Un equipo de científicos de Nanyang Technological University (NTU), en Singapur, dirigidos por el profesor Yang Yao Wen, ha desarrollado un dispositivo de bajo presupuesto que es capaz de aprovechar la energía del viento suave, como una brisa ligera, y almacenarla como electricidad.

Como destacan en un comunicado, cuando este dispositivo se expone a vientos con una velocidad tan baja como dos metros por segundo, «llega a producir un voltaje de tres voltios y a generar energía eléctrica de hasta 290 microvatios», lo que es suficiente para cargar un dispositivo sensor comercial o para enviar datos a un teléfono móvil o a un ordenador.

Puede alimentar hasta 40 emisores de luz LED

Tras llevar a cabo una investigación, que ha sido publicada en la revista Mechanical Systems and Signal Processing, los científicos han podido desarrollar este dispositivo denominado como «cosechador de viento», que tiene el potencial de «reemplazar las baterías en la alimentación de luces de diodos emisores de luz (LED) y sensores de monitoreo de salud estructural».

«Como renovable y fuente de energía limpia, la generación de energía eólica ha llamado siempre la atención. Nuestra investigación tiene como objetivo abordar la falta de un recolector de energía a pequeña escala para funciones más específicas, como alimentar sensores y dispositivos electrónicos más pequeños», explica el profesor Yaowen en el comunicado.

En las pruebas de laboratorio, el dispositivo podía alimentar 40 LED de manera constante a una velocidad del viento de 4 m/s. «También podría activar un dispositivo sensor y alimentarlo lo suficiente para enviar la información de la temperatura ambiente a un teléfono móvil de forma inalámbrica», añaden.

Ideal para entornos urbanos

Este aparato es «autosuficiente» y solo requiere mantenimiento ocasional. «No utiliza metales pesados, que si no se eliminan adecuadamente, podrían causar problemas ambientales», añade el experto. En este sentido, el «cosechador de viento» también desvía la electricidad que no está en uso a una batería, donde se almacena para cargar de energía a dispositivos ante la falta de viento.

Con un tamaño de 15 por 20 centímetros, el dispositivo «se puede montar fácilmente en los costados de los edificios y sería ideal para entornos urbanos», indican en el comunicado el grupo de científicos desarrolladores del dispositivo.

20minutos.es

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