Este domingo iniciaron las campañas de los aspirantes a jueces, magistrados y ministros del Poder Judicial federal con situaciones tan conocidas como verdaderamente alarmantes: nadie los conoce y ni quien los pele, por lo que no tienen pudor en buscar a toda costa a que se les vincule con Morena y la 4T.
Peor aún. Muchos de ellos cuentan con expedientes verdaderamente criminales a su paso por la administración de justicia o como defensores de narcotraficantes. Pero como en la doctrina morenista, el narco también es pueblo, pues los nuevos juzgadores representaran a ese “pueblo” que financia al poder.
Los verdaderos juzgadores, los de mayor experiencia y carrera judicial, han tenido que replegarse ante el burdo activismo de Morena y sus propuestas. Los togados que han vivido toda su vida en el poder judicial se encuentran en un terreno inhóspito haciendo campaña, frente a la maquinaria que ha echado a andar el partido en el poder y la amenaza del crimen organizado.
Así, personajes verdaderamente deleznables como las actuales ministras vinculadas a Morena Lenia Batres, Yazmín Esquivel y Loretta Ortiz arrancaron este domingo sus campañas en las que buscan el voto ciudadano para repetir en el cargo, encabezando mítines con sindicatos, con ciudadanos en plazas públicas, visitas casa por casa y volanteo en las calles. Es decir, con todo el apoyo del gobierno a su favor.
Apenas el viernes pasado, Loretta Ortiz acusó a Lenia Batres de no querer sesionar para irse a hacer campaña, a pesar de que hay cerca de 8 mil asuntos sin resolver en la Corte, lo que se interpreta como la primera disputa por la presidencia de la Suprema Corte de Justicia.
Lenia Batres, hermana de Martí Batres, actual director general del ISSSTE ha sido señalada no sólo por su voto incondicional a favor del presidente López Obrador, sino de montar toda una estructura de nepotismo al interior de la Corte.
Por su parte, sin el mínimo rubor, Yazmín Esquivel dijo que aspira a ser la Ministra de la Transformación, en un claro y vergonzoso repliegue a Morena. A menos que se refiera a que puede transformar una tesis de otra persona en una propia, Esquivel sigue en una venganza personal en contra del ex rector de la UNAM Enrique Graue por haber confirmado que, efectivamente, su tesis de licenciatura fue un plagio.
Pero las tres ministras apenas son la punta del iceberg morenista que pretende hacerse hasta del último resquicio del Poder Judicial federal y en las entidades federativas, sin importar los muertos que ocultan en el clóset.
Como documentó hace un par de días el periódico Reforma, pese a sus antecedentes cuestionables, aspirantes a convertirse en juzgadores pasaron los filtros de «idoneidad» y aparecerán en las boletas del 1 de junio como candidatos a jueces de Distrito y Magistrados de Circuito.
Abogados de narcotraficantes, jueces con sanciones administrativas y aspirantes con acusaciones de portación de arma de fuego y posesión de droga son algunos de los candidatos que la organización Defensorxs ha detectado entre quienes pretenden ocupar un cargo de elección popular en el Poder Judicial.
En la revisión que hizo el diario de los aspirantes, también figura un ministro de culto de La Luz del Mundo, cuyo líder, Naasón Joaquín García fue condenado en EU a 16 años de cárcel por abuso sexual a menores, mientras que en México siguen siendo motivo de culto social y político, al grado de querer declarar a esa Iglesia como patrimonio cultural. ¡Hágame el recabrón favor!
La organización Defensorxs señaló a Job Daniel Wong Ibarra, candidato a Magistrado de Circuito en Materia de Trabajo por el Tercer Circuito de Jalisco, quien es ministro de la Luz del Mundo y ha defendido públicamente al líder de esa organización.
Otro de los candidatos considerado por Defensorxs como «altamente riesgoso» es Fernando Escamilla Villarreal, quien ha sido abogado de Miguel Ángel Treviño Morales, «Z40», y Eleazar Medina Rojas, «El Chelelo», líderes de «Los Zetas» extraditados a Estados Unidos. Busca ser Juez de Distrito Especializado en el Sistema Penal Acusatorio del Cuarto Circuito (NL). Ya se imaginarán para qué…
Un aspirante más con un pasado polémico es Francisco Martín Hernández, candidato a Magistrado de Circuito en Materia Penal por el Primer Circuito de la CDMX. En 2013, cuando era juez penal en Jalisco fue denunciado por trabajadoras del Poder Judicial por abuso sexual, investigado por el Consejo de la Judicatura y destituido de su cargo en 2015.
