La crisis en la salud, la pedagogía, la administración, la psicología, el medio ambiente, remite a una crisis más general, que afecta lo económico, lo social, lo existencial y lo político, produciendo durante generaciones daños estructurales que van siendo deteriorantes, provocando decadencia, que implica a la psicología social sobre la ética. Estos hechos, requieren de la participación de quienes hayan tomado o tomen consciencia de la decadencia de una civilización y que observen como consecuencia necesaria la necesidad de una transformación individual y social, un cambio de valores y perspectivas, para una sociedad más evolutiva ante la deshumanización que gravita impulsada por la utilización mal entendida o aplicada de la tecnologías y la industrialización, lo que en general, ha modificado al hombre extrínsecamente y no en lo esencial como ser humano, produciendo seres para la meritocracia, alienados, depredadores, destructivos, dejando de lado en lo gubernamental, la aspiración de Platón del “gobierno de los sabios”; en ello, la Psicosofía, implica la ética y la estética psicológica de una sociedad del conocimiento, del entendimiento, del humanismo, descartando las ideas de las acciones oscurantistas que deconstruyen, evitando la decadencia, pugnando por favorecer los cambios evolutivos de una sociedad. Un cambio evolutivo, expresa el todo, que conforma el interior del pensamiento humano; como consecuencia de ello, la preservación del exterior, y, el entendimiento de lo que somos en el universo.
David John Moore Cornwell , nació en Poole, Reino Unido; estudió en la Universidad de Berna Suiza, y en Oxford, fue también profesor del prestigiado y elitista colegio Eton, en Windsor Inglaterra. Mejor conocido como John le Carré, perteneció y se movió, en las más altas esferas inglesas. Se desempeñó como diplomático, perteneciendo simultáneamente al servicio secreto británico, realizando espionaje, preferentemente sobre los entresijos de la poderosa industria farmacéutica, en donde se fusiona la compleja realidad internacional del terrorismo, con los intereses por la competencia económica y los turbios manejos de la industria farmacéutica.
La industria farmacéutica ocupa en la escala de la economía mundial el segundo lugar después de la industria de las armas (las guerras y los conflictos civiles militarizados).

Le Carré, se convirtió en un interesante y prolífico escritor de novelas, de las cuales algunas han sido hechas películas como El jardinero fiel y El sastre de Panamá, entre otras. Por ello, la novela y la película “El jardinero fiel”, contienen veracidad y certezas que se ponen al descubierto, al igual que el reportaje-película estadounidense “Sicko”.

Debemos observar la valentía de los productores, directores, actores, y de todo el equipo que participa en la defensa del Derecho Humano, ya que arriesgan su integridad física al dar a conocer a través de la literatura o de la cinematografía, los reprobables actos o acciones de los gobiernos y la industria farmacéutica.

El jardinero fiel, es una película británica, filmada en el año 2005, dirigida por el director brasileño Fernando Meirelles, protagonizada por el actor inglés Ralph Fiennes, y por la actriz y modelo británica Rachel Weisz. Esta película está basada en la novela homónima “El jardinero fiel”, que demuestra los ensayos ilegales inhumanos, ante la dinámica competencia de los intereses económicos de una práctica como otras tantas, llevada a cabo en niños y adultos en Nigeria, África Occidental, pueblo que por su precaria condición económica- social, es susceptible a la explotación experimental.

Daniela Builes Ustate, estudiante del cuarto semestre de la Universidad del Norte, Barranquilla, Colombia, realiza un sobresaliente resumen sobre la película “El jardinero fiel”, que se ha publicado en la revista Actualidad Jurídica, en donde las palabras clave de éste destacado trabajo, son: “jardinero-fiel, derechos, farmacéuticas, corrupción, ensayos clínicos, ética. Eljardinero fiel-escribe Builes Ustate-, es un largometraje británico, basado en el libro de John le Carré, del mismo nombre. Este largometraje ha sido ganador de distintos premios, en los que se destacan los Globos de Oro, Los Premios de la Academia, los Premios al Sindicato de los Actores, como el mejor funcionamiento de una actriz en un papel de reparto; ganador de los Premios BAFTA como mejor edición; ganador de los Premios Alma como mejor director de una película; y en 2005 ganador del British Independent Film Awards, como mejor película independiente británica, mejor actor y mejor actriz.”

El libro y el filme, hacen una referencia crítica a pruebas y tratamientos médicos como el sida y la tuberculosis, liderados por farmacéuticas que vulneran los Derechos Humanos de la población en países no desarrollados. La crítica se centra en la transgresión de la ética médica al momento de crear nuevos medicamentos. Esta historia narra las irregularidades de los delegados del Gobierno nigeriano, quienes en contubernio con las industrias farmacéuticas brindan “servicio médico gratuito” a las personas, bajo el eufemismo de “ayuda humanitaria”, pero en realidad están robando el dinero de las donaciones y utilizando a los seres humanos en procesos experimentales.

“El libro –narra, Daniela Builes-, fue inspirado en la situación que se vivió en Nigeria con la farmacéutica Pfizer (2009), quien testeaba medicamentos para la meningitis en 1992, cuyas prácticas infringían los protocolos establecidos en la declaración de Helsinki. Además de que estás prácticas eran ilegales, las pruebas se hicieron en alrededor de 200 niños, causando la muerte de 11 y deformación al resto de ellos.”

El escritor y diplomático francés de origen judío-lituano, Romain Gary, escribió: “La causas justas no son nunca inocentes. Es preciso que lo humano y lo inhumano rompan, al fin, su unión infernal”.

Sintácticas

Dime por quien votas y te diré quién eres.
Las marchas son el carnaval de la política, pero llegan a derrocar tiranías.
Un votante, siempre es un botante.
La Torre de Babel, en México, se ha convertido en la torre de papel.
La memoria no es que olvide, simplemente se transforma.

Chopi. Piano Concerto No. 1, Op. 11. Martha Argerich. Sinfonia Varsovia Orchestra. Conductor: Jacek Kaspszyk: