“Si queremos un Veracruz mejor, tiene que ser Pepe”

Yo

El segundo debate entre la señora Rocío Nahle, candidata al gobierno por Morena y José Francisco Yunes Zorrilla, candidato de la coalición PAN-PRI-PRD Sociedad Civil, para mi fue un requisito que las autoridades electorales impusieron como parte de las campañas, pero ya era innecesario pues fue una especie de réplica del primero: los veracruzanos bien nacidos, los paisanos que cuentan con la capacidad de razonar las cosas y la apertura intelectual para echar por tierra cualquier ocurrencia, sabemos que el próximo dos de junio tendremos la oportunidad histórica y posiblemente única de cambiar la situación política del estado para siempre.

Nuevamente quedó demostrado quien de los candidatos conoce a fondo el estado, que lo ha recorrido muchas veces, que conoce sus problemas municipio por municipio, que cuenta con un diagnóstico real de lo que está pasando, por lo que es la persona indicada para estar al frente de los destinos de Veracruz los próximos seis años, y ese es José Francisco Yunes Zorrilla, nadie más.

Pepe es quien debe encabezar los esfuerzos de quienes amamos esta tierra que nos vio nacer, para revertir el terrible daño que nos han causado los perversos integrantes de la pandilla de Cuitláhuac García, o del presidente López Obrador, que solo se han dedicado a destruir al estado y sus instituciones.

No entiendo qué mueve a la señora Nahle para insistir en quedarse a “gobernar” el estado cuando ella es originaria de Zacatecas, y con los antecedentes que posee de potentada de la corrupción y la impunidad, pues peor, pero se deduce que el único motivo es acumular más riqueza del presupuesto del estado para sus cuentas personales y las de su protector y socio López Obrador, no hay de otra, en cambio Pepe un veracruzano de verdad, tiene un proyecto bien elaborado cuya finalidad es convertir a Veracruz en un estado productivo, seguro y feliz, en todas las áreas de la producción, la actividad social y la vida. Nadie podría mejorar esto, como todos lo deseamos, y eso se refleja y se fortalece en cada debate, en cada intervención pública del abanderado de la sociedad.

Ahora… o nunca

De unas semanas a la fecha las advertencias de intelectuales, comunicadores, líderes sociales y religiosos, gente pensante con un nivel si quieren básico de educación, vienen advirtiendo al paisanaje que el día de la elección está a la vuelta de la esquina, el dos de junio escasos 18 días, y que no podemos darnos el lujo de dejar pasar esta última oportunidad que tenemos para acudir a las urnas y con nuestro voto cambiar las condiciones de vida de todos los mexicanos, comenzando por nosotros, nuestra familia, nuestros conocidos y todo el entorno.

Es cierto como lo comentan: solo hay de dos sopas, o doblas la cabeza frente a la dictadura y entregas todo lo que tienes, o frenas el embate de los trasnochados fanáticos de AMLO y cooperas con tu voto para echar del poder a estos aspirantes a dictadores que tanto daño han hecho al país en este malogrado gobierno.

El segundo piso de lo que llaman cuarta transformación equivale a una loza que nos quieren colocar para esclavizarnos, quitarnos lo que tenemos y condenarnos a sobrevivir bajo sus reglas sin derecho a nada.

Por eso es muy importante, si no esta usted convencido de la amenaza que tenemos enfrente, que después de ver un videito, un tiktok, un comentario en las redes o de alguna persona respecto de este asunto, lo analice y acuda a las urnas a decidir, por usted mismo el futuro inmediato que quiera. Insisto, la oportunidad es única, el domingo dos de junio es el día, no habrá otro, es como dice el dicho “la bebes o la derramas”.

Tenemos que pensar en el país que les vamos a dejar a nuestros hijos y a nuestros nietos, el actual con tanta inseguridad, tanto narcotráfico, tanto corrupto e ignorante tomando las decisiones en los cargos del gobierno, todos marchando al son que toque el orate de Palacio Nacional, o uno nuevo que comience a reconstruir las instituciones, que mejore la educación con modelos distintos funcionales, con servicios de salud eficientes, con nuevas infraestructuras carreteras, con nuevas empresas que se venga a instalar a México para que se abran empleos, con cuerpos policiacos bien preparados y bien pagados que sean leales a la sociedad, y sin la presencia de las bandas del crimen organizado que tiene a México como su refugio desde donde operan en otros continentes con la protección del gobierno mexicano.

¿A poco no se dan cuenta de esta cruel realidad?

Rodolfo Soler Valencia, Fito Soler

Ha sido un amigo y compañero de profesión inteligente y muy capaz. El tiempo que publicó su columna en El Dictamen y luego en Gráfico de Xalapa, muchos nos deleitabamos con sus trabajos. Armaba muy bien sus crónicas de sociales en las que incluía menciones cargadas de sarcasmo, en referencia a personajes de la vida política y empresarial de Veracruz. Por esa columna Fito Soler era respetado y muy reconocido en los altos círculos de la sociedad veracruzana.

Condujo en un tiempo, junto con Toño Garivay, una extraordinario programa de radio que se llamaba “Todo con Fito Soler” en el que abundaba el sarcasmo, el albur, la información de la élite social, por lo que fue un éxito rotundo.

Recuerdo que en uno de esos programas Fito anunció la presencia en cabina de un personaje de primer nivel, se regodeo unos minutos presumiento de su personaje, de su amigo, hasta que de momento dijo algo así: Estimados radioescuchas, les anuncio la presencia en este espacio del gobernador de Veracruz Javier Duarte de Ochoa, nuestro invitado de lujo.

Buenos días, que tal, cómo estas Fito, que paso Toño, buenos dias a tu audiencia, dijo el mandatario.

Gracias por hacernos buena la promesa señor gobernador, y no te digo Javier porque yo se respetar las instituciones, respondió Fito y agregó: pero cuánta elegancia, mira como viene señor Gobernador, un traje gris oxford, una camisa blaca, que seguro es nueva y una corbata roja, muy bien, comentó nuestro compañero.

Javier agradeció el elogio y agregó: pues si me gusta andar con la formalidad que se requiere siendo Gobernador, aunque el hábito no hace al monje Fito, pero mira, hasta zapatos nuevos traigo, comentó Duarte siguiendo la corriente al periodista quien exclamó: ¡Que bárbaro Gobernador, que bonitos zapatos pero… calzas grande, mira nada mas que zapatotes!, y carcajearon ante el micrófono.

Así era Fito en ese gran, gran programa que hizo una buena temporada, repito, al lado de Toño Garibay.

Recuerdos como el narrado líneas arriba son los que tenemos de nuestro colega y amigo Rodolfo Soler Valencia, orgullosamente egresado de la facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana, antes Periodismo.

Reflexión

El señor Polo Deschamps, candidato esquirol de Movimiento Ciudadano al gobierno del estado ni idea tiene de lo que representa la gobernabilidad, quiere resolver el problema educativo de Veracruz climatizando las aulas escolares. Pen…

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