“En hora buena Claudia” Analfabeta funcional

Por estar metidos en la muerte de la reina Isabel II de Inglaterra, lo cual atrajo la atención a lo largo de una semana de los medios de comunicación, así como de las redes sociales, más las balaceras de cada día, más el debate en el Congreso y el Senado sobre la permanencia del Ejército en las calles hasta el 2028, más la serie de crímenes que se cometen a cada rato en cualquier parte lo que nos tiene con el alma en un hilo, siento que han impedido concebir en su justa dimensión lo que significa la partida del maestro Manuel Montoro, para el ambiente teatral del país y, en especial para la Universidad Veracruzana donde dejó un importante legado cultural.

Considerado un pilar del teatro nacional, especialmente del gremio teatral veracruzano al que dio tanto de su carrera, el deceso del director de teatro de origen español Manuel Montoro Tuells a los 94 años dejó un vacío en la comunidad escénica.

Tras iniciar su carrera en el teatro en su natal España, Montoro llegó a este país, radicando en Xalapa, Veracruz, y haciendo desde ahí una carrera imponente que inició en los años sesentas con la conformación de la Compañía de Teatro de la Universidad Veracruzana (UV).

El director de teatro de origen español Manuel Montoro Tuells (Lorca, 1928) falleció la madrugada del miércoles 28, en la ciudad de Xalapa, a la edad de 94 años. Fue fundador del Festival de Teatro Universitario, de la Universidad Veracruzana (UV), que consideraba el logro máximo de su carrera, dirigió más de 50 puestas de escena y fue multipremiado por su profesionalismo.

Su primer montaje fue “Mariana Pineda” de Federico García Lorca, en donde llevó a escena un reparto que incluyó a María Rojo, Ana Ofelia Murguía, María Luisa Castillo, Raúl Velázquez, Guadalupe Balderas, Francisco Beverido y Manuel Fierro.

Al trascender su deceso,  instituciones como la Compañía Nacional de Teatro, Teatro de la Ciudad de México, la UNAM, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, foros escénicos como el Teatro Milán de esta ciudad, e incluso la Concejalía de Cultura del ayuntamiento de Lorca, lamentaron la partida terrenal de Montoro Tuells.

Doctor Honoris Causa por la UV desde 2010, Montoro también fue Medalla al Mérito Académico del INBAL, y de la Universidad Nacional Autónoma de México.

 La Numancia de Montoro

Entre sus grandes puestas en escena del maestro Manuel Montoro sin duda se recuerda “Numancia” o “El cerco de Numancia”, una tragedia de estilo griego de la España renacentista que Miguel de Cervantes Saavedra publicó en 1784 llamándola originalmente como “La Numancia o  La destrucción de la Numancia”, y que basada en hechos reales, narra la valentía del pueblo numantino en medio de las guerras celtíberas hacia el año 134 antes de Cristo. En 1973, con dirección de Manuel Montoro, escenografía del escenógrafo xalapeño Guillermo Barclay, y en versión de José Emilio Pacheco, la Compañía Nacional de Teatro (CNT), montó esa tragedia cervantina. La puesta de Montoro tuvo un éxito enorme, y su vigencia se puso de manifiesto durante una función en la segunda semana de estreno, justo cuando ocurrió el golpe militar de Augusto Pinochet contra el gobierno del presidente Salvador Allende en Chile. En la Introducción del volumen, Pacheco recogió un fragmento de una entrevista a Montoro realizada por la crítica escénica Olga Harmony en ese 1973:

“Noche a noche los actores y yo fuimos testigos de reacciones del público, algunas muy extravertidas, que nos dejan la sensación de haber llegado a él muy directamente. Como ejemplo, en la función del viernes 14 de septiembre, en la escena  final en que la presencia de los romanos sobre los cuerpos muertos termina con un sordo y lento redoble de tambor, de entre el público, con los aplausos, surgió una voz de un joven gritando: ¡Viva Allende!…”

Montoro salió avante en esa y muchas ocasiones más. La puesta se asentó más en una adaptación realizada por Pacheco (1939-2014) que posteriormente publicó con notas e introducción por la editorial Siglo XXI en una primera edición de 1974 titulada “El cerco de Numancia, Miguel de Cervantes”; en una segunda edición en 1993, y en una segunda reimpresión en 2011.

