Que mal se ven usando una tragedia pambolera nacional para agendas políticas.
Neta, se le memen.
—Chopenjawer

Este fin de semana hubo un evento cultural en Coatepec… o algo así.

Un maestro de periodismo decía que era muy común confundir cultura con folklore, pues mientras el primero –según el tumbaburros de español– es el «conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc», el otro está más abocado a «conjunto de costumbres, creencias, artesanías, canciones, y otras cosas semejantes de carácter tradicional y popular».

O sea, el primero es más amplio que el segundo, así que el evento llamado cultural, pues era más de tipo folclórico, que a su vez se incluye en la cultura.

Sí, algo así.

El asunto es que –en pleno semáforo rojo municipal de contagios por Covid– decidieron que era buena idea traer ballets municipales de esos que destacan mucho el folklore: bailes con música tradicional, son jarocho, mariachi, danzón, etc. La chaviza andaba feliz tomándose la foto con los trajes típicos.

Como cereza del pastel, trajeron grupos de esos populares que jalan harta raza, como Los Caracoles y sus éxitos como “La traigo bien parada”.

Hasta donde se sabe, hubo saldo blanco, lo que es buena noticia… ¿Cuánto cobraron o se gastó? Quién sabe… ¿Quién lo pagó? Al parecer fue una cooperacha entre varios políticos que tuvieron que entrarle para no quedar mal con la gente del Palacio.

Todo el huateque se hizo en el centro de Coatepec, que estuvo a reventar de gente. Se cerró el primer cuadro a los vehículos, complicando el ya de por sí caótico tráfico al ser el paso obligado para llegar a otros municipios.

Tampoco es novedoso lo anterior: en las calles del centro se hacía la famosa Feria del Café, pero desde hace unos años decidieron llevarlo al recinto ubicado en la periferia porque la gente usaba de baño las calles. Era un gran miadero.

No me mal entienda, no digo que los festejos estuvieron mal. A alguien se le ocurrió hacerlo y no era mala idea: luego de los momentos más álgidos de la pandemia, es necesario un evento que reactive la economía que se vio afectada por poco más de un año, con baja clientela. De hecho, Coatepec tenía rato sin un evento fuerte, salvo el de la pista de hielo, que tuvo algo de éxito en diciembre, pero la cuesta de enero y febrero, es la que más pesa.

Es curioso, pero las presentaciones del reciente evento parecían más como de pueblo de la Cuenca o algo así. Rara vez, por ejemplo, se ven en Coatepec presentaciones de folclor oaxaqueño, que sí está muy unido e identificado con la zona sur de Veracruz, pero poco en la región de la capital.

O sea, para más señales, Coatepec parecía algo así como Otatitlán, que –debe decirse– la última que se visitó se vio que le metieron harta lana para adornar bonito el pueblo, ponerle murales, hacer museo, grafitis de esos chidos, remodelar la plaza principal, etc. Hasta donde me quedé, les falta un buen restaurante a orilla del río y un buen hotel, pero seguramente algún día lo tendrán.

Y tampoco hay que ser genios para saber quién estuvo detrás de todo en Coatepec, pues el evento tuvo todo el sello del secre de Gobierno, Eric Cisneros –el otro hijo pródigo de la Cuenca– quien tiene su residencia en el pueblo cafetalero.

De hecho, dicen que el secre de Gobierno brilló tanto que al alcalde no le quedó de otra más que posar para la foto y obedecer sin chistar; según cuentan en el Ayuntamiento, al alcalde Raymundo Andrade se le vio desplazado completamente, como si no existiera.

Cosas de la política: hace apenas una semana ya traía conflictos por querer poner a funcionarios municipales que no eran bien vistos ni traían aprobación en Palacio de Gobierno; finalmente el edil tuvo qué ceder y tragar sapos porque ya entendió cuál es su papel y quién realmente manda en Coatepec.

¡Sonría pa’ la foto, presidente! ¡Cliq, cliq!

Nota para pegar en el refri: En una plática con un exjefe policiaco de la vieja guardia (ya fallecido) me comentaba que uno de los grandes problemas que iba a tener el entonces gobernador Javier Duarte eran los desaparecidos; que tenía conocimiento de que la Policía Estatal estaba desapareciendo personas detenidas en operativos… Narraba que el asunto era por los comandos especiales dentro de la Secretaría de Seguridad Pública que estaban supuestamente exterminando malandros, lo que se podría decir que no era algo nuevo, pues desde hace mucho había sicarios o gatilleros con «charola» que se usaban para hacer «chambas especiales»… «Se hacía, pero los cuerpos aparecían; al menos les dejaban eso a las familias: que pudieran enterrar a sus muertos»… El tiempo le dio la razón al ya fallecido jefe, pues es precisamente el delito de desaparición forzada uno de los señalamientos más graves (nivel lesa humanidad) por lo que se tiene contra las cuerdas al exmandatario estatal, mientras su exsecre de Seguridad Pública anda haciéndole al «Baywatch» de petatiux…

Otra nota: Que los Bomberos de Coatepec ya tienen tres meses sin cobrar y ningún municipio de los 11 que atienden se ha acercado para decir “aquí cooperamos, aquí ayudamos”… No obstante, han estado respondiendo a varios llamados de emergencia en los últimos días (lo documentan en una página de Feisbuc) y siguen con la esperanza de que sean escuchados para que se apoye a los 10 bomberos que siguen ahí al pie del cañón.

La última porque un amigo se va: Si bien la determinación de la Sala Regional Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) anula la dirigencia estatal del PAN y favorece al grupo del senador Julen Rementería y Joaquín Guzmán Avilés (quien impugnó dicha elección), esto quizás sólo retrase un poco los planes del grupo encabezado por el exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares y sus bodoques, pues éstos saben que muy probablemente la resolución de la Sala Superior –la siguiente instancia– sea ratificando lo que ya ha pasado por la Sala Regional y el Tribunal Electoral de Veracruz… No obstante, lo que realmente deberían preguntarse sus adversarios si podrán otra vez arrebatarle a los del Conchal la dirigencia estatal y ganarles los nuevos comicios internos, pues lo único que les había ayudado a la impugnación fue la detención de Tito Delfín –el contrincante de Guzmán Avilés a presidir el Comité Estatal del PAN– pues su arresto fue el argumento principal con el que anularon las elecciones porque la convocatoria no contemplaba reemplazo de aspirantes… Por cierto ¿y las protestas a favor de Tito? ¿Será cierto que por enésima vez dejaron abandonado a uno de los aliados yunistas? Y es que también dicen que a Rogelio Franco de plano ya ni le van a dejar revistas ni cigarros sus «amigos» políticos al penal.