Quizá uno de los ayuntamientos veracruzanos con más problemas de imagen sea el encabezado en Xalapa por Hipólito Rodríguez Herrero.

Los problemas de la ciudad simplemente han rebasado a la autoridad municipal y cuando no son tianguistas, son comerciantes ambulantes o colonos; el caso es que las manifestaciones de protesta contra el gobierno local son cada vez más frecuentes.

Lo delicado, políticamente hablando, es que esa mala imagen se registra en el año previo a la renovación del ayuntamiento y si las cosas siguen como están, Hipólito Rodríguez Herrero terminará por convertirse en un lastre para el Movimiento de Regeneración Nacional.

En junio pasado, por ejemplo, la casa encuestadora Mitofsky realizó un trabajo de evaluación de los presidentes municipales; el edil de Xalapa fue ubicado en la posición 68 de 100, con una calificación de 35.7.

Si bien Hipólito Rodríguez superó por mucho a los ediles de Tehuacán, Salamanca y Puebla, su porcentaje de aceptación prácticamente fue superado, dos a uno, por los punteros, que fueron los alcaldes de Tampico, Ciudad Madero y Apodaca.

Si antes, Víctor Carranza Rosaldo, edil de Coatzacoalcos, era el peor veracruzano de la lista, hoy el alcalde del sur de Veracruz rebasó a Rodríguez Herrero: 37.8 contra 35.7 del presidente municipal de la capital del Estado.

Tampoco es un problema de la imagen del partido; de hecho, Morena se mantiene como la fuerza política más importante del país y de Veracruz; es un problema que sólo se relaciona con el mal desempeño de Hipólito Rodríguez. De otra forma no se explicarían los excelentes números de los ediles de Ciudad Madero, Lázaro Cárdenas, Mexicali, Tijuana y Ensenada, todos de Morena.

El tema tendría que preocupar al alcalde de Xalapa, dado que en la medición de junio, el 62.8 por ciento de los encuestados desaprobaron su gestión.

Ante esa crisis de la administración municipal, para efectos de opinión pública, desde el Gobierno del Estado comenzaron a realizar trabajos que buscan, por un lado, resolver pequeños problemas de imagen urbana y, por otra parte, enviar el mensaje al alcalde en el sentido de que debe ponerse a trabajar.

De otra forma no se entendería la faena realizada por el propio gobernador Cuitláhuac García Jiménez, quien acompañado por integrantes de su círculo más cercano, realizó labores de limpieza en áreas verdes de Xalapa.

Tampoco se podría entender el mejoramiento del viaducto en el centro de Xalapa por parte de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, quienes borraron el graffiti pintarrajeado durante una manifestación realizada el septiembre de 2019. Es decir, durante casi 11 meses, ese espacio, sumamente transitado, se había convertido en un mural para la expresión de grupos que protestaban contra problemas de diversa índole; ¿y el Ayuntamiento?, bien gracias. Del alcalde, ni sus luces.

Pareciera que al edil xalapeño poco le importa la imagen que deja la falta de trabajo municipal y el descuido en que se encuentran los espacios públicos del municipio; y luego se preguntan por qué sale tan mal evaluado en las encuestas.

Al final, el Ejecutivo estatal comenzó a lanzar pequeñas advertencias al Ayuntamiento para que éste deje atrás la actitud pasiva, apática e indolente y realice al menos trabajos de ese tipo, limpieza de áreas verdes y mejoramiento de espacios públicos, que no requieren demasiada inversión pero que pueden ser la diferencia entre una imagen aceptable y otra lamentable, como la que actualmente tiene el gobierno local.

Pedro Hipólito Rodríguez Herrero llegó a la presidencia municipal de Xalapa con el prestigio que da la academia y los estudios en el extranjero; tres años después corre el riesgo de convertirse en un lamentable experimento y en un verdadero lastre para su partido rumbo al ya cercano 2021.

@luisromero85