El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aseguró este miércoles en su conferencia de prensa que “no se persigue a nadie”, pero aclaró que tampoco será cómplice, refiriéndose al asunto del gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, en donde la Fiscalía General de la República solicitó al Congreso su desafuero, por su posible participación en varios delitos, incluido delincuencia organizada.

“Nosotros no perseguimos a nadie, no es mi fuerte la venganza pero también debe de saberse, que he dicho, recuerdo, que no somos tapadera de nadie.

La instrucción que tienen los servidores públicos del gobierno es que si hay una denuncia por corrupción, que no se tape nada, sea quien sea y que se envíe de inmediato esa información a la fiscalía que es la encargada de investigar y de atender estos asuntos, entonces eso es lo que puedo decir”, indicó el mandatario mexicano.

Por su parte, el fiscal general de México, Alejandro Gertz Manero, negó que la acusación por corrupción contra el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, sea una “venganza” de carácter político y garantizó “transparencia” durante todo el proceso.

“No va a haber ninguna falta de transparencia, no podrá darse ningún caso de que esto sea una venganza de tipo político porque prácticamente el juicio va a ser público ante el Congreso”, expresó el fiscal, quien estuvo presente en la conferencia matutina del presidente López Obrador.

La FGR envió el martes una petición a la Cámara de Diputados para que levanten la inmunidad del gobernador de Tamaulipas, del opositor Partido Acción Nacional (PAN), para poder enjuiciarlo por delincuencia organizada, operación con recursos de procedencia ilícita y fraude fiscal equiparado.

Tras conocerse la noticia, Cabeza de Vaca denunció en Twitter que “se orquesta una embestida política” en su contra, y acusó “el uso faccioso de la justicia” por parte del Gobierno federal de López Obrador.

El fiscal general respondió este miércoles que el procedimiento contra el gobernador tendrá “claridad” porque se presentará ante el Congreso “todas las pruebas” en su contra para que los diputados decidan si levantan su fuero y permiten que sea enjuiciado.

“Nos estamos sometiendo a todos los diputados de todos los partidos para que analicen ese caso y lo puedan tratar con toda transparencia porque si no, no va a haber claridad. Así que pueden estar tranquilos”, defendió Gertz Manero.

Por su parte, el presidente López Obrador pidió este miércoles que, si hay denuncias por corrupción, “no se tape nada sea quien sea”.

“Nosotros no perseguimos a nadie, pero también recuerdo que no somos tapadera de nadie”, subrayó el presidente.

La Cámara de Diputados deberá ratificar la solicitud de desafuero este jueves 25 de enero.

De acuerdo a lo reportado por la prensa local, en meses pasados se presentó una denuncia contra Cabeza de Vaca por enriquecimiento ilícito por un valor de 46 millones de dólares.

A raíz de esa denuncia, la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de México, habría acreditado triangulaciones financieras mediante una empresa fantasma que reportaron al gobernador ingresos por unos dos millones de dólares.

Cabeza de Vaca pidió en agosto de 2020 a la Fiscalía General de la República que le informara si existía alguna investigación en su contra.

En aquel momento, quien empezara su mandato en el fronterizo estado de Tamaulipas en 2016, aseguró en un escrito estar a disposición “de cualquier autoridad local o federal”.

El gobernador, cuyo periodo al frente de Tamaulipas termina en 2022, es uno de los señalados por el exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex) acusado de corrupción, Emilio Lozoya, como uno de los políticos que habrían recibido sobornos para la aprobación de la reforma energética en 2013.

INFORMACIÓN/INFOBAE

TEXTO Y CONTEXTO | La cabaña del Tío Chueco