Estudiantes de las facultades de Instrumentación Electrónica y de Ciencias Químicas de la Universidad Veracruzana (UV), en coordinación con estudiantes de posgrado de la Universidad Autónoma de Chihuahua (Uach), ganaron el tercer lugar en el Global Startup Lab organizado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) con el proyecto Yotta, plataforma de acceso a libros de texto especializados.

El Global Startup MIT se llevó a cabo durante el verano de 2015 en la Facultad de Estadística e Informática de esta casa de estudios, tuvo una duración de siete semanas (del 22 de junio al 7 de agosto) y participaron 31 estudiantes del país, 11 de ellos alumnos de la UV.

Es la tercera ocasión que el MIT celebra este curso de verano en el país, el cual tuvo por objetivo principal fomentar en los jóvenes las capacidades de negocios y que puedan desarrollar en un corto plazo un idea de negocios, por lo que en esa edición se puso mayor énfasis en proyectos que fueran prototipo y de software.

El equipo que obtuvo el tercer lugar estuvo integrado por Francisco Rosas Rebolledo y Jesús Alfonso Sánchez González, quienes cursan el séptimo bloque de Ingeniería en Instrumentación Electrónica; Jorge Luis Martínez Juárez, estudiante de Ingeniería Química; Carlos Licea y Víctor Hernández, alumnos de posgrado de la Uach.

Carlos y Jesús Alfonso explicaron que a lo largo de siete semanas desarrollaron la plataforma electrónica Yotta para ayudar a los estudiantes a acceder a libros y artículos científicos de una manera barata y simple.

Jesús Alfonso especificó que la plataforma electrónica cuenta con diferentes modalidades de acceso al contenido: compra y renta de todo el libro o sólo de algunos capítulos.

“Durante el estudio de mercado nos dimos cuenta que los libros de carreras como Medicina, Derecho e Ingeniería son muy caros y desafortunadamente los estudiantes los usan sólo una vez, así que decidimos diseñar una plataforma que sea de ayuda para los universitarios, porque pueden consultar un capítulo o el libro completo a un bajo costo.”

Sobre la experiencia de participar en el curso, los cinco jóvenes coincidieron en que fueron las semanas más intensas y productivas que han tenido, ya que las exigencias de los mentores eran muy altas. Recordaron que en ocasiones sólo les daban 20 minutos para comer, a fin de que no bajaran el ritmo de trabajo.

“Recuerdo una ocasión en que el tiempo se acababa y el avance de los proyectos no era mucho, entonces junto con los mentores decidimos trabajar durante 24 horas seguidas sin parar”, compartió Francisco.

Debido al ritmo de trabajo, Carlos señaló que hubo algunos estudiantes que desertaron: de las aproximadamente 50 personas que ingresaron, sólo 31 concluyeron el curso.

Francisco dijo que “lo más pesado fue la parte del emprendimiento, porque éramos cinco ingenieros y ninguno comprendía o sabía sobre contaduría ni emprendimiento, pero al final obtuvimos un tercer lugar”.

En tanto, Jorge indicó que el proyecto tuvo una gran aceptación entre los inversionistas reales que fueron invitados para calificar cada uno de los trabajos de los estudiantes. “Lo vieron como una verdadera oportunidad de inversión, incluso fuimos invitados a ingresar a i-Lab Veracruz, empresa que promueve y fomenta el emprendimiento”.

Carlos expresó que participar en el Global Startup Lab le mostró la forma en que trabajan las grandes universidades del mundo: exigiendo más a sus estudiantes, y esto lo inspiró para intentar hacer algo en Chihuahua.

“Es una experiencia que todo mundo tiene que vivir, fueron las siete semanas más productivas que he tenido, me enseñaron que puedo lograr todo lo que me proponga.”

“Lo más significativo fue la forma de trabajar, misma que ahora aplico en la escuela”, externó Jorge.

Por último, Jesús dijo que trabajar a un ritmo académico dinámico, exigente y hasta cierto punto extenuante, les amplió el panorama, les mostró las exigencias que tienen las universidades de otros países y sobre todo “nos dimos cuenta que la formación que recibimos en la Universidad Veracruzana es de alta calidad”.