La añoranza de Morena por el pasado priista es brutal. Todo lo que desmantelaron como oposición –primero comoFrente Democrático, luego como PRD y más tarde como Morena-, está de vuelta ahora que son gobierno. El dinosaurio está más vivo que nunca.
El primer informe de gobierno de Rocío Nahle cumplió su objetivo: revivir el día del Gobernador, como un costoso culto a la personalidad. La corte venerando al monarca.
Lo de este domingo no fue un informe de gobierno. La Constitución de Veracruz establece que el Gobernador debe presentar un informe anual al Congreso sobre el estado de la administración pública. Y eso sucedió el pasado 15 de noviembre cuando Ricardo Ahued, como Secretario de Gobierno, fue a entregarlo al palacio legislativo.
Se trató simple y llanamente de un mitin político, con cargo al erario público, para tratar de recuperar la imagen maltrecha, consecuencia de la arrogancia, errores y omisiones que han puesto a Rocío Nahle como la peor gobernadora del país, según la publicación de algunasencuestas.
Lástima. La opinión de los veracruzanos no va a cambiar con un mitin retacado de la burocracia estatal, obligada a asistir en un día inhábil, so pena de perder su empleo o atenerse a las consecuencias. Sin embargo, como sucedió en las campañas electorales anteriores, su sacrificio no les garantiza la permanencia.
El despliegue logístico –escenario, convocatoria, acarreo y la asistencia obligada de toda la burocracia estatal- representó un gasto tan exorbitante como absurdo ante las necesidades que tiene el estado en este momento. Volvimos al pasado que creíamos superado.
¿Cómo era el día del gobernador?
Por la mañana, el mandatario salía de la Casa Veracruz –o donde residiera en ese momento- para trasladarse al Teatro del Estado, por única ocasión, habilitado como sede de la Cámara de Diputados para la celebración de la sesión solemne.
En aquél tiempo, el palacio legislativo se encontraba dentro del propio Palacio de Gobierno y años después, tras el gobierno de Dante Delgado, al palacio Legislativo de la avenida Encanto. Pero por único día, el Teatro del Estado era el centro del poder político.
La llegada del Gobernador al Teatro del Estado eraapoteótica. Desde muy temprano, decenas de contingentes impedían el acceso al recinto, atiborrado de mantas de apoyo. El ruido de la música y los tambores se confundía entre miles de voces que vitoreaban al mandatario.
En medio de una lluvia de papeles tricolores, era recibido por una comisión que le daba la bienvenida al pie del automóvil y otra que lo introducía al recinto hasta conducirlohasta la tribuna del pleno. Integrantes del gabinete, diputados locales y federales, los líderes sindicales y de los sectores del PRI -no había otro partido en aquellos años – ocupaban los lugares de privilegio al lado de presidentes municipales, líderes empresariales e invitados especiales.
La presencia del representante del Presidente significaba la cercanía entre ambos. Un representante de poca monta, un miembro del gabinete de bajo perfil no era buena señal. La asistencia de un secretario de Gobernación o de Hacienda, mostraban el músculo del gobernador en turno, así como el número de gobernadores que lo acompañaban.
El gobernador iniciaba su mensaje. Todo mundo a la expectativa, en espera del momento, para propiciar el primero de una larguísima cadena de aplausos; muchos de ellos, puestos de pie y en ocasiones hasta con dos minutos de duración.
Algunos de los informes, sin incluir la respuesta a cargo del presidente de la cámara de diputados, llegaron a tener una duración de hasta 3 horas. En ese lapso, el Gobernador daba a conocer los logros, reales o imaginarios de su administración, invariablemente bajo una perspectiva prometedora para el futuro. ¡Vamos bien y viene lo mejor!, como dirían los clásicos.
Concluía el acto oficial y el mandatario estatal abandonaba el Teatro para subirse a un carro oficial descubierto –tal y como lo hacía el presidente- e iniciar una multitudinaria marcha, acompañado del Presidente de la Cámara de Diputados y el Presidente del Tribunal Superior de Justicia.
