, y ese es el conflicto porque no hay una compatibilidad entre la parte industrial y extractora con el patrimonio y la riqueza cultural”.

Entrevistado en el foro “Las políticas públicas y el patrimonio biocultural”, alertó que en el estado el 40 por ciento de los veracruzanos se dedican a actividades relacionados con la agricultura, por lo que el riesgo que generan las actividades antes señaladas representaría un daño permanente a estas zonas.

“Todas estas zonas están violentadas en el estado y es en donde están ubicadas comunidades indígenas coincide con dónde están los recursos naturales, tanto en el norte, centro y sur”.

Observó que existe un contraste trágico en el estado porque por un lado hay una diversidad cultural y genética, pero por otro, hay cada vez más actividades que apuntan al deterioro del patrimonio.

“Todos están amenazados de una u otra forma. El crecimiento de la ciudades está modificando el uso del suelo hacia cuestiones inmobiliarias pues hace que la gente lotifique y venda sus propiedades”.

Alertó que en Veracruz se ha pasado de los cultivos tradicionales a industriales, y las actividades derivadas de la reforma energética comprometen al estado.

Escalona Aguilar advirtió que de seguir con este tipo de políticas y actividades en el estado, al campo sólo le quedarán un par de décadas por delante, pues se prevé que en 30 años se importará el 80 por ciento de los alimentos.

Perla Sandoval/Avc