A lo largo de estos 14 meses en los que el tribunal electoral mandó que el congreso local implementara la ley secundaria sobre la revocación de mandato, los dirigentes estatales de los partidos políticos han guardado un silencio cómplice ante la posibilidad de realizar el proceso revocatorio. Mario Puzo lo definió como “Omertá”.
Por otra parte, los 50 diputados locales, 30 de morena, 6 del PVEM, 5 del PT, 5 del PAN, 2 MC y 1 PRI, 1 sin partido según consta en el portal https://www.legisver.gob.mx/Inicio.php?p=actasConsLXVII, de ellos, sólo 3 diputados de morena y 1 del PVEM se han manifestado en contra de la realización de la revocación de mandato; el resto, los 46 no han dicho absolutamente nada, es entendible que la coalición gobernante tenga pavor de que la titular del poder ejecutivo se someta a la revocación porque sería derrotada ampliamente por la sociedad veracruzana, y por ende expulsada del poder.
Empero, lo que no se entiende es que los diputados que se podrían considerar de “oposición”, como los son los del PAN, PRI y MC, se hayan convertido en legitimadores de Morena en Veracruz, lo que significa que no existe oposición en nuestro estado.
Actualmente, toda la clase política, sus partidos, sus dirigentes, sus diputados locales, sus diputados federales son comparsas políticas del régimen morenista. ¿Qué significa esto?, Que la política fracasó en este estado, empezando por las principales figuras políticas con presencia nacional que se debaten entre ser esquiroles del régimen y traidores al país.
Continuando con la reflexión anterior, el resultado del fracaso de la política en Veracruz, se debe a la clase política que gobernó en los últimos 28 años, quienes han sido corresponsables de dicho fracaso, ya que hemos tenido a los peores gobernadores, empezando por un supuesto millonario que tiene como costumbre quebrar sus empresas, tal y como lo hizo con Veracruz, al heredar una deuda de 3,500 Millones de pesos, o los que nunca tuvieron un proyecto de desarrollo, dos neopopulistas y un simulador, los tres pertenecieron a la misma generación priista, evidenciándose con su localismo empobrecedor, y que decir de los tres últimos que sumieron al estado en un estado de putrefacción por la crisis de seguridad pública, el endeudamiento extremo, y su ineficacia gubernamental que se traduce en una severa incapacidad de conducción socioeconómica y política; actualmente no existe una figura política que se pueda presumir, no hay un Jesús Reyes Heroles, Adolfo Ruiz Cortines, Heriberto Jara Corona, Cándido Aguilar Vargas, Adalberto Tejeda Olivares. Los que han llegado a ser gobernadores no tienen altura de miras, y su estatura política es extremadamente pequeña, quienes en lugar de gobernar se dedicaron a bailar salsa o aman a Veracruz condenándolo a la postración y mediocridad permanente.
Regresando al tema de la revocación de mandato, gracias a la captura del poder judicial, la cual se observó en el blindaje de los tribunales electorales local y federal hacia la titular del poder ejecutivo, muy propio de los viejos y nuevos jueces del “bienestar”, dejando de ser los garantes de una democracia constitucional, hoy practican un constitucionalismo iliberal, pero que decir, del juez segundo de distrito en Xalapa, -que se podría considerar un juez de carrera- su sentencia fue sumarse al blindaje de los tribunales electorales al desechar el amparo, porque de acuerdo a su criterio el amparo era electoral, cuando es una omisión legislativa que data de hace 4 años, burdamente no entró al fondo del asunto a diferencia de los jueces de distrito de los estados de Puebla, Baja California y Tlaxcala, quienes ya obligaron a los congresos locales a legislar, dentro de su periodo ordinario de sesiones.
Aún está el amparo que promovió el líder de opinión Tomás González Corro, cuya argumentación jurídica fue diferente a la mía, esperaremos la sentencia, pero lo más grave es que únicamente le quedan 12 días al congreso local para aprobar esa ley secundaria que no existe desde hace 4 años, es decir, el anterior congreso local también fue omiso, porque si hubiese legislado, seguramente fuese echado del poder el salsero número 1 de Veracruz. -El que no exista esa ley secundaria hace imposible organizar la revocación de mandato durante este gobierno-.
Es pertinente comentar que el actual congreso local es el más improductivo en los últimos años, el cual prefiere estar más pendientes de los ”chismes internos” del congreso que legislar, si efectivamente está más preocupado de si hay nepotismo, si financian una nueva revista “Hola Congreso” para hacer reseñas de bodas en España, si se filtran audios de diputadas, si hay plagios de sesudas iniciativas de ley, en fin, el congreso local de Veracruz se ha convertido en la versión local de “La rosa de Guadalupe”, en donde el único milagro que no hacen, es legislar una ley secundaria de la revocación de mandato (la cual por cierto, se las proporcioné desde el mes de noviembre de 2025).
Los veracruzanos queremos la revocación de mandato, porque es un derecho constitucional de echar del poder por falta de confianza a los gobernantes, por su brutal ineptitud, ineficiencia, impericia y un largo etcétera, y nos enfrentamos a una clase política en su conjunto que no quiere legislar la revocación de mandato, y por eso remarco que no hay oposición en Veracruz, porque existe un pacto de impunidad política para que ellos sigan con el teatro de la política.
Ante el fracaso de la política estamos entrando a lo que se podría denominar “la hora de la sociedad” en Veracruz; pero hay que decir que particularmente Morena es el responsable de violar el derecho constitucional de 6 millones de veracruzanos para votar en la revocación de mandato.
Finalmente, no hay que esperar una nueva cosecha de esa clase política, porque esa viña ya no existe, por eso hay que regresar a los orígenes, en donde la única respuesta posible no vendrá de la política, sino de la sociedad, en el caso de Veracruz, esa respuesta vendrá de los “carroñeros”, de aquellos que se “entretenían” buscando firmas para ejercer su derecho constitucional para hacer la revocación de mandato en Veracruz. Revocación que está agonizando, porque le quedan 12 días al congreso local para que emita la ley secundaria, en caso de no hacerla, el mensaje es claro: la clase política en su conjunto le negó a la sociedad veracruzana su derecho constitucional de revocarle el mandato a su gobernante. Esto se tendrá que tomar en cuenta el próximo año que hay elecciones federales y locales, donde los impostores simularán que son los representantes del pueblo bueno, y los otros seguramente se van a inmolar diciendo que “siempre han sido opositores”, cuando ellos provocaron el fracaso de la política en Veracruz y nos negaron como sociedad nuestro derecho constitucional de votar en la revocación de mandato.

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