Con un aumento en el precio de las gasolinas; la puesta en marcha de los nuevos salarios mínimos que traerán como consecuencia un grave problema inflacionario; el cierre de miles de medianas y pequeñas empresas; un desempleo de dimensiones incalculables que se va a sumar al que ya padecemos; la permanencia e incremento de las bandas de la delincuencia organizada aliadas del gobierno morenista y un sinfín de calamidades más producto de un pésimo gobierno, arrancará lamentablemente el nuevo año en nuestro México.

Y no es que pensemos de manera catastrófica o que se hagan estos vaticinios solo por no estar de acuerdo con el gobierno que fundó y sigue manejando Andrés Manuel López Obrador, Morena, no se trata de ser realistas y no alentar falsas expectativas de vida para los mexicanos en general. Nuestra realidad es esa, de regresión en todos los aspectos resultado de lo que la llamada 4T ha venido haciendo en los siete años que lleva en el gobierno de la República y en los estados en manos de gobernadores morenistas.

Lo que viene no es mejor, comparado con lo que hemos vivido estos últimos años.

Tenemos que estar muy conscientes de nuestra realidad para no generar falsas expectativas y mucho menos caer en las mentiras clásicas de un gobierno populista y dictatorial como el que nos gobierno, con AMLO a la cabeza y la señora Claudia Sheinbaum simulando una equidad de género que no existe.

Es triste decirlo pero la única esperanza que tenemos es que el gobierno de los Estados Unidos decida intervenir en México, acabar con los cárteles de la delincuencia organizada que dirigen quienes nos gobiernan y reinstalar la democracia. Miles de compatriotas ya emigraron, otros están por hacerlo, nos vamos a quedar a padecer este infierno los que no contamos con recursos para huir.