En esta parte final de la conversación, Claudia Rojas sigue narrando algunas etapas de su formación y habla de sus proyectos actuales.

Otras semijazz

He tenido la fortuna de tocar con músicos muy buenos, yo sigo siendo aprendiz pero he tenido la suerte de que me ha invitado a tocar gente que admiro mucho, soy muy afortunada.
En una época, Adolfo Álvarez me invitaba a tocar con Jazz entre Tres en algunos conciertos que hacía con programas específicos, de celebración o cosas así, pero fueron algunas invitaciones, nunca pertenecí a un grupo de jazz.
Cuando estaba empezando JazzUV, ya había tomado clases con Miguel [Cruz] y me dijo métete. Entré a JazzUV pero estuve poco tiempo.
Me falta uno de los maestros que tengo que reconocer, es un chileno que llegó con el maestro Raúl Gutiérrez, estuvo dando clases en JazzUV y yo tuve la fortuna de conocerlo, un maravilloso pedagogo musical que se llama Jorge Donoso, se acaba de ir de Xalapa pero es uno de mis grandes maestros.

Cree el cajón que todos son de su condición

Cuando empezamos a tocar con los ensambles femeniles, había una cantidad de amigos tocando súper padre, estaban Marco Cornejo, Sebastián Kunold, Guty -que ahora forman parte de Maíz Negro-, había mucha gente tocando súper bonito el djembé, a veces nos invitaban y yo me daba cuenta de que, aunque trataba de ejercer la técnica de los tonos tal cual, era una energía muy arriba y me cansaba, y no lo sentía tan cercano, sí es nuestra raíz, nuestra influencia, pero me parecía más mía la onda afrocaribeña.
Me concentré más en la conga y pensaba era mi instrumento y abandoné el djembé mucho tiempo. Cuando Miguel [Cruz] estaba desbaratando su casa porque había concluido su ciclo en JazzUV y se iba a mudar, me vendió un cajón a un precio muy bajo.
Lo empecé a tocar y ya es como parte de mí (risas), es un instrumento muy dócil, es como una batería en petit, puedes tocar un bossa [nova], puedes tocar afroperuano, puedes tocar flamenco, puedes tocar jazz, es muy muy noble, estoy maravillada con ese instrumento. No he tomado una sola clase de cajón entonces creo que mis tonos pueden mejorar, pero espero pronto encontrar un buen maestro porque me siento comodísima, lo adoro, lo voy descubriendo hace tres años.
Como es madera, es muy orgánico, yo siento que por eso queda tan bien con muchas cosas, se amolda, tiene mucha repercusión sonora, es muy rico. Los dos últimos años estuve mucho con Luis [García Ireta], él toca muchos landós y muchos festejos peruanos, hacíamos una fusión entre el zapateado afroperuano, el cajón y el son jarocho, y quedaban completamente empalmados.

Madre que tu nostalgia…

Después fui mamá y dejé de tocar bastantes años, todavía con mi hija bebé me podía manejar como hasta los dos años, luego coincidió que terminaron algunos proyectos y me enfoqué en mi hija. Hace como dos o tres años me empezaron a volver a invitar, bailar ya es más difícil, por algunas cuestiones médicas ya no puedo brincar, sí extraño mucho moverme y brincar pero también ya estoy más grande, entonces está padre que me hayan invitado a tocar.
Había estado con Luis [García Ireta] en Sol Mestizo y me volvió a invitar, yo tenía muchos años sin tocar y estaba un poco insegura porque aunque tenía mucho tiempo de estar dando clases, no es igual dar clases que estar en escena. Le dije:
-¿Por qué me invitas a mí si hay una gama entre la que puedes elegir?, yo voy regresando
-Es que tú tienes todo el ritmo a partir de que bailas y eso se nota cuando tocas
Supongo que en su apreciación, la condición de bailar y tocar le da un swing diferente a mi sonido.
Estuve tocando con Sol Mestizo como dos o tres años, también estuve con Messe, cuando Javi [Cabrera] no podía, yo entraba con Messedades, todavía me llama de vez en cuando. Gilberto Anell también me invita mucho, ando como sidewoman (risas).

