Con el objetivo de aprovechar aquellos residuos contaminantes que produce, en México, la industria tequilera y del mezcal, la cual es de un millón 732 mil toneladas, cantidad suficiente para cubrir dos veces la Ciudad de México, alumnos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) trabajan en el aprovechamiento del bagazo del agave, para convertirlo en harina con nutrientes.

Una preocupación, una idea

Preocupados por el medio ambiente y ante el panorama del cambio climático, Dení Grisel Cruz García y Rusty Ramírez Cos, estudiantes de Biología de la Facultad de Ciencias de la UNAM, iniciaron el Proyecto Mayahuel que busca convertir dichos residuos en alimento funcional.

Los jóvenes explicaron, en un comunicado de prensa, que durante el proceso de producción del tequila se toman los agaves, les quitan las hojas para dejar el corazón, también llamado piña. A ésta la cortan en pedacitos y colocan en un horno para convertir los almidones que poseen en azúcares, después se exprimen y el jugo que sale es fermentado y destilado para crear el tequila y el mezcal.

No obstante, los pedazos que quedan son aplastados y transformados en fibras, llamado bagazo, los cuales contienen azúcares y nutrientes que posee el agave. Estos desechos son llevados por las industrias productoras a sitios seguros, pero son muy ácidos e impiden que el suelo sea cultivable.

Otra solución de los agaveros es quemar el residuo para evitar dicha situación, pero al hacerlo transforman esas toneladas de bagazo en contaminación por dióxido de carbono (CO2).

Residuos del tequila en harina

El Proyecto Mayahuel busca transforma los residuos de la elaboración del tequila en un tipo de harina con varios nutrientes. Esta harina se combina con otras harinas y se utiliza en la preparación de pan, tortilla, galletas, frituras e incluso pizzas. Además, tiene varios beneficios, por ejemplo, brinda más saciedad, mejora la digestión porque contiene un alto índice de fibra, ayuda a asimilar la fijación del calcio y no contiene gluten, esto hace que sea un alimento seguro para personas con diabetes y obesidad.

Los universitarios pretenden reunir 35 mil pesos para comprar maquinaria y un deshidratador solar, y así llevar a la práctica su propuesta.

¡Todo es reutilizable!

Con información de Muy Interesante