«Flow», de Gints Zilbalodis, Ron Dyens y Gregory Zalcman, logró este domingo el premio a mejor película animada en los premios Óscar.

La cinta narra la historia de un gato negro que intenta sobrevivir a una inundación, no cuenta con diálogos y ha recibido una serie de premios a nivel internacional

La gala se celebra esta noche en el Teatro Dolby, de Los Ángeles, California, tras un año turbulento para la industria cinematográfica. La venta de entradas bajó un 3% con respecto al año anterior y, lo que es más importante, con respecto a los tiempos anteriores a la pandemia.

Las huelgas de 2023 causaron estragos en los calendarios de estrenos de 2024. Muchos estudios redujeron sus producciones, dejando a muchos sin trabajo. Los incendios, en enero, no hicieron más que aumentar el dolor.

La transmisión del año pasado, impulsada por los éxitos de taquilla gemelos de “Oppenheimer” y “Barbie”, llevó a los Óscar a un máximo de audiencia de cuatro años, con 19.5 millones de espectadores.

Este año, con películas independientes más pequeñas como favoritas en categorías destacadas, la academia será puesta a prueba para atraer a una audiencia así de grande.

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