A voz en cuello

En Rumbamba cantábamos coros tradicionales afrocaribeños y africanos, pero era en colectivos, la combinación de los tonos y las notas que usan en estos cantos tradicionales es maravillosa pero era un coro general, no había un trabajo de voces, de hacer canon ni nada de eso, entonces no ejercité el canto tal cual, era afinada pero hasta ahí. En los Jugosos Dividendos había voces maravillosas, estaba Messe, estaba Liza [Lizarely Servín], estaba Rafa Campos, estaba Gaby [Cruz], después entró Paty [Ivison], entonces no hacía falta que hiciéramos muchos coros, pero hace dos años que estuve tocando bastante con Luis en Sol Mestizo, empezamos a experimentar que el grupo hiciera coros y me gustó, hacíamos un buen ensamble para formar una base para Messe o para Silvia Santos -admiradas y queridísimas cantantes-, y ahí dije creo que no está tan mal.
Como hay mucho cariño con Liza y siempre queríamos hacer proyectos juntas y demás, y ella tenía la visión de hacer un ensamble coral femenino, invitó chavas y formamos Río de Canto, es un proyecto muy nuevo. Ellas me dicen que tengo una voz muy grave y que es muy difícil encontrar cantantes con una voz así. El canto es algo que voy conociendo pero también me está maravillando porque como soy completamente lírica con esto de las notas y demás, canto a partir de sensaciones del cuerpo, de la garganta, y así ya no olvido las voces, o sea, me afino a partir del cuerpo o de alguna sensación o de alguna atmósfera que siento, no sé si sea común, no sé si sea que estoy un poco loca (risas) pero me funciona por el momento. En el grupo están Lizarely Servín, Marisol Mandujano, Nayeli Arizmendi, hay dos amigas más que ahora están en receso, son Diana Ríos y Marisol Gayosso, y acaban de invitar a Claudia Quetzal, otra excelente cantante. Además de cantar, en este proyecto a veces hago bases de cajón o de conga.
Tuvimos unas presentaciones el Día de la Mujer, fue un día maratónico, en la mañana fuimos a RTV, al mediodía tuvimos actividades con el Instituto Municipal de la Mujer y luego en la noche en el Tierra Luna.
El 10 de mayo volvimos a presentarnos en el Tierra Luna en un festejo del Día de las Madres y nos fue muy bien.

Flores Rojas

Hay otro proyecto, también bien interesante, de educación con dos compañeros muy reconocidos aquí en Xalapa. Es un proyecto maravilloso, somos tres y los tres hemos tenido experiencia dando clases a niños y adolescentes y queremos unir esas dos áreas. Hoy en día hay mucho que decir, sobre todo a los más jóvenes, y la música es un medio maravilloso, queremos hacer unos pequeños montajes que van a ser como performances, vamos a utilizar cosas visuales, títeres, diálogos. Es con Miguel Flores [Morelos] y con Marianita [Flores] Zelenny, son una bomba, la verdad, nos reunimos y fue maravilloso, hay muchos puntos en común. Miguel dijo voy a invitar a fulanita y a fulanita y coincidió que los tres queríamos hacer algo igual. Yo he dado muchas clases de danza y de percusión en escuelas activas, Mariana está haciendo lo mismo y Miguel también tiene una onda siempre muy lúdica, entonces vamos a empezar a hacer ese proyecto.
También estoy en otro proyecto de música popular con arreglos distintos a sus versiones originales. Ahí estoy tocando con cinco queridísimos amigos.
Esto es algo de lo que me ha dado el mundo maravilloso de la música, quiero honrar a mis maestros y agradecer a tantos y tan grandes compañeros con los que me ha tocado compartir y crecer.

PRIMERA PARTE: Caras vemos…
SEGUNDA PARTE: En cuerpo y alma

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