Alan Symonds, alumno de la carrera de Diseño Industrial campus Sonora Norte, re-diseña y optimiza una fórmula de bioplástico transparente a base de bagazo de café.

Esta opción sirve para sustituir el material utilizado en los desechables producidos por las cadenas de comida rápida.

El proyecto se desarrolla en conjunto con el departamento de Planeación y Sostenibilidad, de la empresa Caffenio y surge gracias al programa “Por un mundo sin plástico”, durante Semana i.

Semana i es una semana en la que los alumnos aprenden a través de retos fuera del aula, en conjunto con los socios formadores del Tec de Monterrey.

Basado en la innovación en materiales, Caffenio busca reducir la huella ecológica de la empresa, pero sin aumentar los costos de producción o bajar la calidad del producto.

Con esto en mente, Alan toma una propuesta de “green-plastics.net” como punto de partida y comienza a generar una fórmula de bioplástico propia que resulte funcional y estética, para después comenzar con el diseño de producto.

“El problema con el bioplástico ya existente es que es difícil de manejar y no queda con un acabado estético al final”, menciona.

Así, por medio de la metodología del Diseño Centrado en el Usuario (DCU), Symonds, junto con Caffenio, valida cada avance con los usuarios y participantes de la solución.

“No fue solo trabajar con el usuario final, empatizas con la empresa, en la planta trabajé incluso en el área administrativa para poder conocer a los participantes involucrados en el proceso”, menciona al hablar de la importancia del usuario al momento de diseñar un producto.

Después de un proceso de investigación y experimentación, surge un material que:

  • Es flexible y resistente.
  • Se produce en aproximadamente 24 horas.
  • Necesita de menos energía para fabricarse que los materiales tradicionales.
  • Se degrada en una semana en un ecosistema marino (acuoso); en el suelo, en máximo tres meses se reintegra por completo a la superficie.
  • Es viable para sustituir el plástico tradicional que se utiliza en los servicios “drive-thru”.
  • Tiene un acabado final estético.

Como propuesta final, utilizando el bioplástico, el alumno presenta un prototipo de portavasos que resulta funcional y más efectivo para la empresa.

“Es un producto de menor costo, que requiere el mismo espacio y transporte que el tradicional y además utiliza menos plástico en su fabricación”, concluye Alan.

Tecnológico de Monterrey/ Natalia Chavez