La búsqueda de estilos de vida más saludables ha generado que las personas opten por alternativas viables para reducir el consumo de alimentos ricos en azúcares, sal o grasas, para prevenir el sobrepeso y obesidad, así como otras enfermedades no transmisibles como la diabetes.

Al respecto, un estudio publicado en el British Medical Journal y consultado por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO) revela que el uso de edulcorantes en sustitución del azúcar, se asoció con un ligero beneficio en la pérdida de peso, índice de masa corporal, porcentaje de grasa y también de lípidos en sangre.

En ese mismo sentido, un artículo científico difundido recientemente en la revista especializada de la Asociación Médica Estadounidense, JAMA Network Open, sostiene que, a mediano plazo, las bebidas endulzadas con dichos sustitutos y aquellas sin calorías son, incluso, una alternativa viable en reemplazo de agua para personas con sobrepeso y obesidad.

Fue a partir de 17 ensayos clínicos, que los especialistas pudieron constatar los beneficios similares que tienen las bebidas endulzadas (con edulcorantes) y bajas en calorías a los que proporciona el consumo de agua, teniendo efectos positivos en aspectos adicionales como control glucémico, presión arterial, la enfermedad del hígado graso no alcohólico y ácido úrico; aunque también se advierte que trabajan en generar más investigaciones que ayuden a consolidar el reciente hallazgo.

Adicionalmente, los resultados de un ensayo de 18 meses, que involucró a 641 niños principalmente de peso normal de 4 años 10 meses a 11 años 11 meses de edad, publicados en el New England Journal of Medicine, destaca que la sustitución de bebidas azucaradas por bebidas no calóricas y endulzadas artificialmente, redujo el aumento de peso y la acumulación de grasa en niños con peso normal.

Por su parte, el Gobierno de Canadá es enfático al señalar que los edulcorantes como el acesulfamo de potasio, aspartamo, eritritol, neotame, sucralosa, así como los alcoholes de azúcar, mejor conocidos como polioles, como son sorbitol, isomalt, lactitol, maltitol, manitol y xilitol taumatina, usados en refrescos, postres, cereales para el desayuno, chicles y otros artículos de confitería, como dulces, han sido probados, cumplen con las regulaciones y pueden ayudar a las personas diabéticas a aminorar su ingesta de azúcar.

Aunado a ello, en el sitio especializado en salud de la Facultad de Medicina de Harvard se apunta que si bien los edulcorantes no son soluciones mágicas, su uso inteligente podría ayudar a reducir los azúcares agregados en la dieta y, por lo tanto, reducir la cantidad de calorías que se consumen. Ello -refiere-, podría ayudar a alcanzar y mantener un peso corporal saludable y, por lo tanto, disminuir el riesgo de enfermedad cardíaca y diabetes.

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