A pie, lo seguían prácticamente todos los asistentes al recinto. Recorrían lentamente la avenida Ávila Camacho hasta llegar a la calle de Enríquez y dirigirse hacia el palacio de Gobierno, donde el salón Juárez estaba dispuesto para recibir a miles de invitados ansiosos de saludar al mandatario.
Durante la marcha, el gobernador escuchaba con éxtasis las aclamaciones de centenas de miles de ciudadanos que lo esperaban a lo largo de la rúa, en tanto se intensificaba la lluvia de papel tricolor.
Ya en Palacio de Gobierno, acompañado del representante presidencial, el mandatario se colocaba, erguido en la cabecera del salón Benito Juárez, para recibir el saludo de su gabinete, de funcionarios federales, presidentes municipales, senadores y diputados federales, dirigentes partidistas –incluida la oposición- líderes sindicales y empresariales y las personalidades más emblemáticas de la política estatal, lo que la historia registra como el famoso “besamanos”.
Todo concluía con opulentas comidas lo mismo en Casa Veracruz que en ranchos y los mejores restaurantes de la ciudad. Así era, por aquellos tiempos, el día del Gobernador.
A lo largo del día y al día siguiente, la televisión estatal y las principales cadenas de radio y televisión repetían una y otra vez la misma información, al tiempo que retransmitían los puntos más destacados del evento, en una rutina a extenderse por casi todo el mes de noviembre.
El informe, por supuesto, era la nota principal de todos los diarios del estado y el seguimiento se prolongaba por semanas, como un ritual sencillamente irrenunciable. Tal y como lo es ahora.
Cambiaron las formas, pero no el fondo. El culto a la personalidad del gobernante sigue intacto.
AMLO: está de vuelta el presidente que nunca se fue.
En medio de la crisis política que vive el país y las diferencias internas en Morena y el gabinete, después de un año, el presidente López Obrador tuvo que volver a salir a escena. Está de vuelta el Presidente que nunca se fue.
Dejó en claro tres cosas: él sigue siendo la piedra angular del gobierno y quien decide la suerte de la presidenta Sheinbaum; que de ser necesario -defender la democracia, a la presidenta y a la soberanía nacional– volverá a salir a las calles; y que se prepara para la publicación de su nuevo libro “Grandeza”.
Esto quiere decir que López Obrador sigue en la plenitud del pinche poder. Es evidente que, en lo privado, no ha dejado de trabajar un solo día.
En un video difundido este domingo y que grabó en su finca ‘La Chingada’, en Palenque, el ex presidente dijo que no recorrerá el país para presentar el libro, “porque voy a seguir retirado, jubilado”. ¡Menos mal!, aunque puede cambiar de opinión, como lo ha hecho tanas veces.
Dijo que solo saldría a las calles por tres razones, “si atentan contra la democracia, para defenderla a ella (a Sheinbaum); si hay internos de golpe de Estado, si la acosan, entonces sí, pero no creo que eso pase; y para defender la soberanía de México, porque nuestro país es libre, independiente, soberano, no somos colonia de ningún país extranjero”.
Con la misma sonrisa perversa, dijo que se entera de las noticias con dos días de retraso en los mensajes que recibe en un teléfono de prepago. No podemos imaginar que hará cuando debe dar órdenes a Monreal, a Adán Augusto, a Rosa Icela o a sus hijos y se le acabó el saldo. ¿Saldrá corriendo al Oxxo?
López Obrador no ha cambiado un ápice. Otra vez pretende engañarnos con la verdad.
Dice también que, tras dejar la Presidencia en octubre del año pasado, cerró un ciclo con la satisfacción de que se convirtió en realidad que en México se revirtió la pobreza. “Por eso decidí ya retirarme, no sentirme insustituible. Porque ese es el otro problema, actuar como cacique, caudillo, jefe máximo, poder tras el trono. No, no, no.”
