Hace ya algunos años, en un aniversario de mi alma mater la escuela de periodismo Carlos Septién García, al que asistieron los premios nacionales de periodismo y ex alumnos Raymundo Riva Palacio, Carlos Marín y el ya fallecido Fidel Samaniego, asistió un reportero de Michoacán (también premio nacional y egresado de la Septién) de cuyo nombre por desgracia no me puedo acordar.

Este reportero nos habló sobre la de precauciones que tanto él como sus compañeros debían tomar para llegar con bien a sus hogares después de un día de trabajo. “Lo mismo nos amenazan los políticos y la policía que los narcos. Y no tenemos defensa…”, denunció en aquella ocasión.

Y su denuncia se quedó ahí, entre las cuatro paredes del salón donde se celebró el aniversario. Entre otras cosas porque desde nuestra zona de confort en el DF, no alcanzábamos a dimensionar la brutalidad de aquella violencia que veíamos lejana e incluso ajena a los problemas que se vivían en la capital del país.

Lo que nunca imaginé lector, fue que el destino nos alcanzaría a todos los que nos dedicamos al periodismo y laboramos en medios de comunicación. Y cuando digo todos, es todos. Seguro estoy que en este país no hay un reportero o periodista que no tenga un amigo, conocido o compañero de oficio amenazado de muerte o abatido por manos criminales.

Lo que sucedía en Michoacán hace cinco o seis lustros ahora forma parte de la cotidianidad de Veracruz, considerado uno de los estados de mayor riesgo para ejercer el periodismo. Y no podía ser de otra manera. Más de veinte periodistas muertos de Duarte para acá mientras sus asesinos pasean impunemente, han puesto a la entidad en tan “destacado” lugar.

La madrugada de este domingo unos policías balearon a varios jóvenes que asistieron a una fiesta organizada en Texhuacan, municipio de 4 mil 700 habitantes enclavado en la zona montañosa.

De acuerdo con el reportero Jacinto Romero: “Los jóvenes ya iban para su casa, pero a unos metros del Palacio Municipal comenzaron a ‘rayar’ sus caballos, los querían hacer bailar, lo veían como una diversión; en eso llegó la policía a querer ‘meter orden’ y se armó la trifulca”.

Jacinto dice en su nota que uno de los policías desenfundó su arma y disparó contra los jinetes; uno de los jinetes cayó herido y murió posteriormente. El presunto responsable huyó protegido por sus compañeros lo que enfureció a la población que amenazó con tomar el Palacio Municipal.

El reportero aderezó su información con el nombre del presunto agresor y dijo que es sobrino de la síndica, Salustia Romero Anastasio. Otro de los policías involucrados sería sobrino del alcalde de Texhuacan, Bernardino Tzanahua.

Lo que hizo Jacinto fue cumplir con su labor de informar. Pero a alguien no le gustó y le escribió en el WhatsApp: “Deja de escribir mamadas hijo de tu pu… madre. Por eso se los carga la ver… Ya debes muchas Jacinto Romero. Y esta fue tu última”.

Tanto la nota informativa firmada por Jacinto, como su denuncia pública con la captura de pantalla de su WhatsApp, estuvieron todo el domingo en un portal de noticias de Xalapa y no se supo de ninguna autoridad que dijera el clásico: “Estamos investigando”.

¿Acaso esperan que suceda otra desgracia para salir con lo de siempre: “En Veracruz no hay impunidad. No descansaremos hasta dar con los responsables. Caiga quien caiga llegaremos hasta las últimas consecuencias” y otras babosadas por el estilo?

En serio, ¿están esperando a que los delincuentes jalen el gatillo para que entonces sí el gobernador Cuitláhuac García, el secretario de Seguridad Pública, Hugo Gutiérrez Maldonado y la Fiscal estatal Verónica Hernández Giadáns, hagan como que están muy enojados con los maleantes y hagan también como que van a actuar?

Víctor Hugo Arteaga ya es candidato a diputado

El reportero adventista y premio nacional de periodismo 2016, Víctor Hugo Arteaga Martínez, ganó la elección interna del Partido Redes Sociales Progresistas (RSP) en Veracruz y buscará una curul en el Congreso del Estado en las elecciones del próximo 6 de junio.

Fuentes del Instituto Nacional Electoral (INE), que facilitó la aplicación electrónica para el ejercicio de RSP en el Distrito X de Xalapa Urbano Local, confirmaron que Arteaga Martínez recibió un apoyo de alrededor de 10 mil votos y podrá ser considerado candidato oficial esta semana.

El investigador y coautor del reportaje Las Empresas Fantasma de Duarte, galardonado en 2016 con el Premio Nacional de Periodismo, estará en las boletas electorales y buscará arrebatar el distrito a Morena, que ganó las elecciones en 2018.

Su discurso principal se basa en el combate a la corrupción, cuyo trabajo entre 2013 y 2018 dio como resultado el encarcelamiento de 120 funcionarios públicos acusados de desvío multimillonario en el gobierno de Javier Duarte.

En sus redes sociales, Víctor Hugo Arteaga insiste en que por razones como la anterior es que busca llegar a la diputación local en el Congreso del Estado y una de sus promesas es que funcionarios corruptos en otras administraciones entre 2004 y 2018 no vuelvan a ocupar cargos por elección popular.

“Mi convicción está en mis raíces cristianas. Unos padres que me enseñaron siempre los caminos a través de mi religión Adventista del Séptimo Día. Eso fue la luz y lo reafirmé cuando en mi mundo profesional del periodismo pude ver de cerca la manera en que los políticos tradicionales, abusaban del pueblo”, declaró Víctor Hugo tras conocer los resultados de la interna de RSP.

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