“Un fideicomiso es una forma legal de robar, aunque no moral”. Luis Echeverría Álvarez

A lo mejor ni ellos lo creen pero es cierto, carajo. Cuando votamos por Andrés Manuel López Obrador lo hicimos con la esperanza de que terminara con la corrupción y la violencia, que instaurara un verdadero estado de derecho y convirtiera a este país en un sitio próspero, donde se instalaran muchas empresas para generar millones de empleos bien pagados, que se reactivara el campo para aprovechar esa gran riqueza que se ha ido perdiendo por culpa de dirigentes corruptos y funcionarios ladrones del área agropecuaria; que México dependiera de los recursos de su industria, de la exportación de sus productos, en parte del petróleo considerando que este recurso ya no tiene el mismo valor en el mundo que antes cuando fue el “oro negro” porque hay energías alternas que lo abaratan, que se hicieran todas las grandes obras que se han dejado de hacer los últimos treinta años, cuando menos y… que la oportunidad que se les daba de ocupar el poder la aprovecharan para transformarlo y pasar a la historia como los mejores.

Pero la sospecha de que las intenciones no eran tan limpias las comenzamos a tener cuando AMLO cambió el discurso de combatir a los corruptos y quitarles lo mal habido, lo que le pertenece a los mexicanos, por otro de dar amnistía para los ladrones de cuello blanco, y el de combatir a los miembros de la bandas de la delincuencia organizada por la de “abrazos no balazos”.

Luego viene el triunfo arrollador, el festejo por la salida de una pandilla de hampones que se mantenían en el poder lucrando y despedazando al país y… el gabinete, personajes como Manuel Bartlett Díaz, Alfonso Durazo sin pizca de experiencia en asuntos de seguridad, Napoleón Gómez Urrutia en el Senado, Gerardo Fernández Noroña en el Congreso, por ahí el jeque mexicano Carlos Romero Deschamps, de consentida la maestra Elba Esther Gordillo… ¡La casa del terror!

¿Cómo es posible que con esta retahíla de macuarros, probados corruptos, se va a componer el país? Pues, no, y menos cuando le empezamos a ver al presidente sus desplantes de intolerancia, cuando se pelea con los empresarios (los conservadores, les dice) que son los que crean los empleos, no el gobierno; se confronta con el clero y con todo aquel que no esté de acuerdo con sus caprichos. Y llevamos 17 meses de gobierno y nada, no hemos avanzado un milímetro, es más, hemos retrocedido, para acabarla de amolar nos cae la pandemia del Covid-19 y a recoger cadáveres por todas partes y a seguir culpando al neoliberalismo de todos los males del mundo.

La corrupción no acabó, al contrario, se diversificó y tomó forma de nepotismo, que no es delito pero sí inmoralidad; el abuso de poder se advierte por todas partes, en todas las áreas de la función pública y en los tres niveles de gobierno. El hijo de Manuel Bartlett Díaz, el director de la CFE y emblema del pasado más asqueroso, aprovecha la pandemia y hace el negocio de su vida consiguiendo la venta de ventiladores a precio de oro, todo por ser hijo de quien es, de un vulgar ladrón.

Ante esto, nuestro presidente, nuestra esperanza extinguida, el pachorrudo Andrés Manuel López Obrador, se compromete a que la Secretaría de la Función Pública (SFP) deberá realizar una investigación sobre los contratos otorgados a León Manuel Bartlett Álvarez, hijo del director de la CFE, Manuel Bartlett, quien presuntamente vendió ventiladores a sobreprecio al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), de acuerdo con una investigación periodística de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad.

“Desde el inicio del gobierno dije que no iba yo a tolerar ningún acto de corrupción, ni siquiera de mi familia, que solo me hacía cargo de mi hijo Jesús Ernesto, porque es menor de edad”, ofrece, como lo ha hecho en otros casos que le han denunciado.

“Quien sea acusado de actos de corrupción, de cualquier ilegalidad, tiene que ser investigado, sancionado y no debe de permitirse la impunidad. No somos iguales a los gobierno de antes, a veces calienta porque nos confunden”, y hasta ahí queda el asunto.

Es indigno, inhumano, que se manipule un asunto de salud pública que está costando tantas vidas de mexicanos solo por amasar fortuna mal habida, al amparo del poder y de la impunidad de un gobierno que resultó ser un desastre.

Fue crimen, dice la esposa

Este lunes circuló en las redes sociales un texto que nos pareció auténtico. Es el llamado desesperado de una joven viuda exigiendo justicia porque, dice, a su esposo lo mataron a golpes los policías. Antes vimos en el portal Al Calor Político, un video en el que se ve a un joven rodeado de policías, que lo tratan de someter armados con palos, y él se queja porque es imposible que unos seis policías no lo logren detener hasta que se le echan encima todos y lo tunden.

El texto que se hizo viral dice: “Amig@s mi esposo Andrés Navarro no murió natural, fue asesinado por policías en el cuartel de San José, lo hago público para que se haga justicia, me dejaron sin esposo y a mi hijo sin padre de apenas 9 días de nacido, si mi esposo pedía ayuda no entiendo por que lo golpearon si el pedía ayuda, se supone que tenían que cuidarlo y llevarlo al cuartel y dejarlo ahí no golpearlo ni matarlo, los policías lo mataron y queremos justicia!! Por favor ayúdenme a compartir, me ayudarán muchísimo!!!”

“Me duele el alma por que no era animal para que lo tratarán así, lo golpearon hasta matarlo y no lo llevaron a atención médica lo dejaron morir ahí y no es justo!!! Por favor ayúdenme a compartir amig@s”.

Y la información periodística que generó esta tragedia dice: Después de ser detenido el sábado pasado en el fraccionamiento Jacarandas, el joven Carlos Andrés Navarro murió de un infarto en los separos del Cuartel San José.

Ahora la familia ha iniciado un proceso legal para investigar las causas de su muerte y descartar que se haya debido a golpes por parte de elementos policiacos.

En un video previo que se distribuyó en redes sociales se ve al joven tratando de esquivar a los policías con un palo en las manos; “me quieren secuestrar”, se escucha, los policías se echan encima de él, y otro corre hacia la cámara para pedirle que deje de grabar, y la transmisión se corta. El reporte policíaco dice que el joven alteraba el orden público y fue reportado por vecinos.

La familia del joven, padre de un bebé recién nacido, afirmó que los documentos entregados por la policía es que murió de un paro cardiaco, pero ellos temen que haya sido golpeado hasta morir.

Reflexión

La Casa Veracruz no está ocupada por la UPAV, solo el área de oficinas (al frente), donde despachan el rector y cuatro directores; el resto del personal está en sus nuevas y flamantes oficinas en 20 de Noviembre, frente a la Quinta de Las Rosas. Los vecinos del inmueble donde pasaron sus mejores momentos de pachangas Fidel y Javier se vuelven a quejar de los escándalos que nuevamente hacen quienes hoy ocupan ese table dance propiedad de los veracruzanos.

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