De algún secreto conjuro debió haberse valido McCoy Tyner para regresar a la vida a John Coltrane, Jimmy Garrison y Elvin Jones, y hacer una grabación más del histórico cuarteto comandado por el saxofonista en los años 60, o quizá lo que logró fue retroceder en el tiempo para volver al 6 de marzo de 1963 y ubicarse en el estudio de Rudy Van Gelder exactamente un día anterior a la grabación del disco John Coltrane y Johnny Hartman, único en la discografía de Coltrane en el que el invitado principal es un vocalista.

O quizá solo sucedió que esa grabación se hizo en la fecha señalada pero nunca salió a la luz pública porque la del día siguiente ganó la apuesta comercial, sin embargo, el líder de la banda se llevó una copia de la sesión a la casa que compartía con su primera esposa, Naima, inmortalizada en una de las baladas más bellas del jazz. Que tras su divorcio, ella se haya quedado con la copia y a su muerte haya pasado a manos de su hija Antonia, procreada en otro matrimonio. Que la cinta se halla mantenido el anonimato por más de medio siglo, que haya sido rescatada este año y esté próxima a publicarse bajo el nombre Both Directions at Once: The Lost Album.

Esta última versión es la que difunde Iker Seisdedos en su artículo Un disco inédito de John Coltrane ve la luz, publicado la semana pasada por el diario español El País. En el texto, Seisdedos afirma: «‹En términos pop, es como si hubiésemos dado con un álbum inédito de los Beatles, de Jimi Hendrix o de Bob Marley›, exclama por teléfono desde Nueva York Jamie Krents, de la discográfica Impulse!, sello que hoy es parte de Universal y que publicó la obra de madurez del músico, entre 1961 y 1967, año de su prematuro fallecimiento a los 40. ‹Esto se parece a encontrar una nueva estancia en la Gran Pirámide›, añade Sonny Rollins, compañero de generación de Coltrane y coloso del saxofón como él».

«El disco suena con el inconfundible aire del cuarteto en plena forma -anota más adelante-, justo a mitad del camino que les llevó de la tradición bluesy del hard bop y del jazz modal de sus discos en Atlantic a la experimentación de tintes espirituales que acabaría cristalizando al año siguiente en las sesiones de A Love Supreme (suite que vería la luz en 1965). ‹Este último capítulo en su discografía no es en absoluto menor. Pensarlo sería subestimar su genio›, opina por correo electrónico Ashley Kahn, autor de libros sobre el saxofonista y sobre su empleador más famoso, Miles Davis. Kahn escribe también las notas de acompañamiento del nuevo disco. ‹Lo asombroso es que se trata de una obra completa, concebida como un todo coherente. Que nadie se confunda: podría haber sido un éxito comparable a My Favorite Things [tema que titula uno de sus álbumes más célebres]. Así de potente es este descubrimiento›».

En la grabación aparecen dos temas inéditos que Coltrane ni siquiera llegó a nombrar, por lo que se divulgarán con los títulos Untitled Original 11383 y Untitled Original 11386, y cinco piezas más. Han sobrevivido 14 cortes de este material que se publicará en dos presentaciones: un álbum sin tomas alternativas y una edición de lujo en dos discos que contendrán la sesión completa. El álbum será lanzado el 29 de junio, dos días antes de las elecciones y cinco antes de que le selección mexicana enfrente y salga victorioso del cuarto partido del mundial. Hay que estar pendientes de tan trascendentales acontecimientos.

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