Tuvieron que pasar más de 40 años, hasta 2016 (Proceso, 2036), para que el joven director Juan Carrillo la montara nuevamente, esta vez en el marco del 400 aniversario luctuoso de Cervantes cuando de la mano de la CNT se llevó al Festival Internacional Cervantino con otro éxito rotundo.

Descanse en paz el fundador de la gloriosa Compañía de Teatro de la Universidad Veracruzana y al mismo tiempo de la Facultad de Teatro que tantas satisfacciones ha dado a nuestra Casa de Estudios y  a nuestro estado, en tiempos cuando los gobiernos han entendido la importancia que tiene apoyar el arte y la cultura… Descanse en paz un grande de la dirección teatral quien dejó su legado en la Universidad Veracruzana.

La información es poder

Lo distinto del asunto es que hace cincuenta años el trabajo de inteligencia, o espionaje, se hacía con herramientas rudimentarias, hoy la tecnología deja fuera de toda posibilidad de esconder algo que los gobernantes y sus colaboradores no quieren que se sepa: actos de corrupción, preferencias sexuales, autorías intelectuales de homicidios, trafico de drogas, en fin todo lo que sea que un funcionario o político importante haga queda capturado en una memoria diminuta cuya capacidad de almacenamiento de datos es incalculable.

Cuando comenzamos a trabajar en este oficio del periodismo, nuestro jefe inmediato en EL DICTAMEN, el periodista Gregorio Navarrete Cruz, nos recomendó tener cuidado con lo que se comentaba a través del teléfono fijo de la oficina porque estaba intervenido… ¿quién tendría interés en escuchar lo que platicábamos por el teléfono con amigos o, con quienes nos pasaban información?, nos preguntamos con ingenuidad… el gobierno. Lo mismo pasaba con nuestra vida privada, en las oficinas donde se manejaba la seguridad pública o la gobernabilidad, había personal que trabajaba especialmente en la elaboración de tarjetas informativas que iban a parar a las manos del Gobernador o del Secretario de Gobierno. En aquel entonces hasta meseros de los principales restaurantes recibían una lana por reportar quiénes habían estado compartiendo el pan y la sal que fueran líderes, políticos o periodistas, lo mismo pasaba en los hoteles de paso, sus dueños eran obligados a entregar un informa diario de sus clientes, tanto los que llegaban como los que se iban, en las casetas de entrada a las ciudades  más grandes los polis apuntaban las placas de los carros que entraban o salían, en fin que de esta forma si ustedes quieren rustica se mantenía al tanto al gobierno, con la información necesaria para actuar en caso de ser necesario.

Dicen que la información es poder y tienen razón quienes así lo afirman, tener datos que son considerados como información confidencial de estado, es tener oro molido en las manos. Y que bueno que la tecnología moderna nos permita tener acceso a lo que hacen nuestros gobernantes, sin ocultar nada, pero lo que se dice nada. Solo así la sociedad podrá confiar o no en los políticos, honestos o charlatanes según sea el caso.

Con cartas Chencho Sandoval se quiere deslindar

Mediante una serie de cartas al presidente Andrés Manuel López Obrador, el general Luis Crescencio Sandoval ha tratado de influir en el desarrollo de las investigaciones oficiales sobre la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa; en una descalificó una recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) que buscaba investigar a soldados del 27º Batallón de Infantería, y en otra defendió al capitán José Martínez Crespo, detenido por su presunta vinculación con el grupo Guerreros Unidos.

Entre los millones de documentos de la Sedena que fueron extraídos por el colectivo de hacktivistas Guacamaya y que Proceso pudo consultar, destaca una carta fechada el 18 de enero de 2021, en la cual Sandoval planteó a López Obrador que el capitán “negó su participación en los eventos realizados por un grupo de la delincuencia organizada en contra de los 43 estudiantes”, y le dijo que “el proceso que se le sigue está basado únicamente en dos referencias”.

Reflexión

“Morena no puede luchar contra el crimen organizado porque es parte de él”; Senadora Lilly Téllez.

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