Un aspirante más con antecedentes por delitos sexuales es Edgar Agustín Rodríguez Beiza, quien aspira a ser Magistrado de Circuito en Materia Penal por el Primer Circuito de la CDMX. En 2017, Rodríguez, quien es Juez de Control adscrito a la Unidad de Gestión Judicial número dos del Sistema Procesal Penal Acusatorio de la CDMX, fue acusado de abuso sexual por una alumna del Centro de Estudios Superiores de Ciencias Jurídicas. ¡Chulada de cabrón!
Otro de los candidatos considerado por Defensorxs como «altamente riesgoso» es Nicollino Giuseppe Mariano Cangiamilla Enríquez, candidato a Magistrado de Circuito en Materia Mixta por el Quinto Circuito de Sonora, quien fue coordinador del Sistema Estatal Penitenciario de 2021 a 2024.
«Durante su gestión en el sistema penitenciario de Sonora ocurrieron múltiples incidentes graves, incluyendo la muerte sospechosa de una reclusa, intoxicaciones masivas y filtración de drogas en penales. Además, tiene vínculos empresariales con funcionarios penitenciarios, lo que genera un posible conflicto de interés», señaló la organización.
En Veracruz la cosa no es tan grave. Acaso muchos prófugas y prófugos de partidos de oposición o afines a anteriores administraciones y que no han logrado encontrar acomodo en los sótanos del morenismo aldeano, se han lanzado en pos de una candidatura, sugiriendo su conversión a la transformación. Sin embargo, es evidente que cuentan con el apoyo oficial y los recursos necesarios para hacer una campaña digna a presidente municipal.
El corte de caja del primer día es que a los candidatos nadie los conoce. Nadie entiende lo que hacen y ni siquiera están enterados de que habrá elección judicial a pesar de que el discurso oficial insiste en que fue el “pueblo bueno” quien ordenó el desmantelamiento del Poder Judicial para elegirlos por el voto popular.
La elección será un fracaso, pero Morena habrá decapitado al Poder Judicial.
El gobierno, los órganos electorales y los candidatos saben que la elección del poder judicial será un verdadero fracaso por cualquier lado que se le vea.
La población no sabe que habrá elección de aspirantes a ministros, magistrados y jueces: y cuando se enteren, lo que podría ocurrir el mismísimo día de la elección, sabrán que habrá menos de la mitad de casillas que se instalarán para la elección de presidentes municipales, que estarán en un lugar distinto y que no habrá quien supervise y sancione la elección.
Es más, una vez que se cierre la casilla, nadie sabe qué pasará con ella hasta que se dé a conocer el resultado. No habrá conteo en la casilla, tampoco PREP, menos centros de acopio ni órganos desconcentrados como los consejos distritales o municipales que funcionan en las elecciones ordinarias. Los candidatos tampoco conocen siquiera el modelo de las boletas electorales, ni en qué lugar serán colocados.
Los cálculos más optimistas hablan de que se espera una participación ciudadana del diez por ciento, frente al 60 por ciento que podría resultar de la elección de alcaldes.
Además, ante la complejidad de las boletas y los cargos a elegir, se espera también que los votos nulos puedan superar hasta el 50 por ciento de la votación, es decir, no habrá candidato que supere el número de votos nulos. Habrá sido un triunfo contundente de la ignorancia.
Con sólo el diez por ciento de la votación y con la mitad de votos echados a perder, los ganadores de la elección judicial lo serán apenas con un puñado de votos, cientos tal vez.
¿No lo creen? Cuando al presidente López Obrador se le ocurrió el desvarío de enjuiciar a los ex presidentes –algo que tenía que haber hecho si tenía las pruebas suficientes-, montó todo un espectáculo, movilizó a toda la estructura de Morena y pidió a gobernadores y alcaldes de ese partido llevar a la gente a votar para evitar el fracaso que fue.
La cosa es que un tema mediáticamente atractivo, con todo el aparato del Estado en movimiento, con una boleta en la que sólo había que votar sí o no, acaso logró contar el 10 por ciento del padrón electoral y gastar miles de millones de pesos para satisfacer la ocurrencia presidencial.
Si los futuros ministros, magistrados y jueces piensan que los votos los van a legitimar, se equivocan. Serán exhibidos como personajes que nadie conoce y cuya función poco interesa al ciudadano común salvo cuando se encuentra en líos con la justicia.
