La bancada panista en el Senado, integrada por 24 de los 128 legisladores de la Cámara Alta, anunció este martes acciones para pedir la desaparición de poderes en Veracruz.

Los senadores del albiazul calificaron a la entidad como un estado fallido y apuntaron que pedirán la destitución tanto del gobernador como de los diputados que integran el Congreso Local.

Dijeron que no permitirán que en Veracruz continúe la crisis constitucional y que “para restablecer el imperio de la ley, la normalidad democrática y la civilidad, pedirán un juicio político.

El senador veracruzano Julen Rementería sostuvo que lo que ocurre en Veracruz es sumamente grave; que la entidad es primer lugar en feminicidios, que ocupa uno de los primeros lugares en secuestro, que su crecimiento económico es negativo, que existe una crisis constitucional fuerte y que hay ataques a los órganos autónomos, en alusión al tema de la destitución de Jorge Winckler de la Fiscalía General del Estado.

¿Qué dijo al respecto el gobernador Cuitláhuac García?: sostuvo que los senadores panistas pueden actuar como mejor les plazca; “que lo intenten… son libres… no tengo problema… no soy Yunes ni Duarte… yo no tengo cola que me pisen.”

García Jiménez sabe perfectamente que es imposible que las acciones impulsadas por el PAN tengan algún efecto más allá de lo mediático.

Primero, en la Cámara Alta, Acción Nacional no representa siquiera el 20 por ciento de los votos: sólo cuenta con 24 de los 128 senadores, y Morena tiene 65 en su alianza con el Partido del Trabajo.

En pocas palabras, lo que soltaron los senadores panistas no fue más que un petardo para intentar hacer ruido. Los del albiazul saben que su pronunciamiento quedará en una declaración estruendosa, sin mayor peso.

Julen Rementería y los demás senadores del PAN saben bien que tanto los índices delictivos como la tendencia negativa de la economía estatal ya se arrastraban en el Veracruz de Yunes y de Duarte.

Durante el bienio de Yunes Linares, por ejemplo, se registraron en la entidad más de 3 mil 200 homicidios dolosos y casi 300 secuestros; ¿qué dijo al respecto el entonces secretario de Infraestructura y Obras Públicas, hoy senador Julen Rementería? Nada, absolutamente nada; el panista parecía muy  ocupado otorgando contratos a empresas como la ligada al ex dirigente estatal de Acción Nacional, José de Jesús Mancha.

Probablemente Rementería ignora que durante los primeros siete meses del gobierno al cual perteneció se registraron 940 homicidios dolosos, 105 más que en el mismo periodo de la actual administración, según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Por otro lado, el crecimiento negativo de la economía veracruzana, a que se refirió el senador panista, se arrastra desde años atrás, cuando el gobernador era Javier Duarte, y siguió durante el bienio de Yunes Linares.

¿Qué motiva hoy a la bancada panista, representada en Veracruz por Julen Rementería e Indira Rosales a lanzarse contra el actual gobierno estatal?; se ignora, aunque no falta quien afirme que al PAN le dolió en el alma la destitución del fiscal yunista; lo cierto es que las acciones anunciadas por los legisladores del blanquiazul servirán sólo para el escándalo mediático, pero difícilmente tendrán un efecto importante. De ahí la mofa que provocó el tuit de los senadores entre la clase política de Morena.

@luisromero85