Todo parece indicar que “Llueva, truene o relampaguee» este mes de agosto se habrá de volver a clases presenciales y con ello se estará cumpliendo un capricho más del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien hay que recordar que en su pasada visita al estado de Veracruz el pasado 24 de julio -aunque la tercera ola y la variante Delta del COVI 19 van en aumento- pese a quien le pese, se abrirán las escuelas en la entidad.

Hay que señalar que al corte de las 19:00 horas, la Secretaría de Salud (SS) de Veracruz, reporta que son 82 mil 525 (+ 895 nuevos) casos y los fallecimientos son 10 mil 787.

Pareciera que no imparta que suman 50 municipios en todo el estado los que están en semáforo rojo, que indica máximo riesgo de contagio epidemiológico y que otros 148 municipios están en naranja que también es de alto riesgo.

Pero entonces, no se puede explicar cómo es que se pretende abrir las escuelas y regresar a clases presenciales, cuando estamos en semáforo rojo y la amenaza de la llegada de la variante Delta del COVID que es mucho más contagiosa.

Acaso se ignora que una de las recomendaciones del llamado semáforo rojo, es la de quédate en casa, entonces, cómo es que ahora se quiere obligar a que los niños -que no han sido vacunados aún- vayan a estar encerrados en un aula.

Ya los especialistas en salud de la UNAM que forman parte del Consejo de Salud para la pandemia, han advertido que las medidas de retorno a la normalidad -sin normalidad- anunciadas por el mismísimo Presidente Andrés Manuel López Obrador y las autoridades sanitarias , la asistencia de los alumnos será mucho más peligrosa, ante ello la población deberá apegarse a los protocolos del semáforo epidemiológico y contribuir a cortar la cadena de contagios empleando las medidas de higiene que no estamos acostumbrados a cumplir .

Con apenas el 30% de la población vacunada, la variante Delta del COVID puso en jaque de nuevo al sistema de salud mexicano.

Para afrontar el tercer repunte de la pandemia de covid-19, cuya variante Delta está incrementando aceleradamente los contagios, las autoridades sanitarias se ven forzadas a volver a reconvertir hospitales que ya habían regresado a sus actividades normales y además a contratar otra vez a personal médico que apoyó durante el primer y segundo repunte, pero que luego fue despedido.

En medio de esta virulenta crisis sanitaria que obligó a mantener las mismas restricciones de actividades en el semáforo epidemiológico, el presidente Andrés Manuel López Obrador prometió que en agosto se reanudarán las clases presenciales en las escuelas de todo el país.

Por su parte, el subsecretario de Salud Hugo López-Gatell anunció el 20 de julio que se realizarían gestiones a fin de que, en semáforo rojo, ya no haya restricciones a la movilidad ni “cierres absolutos” a las distintas actividades, entre ellas la educativa.

Ante todo esto, que tiene que ver con la salud de todos y principalmente alumnos y maestros, el doctor Mauricio Rodríguez Álvarez, vocero de la Comisión de la UNAM para Covid-19, dijo que los dichos del presidente y del subsecretario no se ajustan a los lineamientos que marca el semáforo epidemiológico, elaborado meticulosamente para combatir la pandemia.

Indico que ellos pueden decir lo que quieran en sus conferencias. Pero una cosa son los discursos y otra muy distinta son los lineamientos oficiales, aprobados por el Consejo de Salubridad General, integrado por diversas instituciones y por los secretarios de Salud de los estados, pues las aletas no son una ocurrencia”, aclaró de entrada Rodríguez Álvarez.

El estudioso de la salud dijo también que el semáforo epidemiológico nos indica lo que hay que hacer. No hay más. Por ejemplo, actualmente el semáforo rojo nos sigue diciendo: ‘Quédate en casa’. Y sólo permite aforos de menos de 30% en lugares concurridos.

Indico que de no acatarse estas medidas nunca podremos frenar la epidemia, ni siquiera con las vacunas.

El Vocero de la Comisión de la UNAM para Covid 19 fue duro al decir que una declaración del presidente no genera las condiciones para regresar a las aulas de manera segura, indicó que las condiciones las generará cada comunidad escolar, ya sea modificando las instalaciones, implementando protocolos sanitarios o diseñando actividades al aire libre para no permanecer mucho tiempo en el salón de clase, entre otras medidas.

Acá en el terruño veracruzano, nos reportan que en Orizaba y Córdoba, algunas escuelas particulares ya han regresado a clases mediante cursos de inducción para alumnos de nuevo ingreso, ante ello, padres de familia se preguntan si realmente existirán las condiciones de higiene mínimas para sus hijos, dado que en algunas Instituciones Educativas, con la finalidad de ahorrarse un salario, no se ha ni contratado a personal que de manera eficiente realice la higiene diaria de mesas y pupitres que están utilizando los alumnos, lo que sin duda pone en riesgo tanto a maestros como a los mismos estudiantes, en las escuelas de Gobierno corresponderá a algún intendente, sino es que el maestro terminará realizando dicha actividad donde se carezca del mismo.

Pancho López, el filósofo ateniense veracruzano se pregunta si en un futuro no muy lejano cuando se esté juzgando las medidas adoptadas por las autoridades actuales, quienes habrán de ser los funcionarios que resulten responsables, por no haber actuado correctamente para combatir la pandemia y disminuir el número de muertos?

Lo bueno es que se supone que al final será cada padre de familia quien considerará si su hijo(a) asiste a la escuela a clases presenciales u opta por las clases en línea, las cuales en escuelas particulares ya realizan al mismo tiempo los maestros mediante el llamado Sistema Híbrido.

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