Pero decidió grabar un video de más de 15 minutos lleno de mensajes implícitos y advertencias a tirios y troyanos sobre lo que podría pasar si el país se le descompone a la presidenta Sheinbaum.
Ni siquiera el escándalo del huachicol promovido y protegido durante su gobierno, tampoco los escándalos de los vínculos de los principales dirigentes de Morena –con Adán Augusto López a la cabeza-, con la delincuencia organizada; menos frente a las advertencias de Donald Trump de iniciar una cacería en contra de los principales cárteles del país, menos aún las acusaciones en contra de sus hijos por tráfico de influencias y estar atrás de multimillonarios negocios al amparado del poder habían forzado a López Obrador a una aparición pública.
Entonces, ¿por qué decidió salir a escena justo en este momento? ¿Acaso observa el riesgo inminente de la ruptura al interior de Morena? ¿Percibe que el gobierno de Sheinbaum o algunos de sus aliados amenazan con tomar distancia?
Por el momento, lo que parece haberlo sacado de su falsoretiro ha sido la crisis provocada por una serie de movimientos que provocó la salida del Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, y obligó a una serie de movimientos para hacer un control de daños que ya se había demorado.
AMLO está de regreso es la escena pública. De la política y el poder nunca se fue. Su aparición este domingo fue planeada de manera quirúrgica.
La transmisión, que comenzó alrededor de las 09:00 horas, constituyó su primer acto de visibilidad pública tras su retiro formal de la vida política, y desde su finca ‘La Chingada’, en Palenque, Chiapas, rindió un mensaje dirigido a sus seguidores y simpatizantes.
El pretexto es su inagotable fuente literaria. Este lanzamiento marca el primer proyecto literario de López Obrador desde su salida del poder.
Con AMLO de regreso, la presidenta ha puesto su proyecto en sus manos.
Gertz Manero al exilio. La Miss Universo que destituyó al Fiscal.
El caso de Gertz Manero y su abrupta salida de la Fiscalía General de la república ha desatado todo tipo de conjeturas y conspiraciones. La más fuerte: una Miss Universo que destapó la cloaca de la corrupción en México.
Versiones que van desde el hartazgo de la presidenta Sheinbaum de tener que controlar los daños provocados por las filtraciones de los casos de corrupción, la venganza que construyó Adán Augusto López por las investigaciones en su contra, hasta el hecho de hacerse público la historia de Rocha Moya, dueño de la marca de Miss Universo y que vino a manchar una de las pocas buenas noticias para el país en las últimas semanas: el triunfo de Fátima Bosch.
Según el periodista Salvador García Soto, la Fiscalía se había convertido en un nido de corrupción y su titular, se había enriquecido hasta el asco. Pero el problema más grave, es que habría empezado a tomar distancia de la presidenta y del movimiento.
Desde la Presidencia de la República y el gabinete de Seguridad federal se descubrió y documentó que en la FGR se estaban haciendo “negocios” de corrupción con información, expedientes y procedimientos judiciales que se ofrecían y vendían al mejor postor.
Lo que terminó por detonar la molestia de la Presidenta y que le pidiera a Adán Augusto López, al que recibió en su despacho la mañana del miércoles pasado, que iniciará un procedimiento para “renuncia o remoción” del titular de la FGR, fue la filtración del expediente judicial en contra del empresario Raúl Rocha Cantú, el pasado martes, que tomó por sorpresa completamente a la Presidenta y al gabinete de seguridad, relató el periodista.
La respuesta de la doctora cuando le preguntaron en su conferencia matutina sobre las acusaciones de la FGR en contra de Rocha Cantú y su calidad de “testigo protegido” por el criterio de oportunidad que le otorgaron, fue no sólo lacónica, diciendo “que de eso informe la Fiscalía”, sino que su enojo fue más que evidente porque en Palacio aseguran que la mandataria desconocía no sólo la existencia de la indagatoria sino que el empresario ya tenía un trato de “testigo colaborador” con el fiscal Gertz Manero.