La cábula de que la elección por voto popular acabará con la corrupción en el Poder Judicial es paranoica. Si esto fuera cierto, ¿por qué seguimos padeciendo a tanto alcalde rata, a tantos diputados sátrapas que sólo ocupa el cargo para traficar favores e influencias? ¿por qué cada que termina su periodo un gobernador tenemos una horda de nuevos millonarios? El voto no santifica, no purifica, en todo caso, alimenta la hoguera de la vanidad. Y muchos jueces saben de eso…
La elección del Poder Judicial está en marcha. La venganza y el último engaño del ex presidente López Obrador también. El desinterés de los electores será la mejor arma de Morena y su gobierno para decapitar de una vez por todas al Poder Judicial.
Parafraseando al tabasqueño, Morena tendrá un Poder Judicial que no lo tuvo ni en el PRI en sus tiempos más autoritarios.
En el Hospital Nachón no hay ni para papel del baño.
El pasado 11 de febrero, el hospital Nachón fue testigo de una infame irresponsabilidad. Mediante un memorándum interno firmado por Octavio Arturo Carrión Mora, jefe de Servicios de Anestesiología, y dirigido al director del hospital, Antonio Vásquez García, se informaba que, ante la falta de medicamentos, las cirugías programadas serían suspendidas.
En el escrito se explicaba que la escasez de fármacos “indispensables y prioritarios” para brindar una atención oportuna y de calidad a los pacientes, así como la ausencia de anestésicos, obligaban a la suspensión de las cirugías hasta contar con los insumos necesarios.
Al día siguiente, Rocío Nahle declaró que el problema se originó porque el IMSS-Bienestar no entregó los medicamentos a tiempo, aunque afirmó que la situación ya había sido solucionada. Hay que recordar que IMSS Bienestar vino a sustituir al Insabi para garantizar servicios de salud como en Dinamarca.
Bueno, pues la fiesta no ha terminado. Resulta que este sábado, el Sindicato de Salud del Poder Ejecutivo del Estado de Veracruz (STSPEEV), pidió a sus agremiados del Hospital Nachón, que ¡¡lleven su propio papel higiénico!!
A través de capturas de pantalla del grupo de WhatsApp del Sindicato, se dio a conocer que la Secretaría de Salud está pasando por una «crisis». «Compañeros, el director del hospital nos pide de favor que les comuniquemos que, ante la crisis prestada en la Secretaría de Salud, lleve cada quien su rollo de papel baño, puesto que se ha detectado que están agarrando gasas del hospital», revela el texto.
La organización de los trabajadores sindicalizados les hace ver que hay que cuidar las gasas porque «no tenemos el suficiente material y para los pacientes».
Al parecer, alguien dentro de la Secretaría de Salud y dentro del propio hospital… ¡la está cagando!
A partir de hoy no habrá comida chatarra en las escuelas.
En medio de tanto desastre informativo, bien vale la pena rescatar una disposición que entrará en vigor a partir de este lunes: la prohibición de comida chatarra en las escuelas.
Ante la crisis de sobrepeso y obesidad infantil en México, aunada a la oferta de comida chatarra en las escuelas —que representa el 98 por ciento de la oferta alimentaria escolar del país— en septiembre pasado se publicaron los nuevos lineamientos para la preparación, distribución y oferta de alimentos y bebidas, que aplicará en todas las escuelas de educación básica, media superior y superior del país.
La nueva norma dice ‘adiós’ a la venta de papitas y bebidas altas en azúcares, a partir de este 31 de marzo, en las cooperativas de los planteles educativos y establece los alimentos que deberán ofrecer a los estudiantes.
Las ‘tienditas’ dentro de los planteles educativos ya no podrán vender productos ultraprocesados o con altos índices de grasas, azúcar, sodio y harinas refinadas, como refrescos y jugos; pizza, hot dogs o botanas fritas y empaquetadas y otros snacks que incluyan los sellos de advertencia conforme a la Norma Oficial Mexicana NOM-051.
Esto por supuesto va a echar por tierra las enormes ganancias que en este momento representan las cooperativas escolares, lo que representará un duro golpe al bolsillo de los funcionarios que padrotean o administran estas concesiones.
Las cooperativas podrían dejar de ser la cueva de Ali Babá de la SEV o simplemente se harán de la vista gorda y aplicarán multas a modo a las escuelas que no acaten esta disposición. Habrá que estar atentos.
La ratonera
Hace unos días, al ínclito Cuitláhuac García se le ocurrió agarrar su guitarra para echarse una rola de la trova cubana. A este analfabeto musical no sólo se le perdió un Unicornio Azul si no también 5 mil millones de pesos de los veracruzanos.
Después de tan lamentable interpretación –digna de un perro que ha sido atropellado-, nuestro querido Pablo Milanés debe estar revolcándose en su tumba…
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