Mientras Yucatán y Quintana Roo se encuentran en alerta por la inminente llegada del huracán Beryl, los habitantes de la península se organizaron para “destruir” la estatua de Poseidón, ya que habría hecho enojar a Chaac, deidad maya de la lluvia y el agua.

Aunque se trató de una broma de redes sociales y el evento viral de Facebook no tenía la intención de realmente vandalizar o derribar la estatua, lo cierto es que la figura del dios griego en Puerto Progreso desató una gran polémica.

En medio de debates en redes sociales sobre la cosmovisión maya y la incomprobable relación de deidades ofendidas con la llegada de huracanes, hay quienes se preguntan por qué se decidió a estatua de Poseidón en Yucatán primera instancia.

La razón fue completar un centro deportivo que se llama Poseidón, el objetivo del presidente municipal Julián Zacarías Curi al darle ese nombre fue demostrar que en Puerto Progreso “las aguas pueden estar en paz”.

La inauguración de dicho centro deportivo en Puerto Progreso fue el 19 de enero de 2024; sin embargo, la estatua de Poseidón fue colocada a finales de mayo, complementando así las otras obras públicas: un skate park y una cancha de basquetbol rosa, también se construyeron bancas, se colocó vegetación y gradas. La polémica figura también tenía el objetivo de atraer más turismo.

Chapa Balam Díaz participó en la creación de la estatua de Poseidón. El proyecto, iniciado el 8 de mayo, consistió en una estatua hecha de fibra de vidrio ubicada en el mar. Chapa Balam Díaz, soldador industrial, fue encargado de la estructura que soporta la figura.

En varias publicaciones en Facebook, Díaz destacó que no fue contratado directamente por el alcalde y negó ser el responsable directo del proyecto. Comentó también que solo cumplió con el pedido que le hicieron, desestimando así cualquier responsabilidad organizativa sobre la obra.

“Decidimos nombrarla (a la cancha) Poseidón, por el Dios del Mar, y el tridente, la herramienta que mantiene las aguas calmadas o las hace embravecer, y lo que deseamos transmitir con esto es que queremos que en Progreso siempre se mantengan las aguas calmas”, fue lo que dijo Julián Zacarías Curi en su momento.

Después de poco más de un mes, una mujer se hizo viral en TikTok por asegurar que las fuertes lluvias en Yucatán —ocasionadas por la tormenta tropical Alberto— eran en realidad producto de la furia de Chaac ante la presencia de Poseidón en tierras mayas.

El objetivo del evento, aunque no literal, era simbolizar la entrega de los residuos de Poseidón a Chaac, ya que algunos creen que la presencia de la estatua ha enfurecido a la deidad maya, conocida por su papel crucial en la mitología y cosmovisión maya. Chaac es el dios de la lluvia, los relámpagos y el trueno, esencial para la agricultura y la fertilidad de la tierra. Se le representa con características anfibias o reptilianas, y se cree que controla las lluvias necesarias para el cultivo del maíz. Además, no es una sola entidad, sino una múltiple representada en los cuatro puntos cardinales, cada uno responsable de diferentes tipos de lluvia.

A pesar de la cancelación del evento original, otras convocatorias similares han surgido con el objetivo de “destruir a Poseidón”. El huracán Beryl, que se espera impacte en Quintana Roo próximamente, sigue siendo monitoreado en vivo para evaluar sus efectos potenciales.

Por otro lado, en la mitología griega, Poseidón es una de las deidades principales, dios del mar, los terremotos y los caballos. Hermano de Zeus y Hades, se le representa con un tridente. Poseidón es conocido por su temperamento impredecible y sus numerosas aventuras amorosas, de las que nacieron figuras importantes como el caballo alado Pegaso.

Aunque se difundieron imágenes de la estatua Poseidón en la arena, nadie ha tirado la escultura aún, esa imagen corresponde al momento en que se estaba colocando.

Infobae

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