Los incendios de pastizales, bosques, sembradíos, cualquier incendio provocado o no es un
crimen de lesa humanidad, es un acto que atenta contra la vida de las personas, los
ecosistemas y abona al exterminio de la raza humana.

El calentamiento global, ese fenómeno provocado por el ser humano y que hoy nos tiene
bajo seria amenaza de extinción, se acelera gracias a la estupidez humana. Las
consecuencias serán fenómenos verdaderamente apocalípticos que se irán acentuando cada
vez más y cuya cadena de sucesos ya ha iniciado, primero fue la emisión de gases de efecto
invernadero que sutilmente han aumentado las enfermedades respiratorias y desatado una
epidemia de cáncer.

El calentamiento global trae consigo un aumento nunca visto de la pobreza, de las
enfermedades respiratorias, de la piel, cerebrales, cáncer y diabetes, después vendrá la
hambruna, la falta de agua y el desastre agrícola, se agudizarán las sequías y las
inundaciones serán cada vez más graves, la fauna y la flora desaparecerá porque los
campos quedarán estériles, vendrán entonces las grandes migraciones que generarán
reacciones violentas en todo el mundo.

¿Qué están haciendo los gobiernos y la sociedad misma ya no para revertir, sino para frenar
el calentamiento global? La respuesta es nada, solo discursos, solo protocolos que no se
ejecutan y leyes que no se cumplen, los gobiernos no están asumiendo el rol que les
corresponde y voltean hacia otro lado ante una realidad que es más que evidente. Ejemplo
de esto es la impunidad con que se destruye un bosque, se talan árboles y se incendia el
campo.

Hablamos de contingencia ambiental pero no hay penas severas para quienes las ocasionan,
no se fincan responsabilidades a los dueños de las industrias contaminantes, no se castiga el
uso de fertilizantes químicos y pesticidas, no se persigue a quienes incendian bosques, no se
sanciona a los dueños de las tierras devastadas, hay una indolencia gubernamental que va
adosada a una inmovilidad ciudadana.

Grandes han sido los incendios en el centro del estado, como los de Las Vigas y Palma Sola
y después de ellos no hubo consecuencias para nadie, a pesar de las advertencias a escala
mundial; en la región de Cardel se sigue practicando la quema de los cañaverales, y en toda
la zona rural, se practica la quema de tierras para desmontar, la quema de basura y nadie
hace nada.

Los legisladores no comprenden lo que deben hacer y no alcanzan a hacer leyes que
prohíban y castiguen a quienes realizan estas prácticas, no se les ocurre que debemos de
cambiar el régimen de propiedad privada a un nuevo paradigma de tenencia de la tierra, que
la tengan aquellos que la trabajen sustentablemente, que la posean los que la cuidan y la
respetan, que la tengan los que produzcan alimento y gestionen la riqueza sin dañarla. Que
los programas sociales lleguen a los campesinos que vivan con sustentabilidad y sean
retirados a quienes queman sus tierras.

Suena fuerte, pero peor serán las consecuencias de lo que estamos haciendo con el planeta,
al grito revolucionario de “La Tierra es de quien la Trabaja”, habría que aumentarle “La Tierra
es de quien la Trabaja, de quien la cuida y la respeta”.

Quienes poseen tierras son depositarios también de una responsabilidad con la humanidad y
que es la de salvaguardar el equilibrio ecológico, el de rescatar el medio ambiente y
defenderlo, y si no es así, vale que prime el superior interés de la humanidad y las tierras
sean recuperadas, para ser puestas en custodia de quienes de verdad las respeten.
Suena fuerte y utópico, pero de ello quizá dependa la subsistencia de la especie humana,
estamos en el momento de realizar un fuerte cambio de paradigma, de cambiar lo que no ha
funcionado y establecer un nuevo orden de las cosas.

Este año ha sido duro para el medio ambiente planetario, México y Veracruz no han
escapado a los efectos desastrosos, a ver cómo nos va con los huracanes que vienen.
Estamos en el momento en que los responsables de cometer daños al medio ambiente
deben ser perseguidos y castigados severamente, estamos en el momento en que los
congresos federal y estatales deben cambiar significativamente las legislaciones para poner
freno el cambio climático, este es el momento en que, los gobiernos federal, estatal y
municipales deben trabajar en serio y con determinación por hacer vales todas las leyes, hoy
es el día en que la sociedad y cada persona en lo individual debe dar un cambio de rumbo en
la forma que produce, consume y se comporta con el medio ambiente, mañana ya es tarde.
Comentarios a rubenricano@nullcmdmexico.org

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