Cuentan las fuentes federales que cuando sintió la embestida de Palacio Nacional y del Senado para exigirle su renuncia o amenazarlo con una remoción de la mayoría legislativa, Alejandro Gertz hizo varias llamadas a Palenque, en busca de apoyo del expresidente López Obrador. Pero las llamadas nunca le fueron respondidas.
En el ambiente político nacional, la pregunta sigue siendo la misma: ¿Gertz Manero se fue porque no estaba haciendo su trabajo o porque sí lo estaba haciendo?
Salida de Verónica de la FGE, inminente y tardía.
La renuncia de Verónica Hernández a la Fiscalía General del Estado es inminente pero tardía. Nadie sabe con exactitud cuál fue la razón de acelerar un proceso que se había mantenido en la congeladora por meses y que, de un momento a otro, puso a todos a correr.
Si la intención era armonizar el cambio de la FGE en Veracruz con la remoción de Gertz Manero, no tiene mucho sentido. Si la idea es que la gobernadora Nahle llegara a su primer informe de gobierno con una nueva Fiscal en el cargo, le fallaron los tiempos. Si la gobernadora se hartó de que sus asuntos personales –principalmente las denuncias en contra de quienes la señalaron de corrupción durante su campaña electoral- no avanzaran, tampoco está claro.
El jueves pasado, el secretario de Gobierno, Ricardo Ahuedaseguró que la salida de la Fiscal no era inminente y que sería una decisión personal el momento de dejar el cargo, debido a que la reciente aprobación de la reforma a la Fiscalía General del Estado de Veracruz, aún debe pasar por el procedimiento en ayuntamientos.
Pero la declaración del funcionario parece no coincidir con todo lo que está pasando. La renuncia de Hernández Giadans, como sucedió con Gertz Manero, también es inminente.
La reforma constitucional no sólo la agendaron en una inusual sesión del Congreso a las diez de la noche, como si la oscuridad del acuerdo no fuera a salir a la opinión pública. ¿Por qué la prisa si la iniciativa estuvo en comisiones desde hace meses?
Pero no sólo el Congreso tenía prisa. En las siguientes horas, el jueves pasado, un ejército de funcionarios del Congreso y emisarios del gobierno estatal recorrieron todo el territorio veracruzano para entregar a los 212 ayuntamientos el proyecto de dictamen para que estuvieran en condiciones de sesiones el mismo jueves y alcanzar el número necesario para hacer válida y vigente la reforma.
Muchos municipios recibieron el anteproyecto de Decreto durante la madrugada, con la instrucción de que ese mismo día sesionaran los cabildos para su aprobación. Así sucedió en la mayoría de ellos, por lo que, a estas horas, el requisito está cumplido y podría ser este mismo lunes cuando se inicie el proceso de designación de la nueva Fiscal del estado.
Ahued explicó que, al tratarse de una reforma constitucional, aún debe pasar por el procedimiento correspondiente en los ayuntamientos. Y una vez validada por los cabildos, se hará la publicación en Gaceta Oficial para que los cambios entren formalmente en vigor.
Cumplido el requisito, nada impide que Lizbeth Jiménez García asuma el cargo esta misma semana, a pesar de haber perdido la elección para repetir en la Presidenta del Tribunal Superior de Justicia y los escándalos de corrupción que la persiguen a ella y a su ex secretario particular DabidCardeña Ortega.
Corren las apuestas. Va doble contra sencillo…
La ratonera
Durante su comparecencia, el coordinador de Comunicación Social soltó dos perlas: llamar ‘mucama de hotel’ a la gobernadora, utilizando el término “gobernanta”; y asegurar que goza de una gran aceptación a pesar de que no tienen ningún estudio o encuesta que lo sustente, sólo el amor del pueblo.
Por cierto, sin ningún pudor, las focas del acuario se retrataron con su entrenador.


Comentarios