Gerardo Ortigoza Capetillo, profesorinvestigador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Veracruzana (UV)región Veracruz, modela matemáticamente el comportamiento del coronavirus SARS-Cov-2 que causa la enfermedad Covid-19. 

El investigador inició la modelación matemática del citado coronavirus a partir del 20 de marzo, simulaciones que desarrolla con datos reportados por la Secretaría de Salud del Gobierno Federal.  

Cabe citar que Gerardo Ortigoza, de julio de 2018 a junio de 2019, realizó un año sabático en el Departamento de Matemáticas de la Universidad de British Columbia, Vancouver, Canadá –bajo la tutela del científico Fred Brauer, experto en epidemiología matemática, cuyo tema de investigación fue la propagación del Chikungunya en Veracruz. 

El profesor universitario opinó que la fecha de inicio de la Jornada Nacional de Sana Distancia fue acertada y que el gobierno mexicano ha tomado las decisiones más pertinentes; sin embargo, las campañas de desinformación podrían ocasionar aumento en los contagios y decesos. 

Al igual que a otros científicos, lo que más le llama la atención del comportamiento de esta pandemia es que se ha extendido muy rápido en todo el mundo y sus estragos han sobrepasado los sistemas de salud, casos como el de España, Italia y Estados Unidos pasarán a la historia”. 

Medidas adecuadas, pero no podemos cantar victoria

En su opinión, “México se ha preparado lo mejor posible, pues el modelo neoliberal dejó muy deteriorado el sistema de salud pública, nunca habíamos vivido una pandemia de esta magnitud y celebro que todos los días se dé información para conocer el estado de la misma en el país y el mundo. 

Comentó que si bien hubo un momento en que los datos reportados por el Gobierno Federal parecían no cuadrar, una vez hecha la aclaración acerca del Programa Centinela todo tomó sentido. 

Hizo hincapié en que predecir matemáticamente una epidemia en curso es muy complicado y que los modelos se usan para tomar decisiones ante diversos escenarios. 

 En concreto el modelo SIR (Susceptibles Infectados Recuperados), que consiste en ecuaciones diferencialesproporciona aproximaciones e información de la epidemia; por ejemplo, la tasa de recuperación, que es el recíproco del tiempo en días que tarda un infectado en recuperarse. 

 Tal modelo matemático tiene validez en la parte inicial, pues asume que no hay medidas de control; no obstante, en el momento que actualmente vivimos como país, éste debe incluir cuarentena y ahí es donde surge la preocupación, pues la medida sanitaria no ha sido acatada de manera deseable. 

“El gobierno emite las recomendaciones; sin embargo, en general el pueblo mexicano carece de una cultura científica (más aún de cultura matemática) y cuando les dices que se trata de evitar el crecimiento exponencial piensan que es un juego y no le dan la seriedad adecuada, prueba de ello son los memes y canciones del Covid-19.” 

Pero, “lo más preocupante es la campaña de desinformación que se ha desatado en redes sociales”, cuya consecuencia, de continuar, sería el aumento de los niveles de infectados y decesos. 

Todavía no podemos cantar victoria, las medidas del gobierno mexicano han sido buenas, hay que evaluar qué tan bien se llevaron a cabo por los ciudadanos.” 

“El pico” de la epidemia

De acuerdo con los reportes de contagios del Programa Centinela, a partir del 12 de abril se aprecia una desaceleración, que de mantener las medidas preventivas de sana distancia podría propiciar el inicio del llamado pico o máximo de infectados para, acto seguido, iniciar con el descenso. 

El entrevistado aclaró que no hay un modelo matemático perfecto, más bien cada uno de ellos se plantea para dar respuestas a diferentes cuestionamientos y ayudar a la toma de decisiones. En sus simulaciones, con un modelo que incluye cuarentena se obtiene un máximo de infectados o pico de la infección entre el 12 y 14 de junio.  

Mientras que un ajuste a una curva gaussiana, con los datos del Programa Centinela, ubica el máximo de infectados en la primera semana de junio. 

Asimismo, remarcó que hay dos factores que todavía no están del todo comprobados: la influencia de la temperatura ambiente en la propagación del virus y el estudio de correlación de la vacuna BCG con el Covid-19, que una vez pasada la epidemia podrían explicarse, al modificar el modelo y ajustar los datos. 

La cuarentena: lo bueno y lo malo

El científico comentó que si bien es cierto que la cuarentena o Jornada Nacional de Sana Distancia ayudará a reducir el número de infectados, la prolongación de la misma traerá consigo daños a la economía, por ello no sólo México sino otros países evalúan sus impactos, así como en qué momento es conveniente iniciar la movilidad y reactivar las actividades económicas. 

Ante el planteamiento del Gobierno de México, de que en el país el comportamiento de este nuevo coronavirus ha sido más significativo en unas áreas como la Metropolitana, por ejemplo que en otrasopinó que debería restringirse considerablemente el flujo entre regionesasí como establecer cercos sanitarios, incluso limitar acceso y salida de lugares con alta concentración de infectados. 

Es más, de acuerdo con sus modelaciones, entre la localización de aeropuertos, la densidad de población y la de casos infectados hay una correlación directa. Este tipo de información debe actualizarse en tiempo real para monitorear y evaluar los riesgos de las zonas que registran contagios”. 

Pero insistió en decir que si efectivamente es necesario analizar la reactivación paulatina de actividades escolares y económicaséstas deben darse de acuerdo a la evolución de la curva epidemiológica. 

 Asimismo, dijo, faltan estudios y análisis sobre inmunidad de rebañotoda vez que el monitoreo del número de recuperados de Covid-19 ayudará a tomar decisiones. 

En el momento de la entrevista expuso: Hasta hoy las medidas tomadas por el Gobierno Federal han funcionado, pues estamos en el día 50 de la pandemia y el número de casos no ha sobrepasado al sistema de salud”.

UV/Karina de la Paz Reyes

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