Ni la internet, ni televisión, ni padres y ni madres van a sustituir la enseñanza que perdieron los estudiantes en estos dos meses y medio de aislamiento voluntario a causa del covid-19, porque una gran mayoría de menores de edad, carecen de computadoras, y en otros casos los progenitores, sus estudios son mínimos para poderlos ayudarlos con las tareas en casa, coincidieron maestros y maestras de escuela primarias, secundarias y bachilleratos.

Los docentes entrevistados de los municipios de Misantla, San Rafael, Tecolutla, Xalapa, y Martínez de la Torre, afirmaron que estos días de aislamiento voluntario en casa, pusieron en evidencia ante los padres y madres de familia que hay niños, niñas y adolescentes que en el salón de clases no trabajan, ni atienden indicaciones.

Lo preocupante, coincidieron los maestros y maestras, son los alumnos y alumnas de sexto grado de primaria, los de tercer grado de secundaria, y los de preparatoria para irse a la universidad, porque se quedaron sin aprender en el aula el tercer, cuarto y quinto bloque de ciclo escolar 2019-2020.

Los docentes comentaron que hay progenitores más ocupados en conseguir recursos económicos para dar alimentación a sus hijos e hijas, y cuidarlos de contagio del coronavirus, que en revisarles tareas.

Lamentaron que aun cuando no hay clases en las escuelas, el sistema educativo les exige que entreguen reportes de las tareas que dejan a sus estudiantes, para verificar que los maestros y maestras si atienden a sus estudiantes, sin embargo, apenas la mitad del salón entrega los pendientes.

La profesora de segundo, cuarto y sexto semestre de la escuela de bachilleres en Misantla, Nancy Aburto explicó que en el caso especificó de la materia de Matemáticas, hay niños que se les “complica” entender.

“Estamos en clases y se les explica, una, dos, tres veces y les cuesta entenderle a las operaciones, pues ahora que están en casa solos, se les complica más. Son temas que ellos solos no comprenden, ni la internet, la televisión les explica” indicó.

La profesora Nancy informó que algunos alumnos y alumnas aunque tienen computadora en su casa e internet no hacen las actividades encargadas por los maestros en estos días de aislamiento, y otros más habitan en rancherías, donde la señal no llega.

“Me preocupan los alumnos de sexto semestre del bachillerato, porque siempre los preparamos con un curso de matemáticas, lectura, para que puedan ingresar a la universidad, pero si vamos a regresar el 01 de junio, vamos a querer nivelarlos con los días perdidos, no nos va a dar tiempo” lamentó la maestra.

El profesor de escuela primaria de la comunidad de Puntilla Aldama, en el municipio de San Rafael, Guillermo Carreto Sosa expuso que hay niños y niñas con progenitores que no estudiaron la secundaria o preparatoria, por lo tanto carecen de herramientas de conocimiento para ayudarles con las tareas.

El profesor comento que las clases concedidas por vía internet, o la Radio Televisión de Veracruz (RTV) dependen “mucho” de la capacidad y tiempo de los padres y madres para poder auxiliar a sus hijos con las actividades.

“Los aprendizajes no todos los alumnos van a poder tenerlos, en el caso de mi escuela si hay internet, pero hay comunidades muy marginadas que no tienen y los alumnos no han entregado tareas, aunque hay alumnos que si tienen internet pero no lo hacen”, señaló.

El profesor comentó que tanto hay alumnos que ponen atención en las aulas y desarrollan los conocimientos con calificaciones de 9 y 10, como hay aquellos que no les interesa aprender, juegan, y desobedecen indicaciones.

“En estos días los papás se han dada cuenta del comportamiento de sus hijos, y me voy a arriesgar a decir que los padres se van a dar cuenta quienes son sus hijos. Muchos papás se han de estar dando topes de cabeza por no haber estudiado para ayudar a sus hijos con las tareas” afirmó e maestro.

Carreto Sosa consideró que este tiempo ayudará a que la sociedad en general valore la labor del docente que de lunes a viernes durante cuatro, cinco o seis horas atiende a un grupo con 35 niños y niñas, los cuales al final del ciclo escolar debieron aprender materias de español, matemáticas, biología, cívica, ética, historia y educación física.

Por su parte el profesor de la escuela primaria “Benito Juárez García” de la comunidad El Ojite, del municipio de San Rafael, José Aburto Cisneros, señaló que hay una disparidad entre los estudiantes de zonas urbanas a los de comunidades rurales, porque los primeros tienen internet, computadora y hasta teléfono celular, mientras que los segundos, algunos ni a luz llegan.

Además, señaló que hay padres y madres más preocupados por obtener ingresos para dar alimentos a sus hijos, y evitar que se contagien del covid-19, que atender las tareas encargadas por los maestros

“Hay mucho papá, mucha jefa de familia, que están de verdad muy preocupados de cómo van a sobrevivir, qué van a hacer para darles de comer, que en hacer tareas, es una situación muy complicada, porque en nivel primaria hay contenidos que los niños no pueden entender con solo escucharlo de la televisión, sino que se necesita la guía del maestro para que puedan aprender” señaló.

El profesor indicó que difícilmente se podrán reponer las clases que ya no tuvieron los niños en el salón, por ello hay maestros que seleccionan contenidos importantes y sintetizados para enseñarles, cuando regresen en junio a las aulas.

Aburto Cisneros expuso que en el último día de clases, en los inicios de la llegada del Covid-19, dijo a los papás y mamás “Aquí son 24 niños y niñas, nos vamos y son 24, lo más importante es su salud, cuídense, porque cuando regresemos a clases me gustará verlos a los 24, les dije a los papás que su seguridad es lo más importante, que en junio estén los 24 niños, que no nos falte nadie”.

Finalmente el profesor del telebachillerato “Ignacio Manuel Altamirano”, José Ángel Fernández Callejas explicó que algunos de sus estudiantes trabajan en el campo, así que no todos tienen tiempo de ver las clases por televisión o por internet, porque llegan cansados.

“Hoy los jóvenes trabajan y estudian, y muchos mejor se van a trabajar para ayudar con dinero a su familia, y les gusta el internet si, las redes sociales, pero eso les gusta hacer y ver, pero no les gusta el internet para hacer tareas” indicó.

Refirió que un método implementado por él, fue armar un grupo en la aplicación whastapp de teléfonos celulares, y ahí envía tareas a sus estudiantes, y ellos mandan foto como evidencia de que la hicieron en el cuaderno.

“Esta pandemia nos agarró de improviso no sólo en el país, sino a todo el mundo. No se puede hablar de una enseñanza de calidad, porque lo que queremos es que los estudiantes estén sanos, y regresen a clases. No va a ser lo mismo que aprendan en el salón con comunicación directa, que por tareas por internet” finalizó.

AVC/Verónica Huerta

También te puede interesar:

La educación en línea debe pensarse de otra forma, coinciden especialistas